sábado, 22 de noviembre de 2008

¡Aguas!

¿El agua que usamos y consumimos es de buena calidad, está certificada, cumple con la norma? Sin duda son preguntas de la mayor importancia que invitan a la reflexión. Los habitantes de la Zona Metropolitana de Guadalajara formamos una sociedad diversa. Tenemos diferencias en diversos ámbitos: ideología, religión, valores, identificación o rechazo con partidos políticos, equipos de futbol. Pero también hay aspectos que más o menos nos igualan, como los servicios públicos. Hay otros puntos que aun nos igualan más: el aire que respiramos y el agua que consumimos.

El pasado 13 de noviembre, MURAL publicó "Tratan el agua, no la potabilizan"; la nota da cuenta de las declaraciones de José Antonio Gómez Reyna, investigador del Centro Universitario de Ciencias Exactas e Ingenierías de la Universidad de Guadalajara (UdeG), y se refiere al agua de consumo en Guadalajara. El investigador afirma que si bien el agua se trata, no tiene la calidad suficiente para ser potable.

Al día siguiente, MURAL publicó "Garantiza el SIAPA potabilización del agua". Los funcionarios del organismo aseguran que el agua que se abastece en la ZMG sí es apta para uso y consumo humano, que es cien por ciento potable, pues los procesos que realizan en sus plantas cumplen los 49 parámetros que marca la Norma Oficial 127 en cuanto a las características del líquido. Vamos, dicen que se puede tomar agua de la llave sin ningún problema. ¿Usted a quién le cree?

Ante la contradicción de ambas posturas, el caso amerita que analicemos los antecedentes recientes y el contexto de la situación.

El 17 de mayo del 2007 MURAL publicó una encuesta que se aplicó en 12 ciudades del País. Los resultados del estudio de opinión son los siguientes: los habitantes de la zona conurbada de Monterrey son los que mejor califican la calidad del agua que reciben: el 90 por ciento de los regiomontanos la considera muy buena o buena. Después de Monterrey se ubica Mérida, con un 88 por ciento de percepción favorable. En tercer lugar encontramos a León, con 87 por ciento.

Una vez que vimos los tres primeros, veamos los tres últimos: Guadalajara, 71 por ciento; Distrito Federal, 66 por ciento y Puebla, con 60 por ciento. La encuesta señala que los regios y los torreonenses son quienes utilizan en mayor medida el agua de la llave para beber o para cocinar. Ahora veamos los tres últimos lugares: los tijuanenses, tapatíos y poblanos son los que menos la usan para esos fines. La encuesta da un punto a favor del investigador (1-0).

En la misma nota que contiene la encuesta, MURAL publicó los resultados del laboratorio que analizó muestras de agua. Éstos arrojaron que el agua de cinco de las más grandes ciudades de México no cumple con la Norma Oficial Mexicana 127-SSA1-1994 sobre agua para uso y consumo humano.

Las ciudades incumplidas son Ciudad Juárez, León, San Luis Potosí, Distrito Federal y.... ¡Guadalajara! En nuestra Ciudad se encontró fluoruro, nitratos y fenoles por arriba de la NOM, por lo que expertos en salud recomendaron evitar su ingesta. Los resultados de laboratorio dan otro punto a favor del investigador (2-0).

La encuesta aplicada también obtuvo el promedio de gasto por habitante en agua embotellada. Lo anterior se puede traducir en la confianza que tienen los ciudadanos en consumir agua de la llave. La ciudad que más gasta en agua embotellada por habitante es... ¡Guadalajara! (3-0).

En la misma fecha, MURAL publicó "Asegura SIAPA dar agua pura". A esa fecha, según lo reporta la nota, el SIAPA no había podido obtener el Certificado de Calidad del Agua Apta para Consumo Humano, que según la NOM-179-SSA1-1998 es obligatorio para las localidades mayores a 50 mil habitantes. Los funcionarios declaraban que esperaban obtenerlo gradualmente en 2008. Cabe señalar que Puerto Vallarta sí cuenta con este certificado. La ausencia del certificado da otro punto a favor del investigador (4-0).

El Certificado de Calidad del Agua Apta para Consumo Humano lo otorgan autoridades federales sanitarias. Llama la atención la afirmación de funcionarios del SIAPA cuando aún no han podido obtener este certificado.

No es el SIAPA el que garantiza que el agua tenga las características que señala la norma, es la autoridad sanitaria. Tampoco son las palabras de los funcionarios del SIAPA las que otorgan certificación, y mucho menos a través de felices declaraciones; es el certificado expedido por una autoridad competente el que eventualmente podría hacerlo. Llama la atención que, de ser cierto lo afirmado por los funcionarios, no se cuente con el certificado respectivo y que las encuestas reflejen un complot de los ciudadanos en su contra.

Pero, al parecer, el debate ahí terminó: con las declaraciones de los funcionarios que desmienten al investigador. Mientras tanto los funcionarios se olvidaron de la promesa hecha en 2007 de obtener, gradualmente, el certificado en 2008.

Igualmente, mientras tanto, nosotros seguimos utilizando agua con la calidad que señala la encuesta, los estudios publicados por MURAL y sin el certificado correspondiente y, por consecuencia, agua fuera de norma. ¡Salud!

rogelio_campos@yahoo.com