Ebrard
es uno de los priistas de origen que mejor conoce al PRI, y sin duda ha
demostrado que es quien mejor ha aplicado ese conocimiento: eso
representa un capital invaluableSin
contar los resultados del 1 de Julio, el PRI gobierna 20 de las 32
entidades federativas. Seis entidades adicionales son gobernadas por
priistas de origen, que llegaron al poder bajo las siglas de otros
partidos.
El PRD gobierna tres entidades: la Capital de la República (Marcelo
Ebrard), Chiapas (Juan Sabines) y Guerrero (Ángel Aguirre). Los tres
cuentan con un pasado priista. En 2010, la alianza PAN-PRD ganó tres
Gubernaturas de la mano de... ex priistas: Oaxaca (Gabino Cué), Puebla
(Rafael Moreno Valle) y Sinaloa (Mario López Valdez).
El pasado 1 de Julio no fue la excepción. Las izquierdas fueron con
priistas de origen en Chiapas (María Elena Orantes), Jalisco (Enrique
Alfaro) y Tabasco (Arturo Núñez). Solamente ganaron en la tierra de
AMLO, donde además Núñez logró por primera vez la alternancia. Otro
triunfo que se anotó el PRD fue en Morelos, de la mano de Graco Ramírez,
quien ha militado en la izquierda toda la vida. La esposa de Graco es
la Secretaria de Cultura en el Gobierno de Marcelo Ebrard.
Desde que el PRD se hizo de la Jefatura de Gobierno del DF no la ha
perdido, pero los tres jefes electos que han desempeñado el cargo tienen
origen tricolor: Cuauhtémoc Cárdenas, AMLO y Marcelo Ebrard. Los dos
primeros fueron presidentes del PRD, y Ebrard podría ser el próximo en
asumir ese cargo.
Otras dos personas han desempeñado interinamente la Jefatura de Gobierno
del DF: Rosario Robles para cubrir la ausencia motivada por la campaña
presidencial de Cárdenas, y Alejandro Encinas, quien hizo lo propio
durante la campaña de AMLO. Ninguno se formó en el PRI, pero Robles sí
participó activamente en la campaña presidencial de Peña Nieto.
El 1 de Julio, el PRD y sus aliados nuevamente ganaron en el DF. En esta
ocasión arrasaron, y por primera vez el triunfador no es de origen
priista. Tampoco lo hicieron con el estereotipo de un perredista: se
trata de un destacado abogado, que inició en la función Pública cuando
Ebrard era Secretario de Seguridad del DF en la Administración de AMLO.
La candidatura y el triunfo de Mancera -un abogado con frescura y
reconocimiento académico- es algo nuevo y de la mayor importancia, que
rompe con la inercia política de lo que venía ocurriendo en el DF.
En 2006 tres priistas de origen disputaron el Gobierno del DF: Demetrio
Sodi (PAN), quien además era ex perredista; Beatriz Paredes (PRI) y el
propio Ebrard (PRD). Marcelo obtuvo el 47 por ciento de los votos, pero
el pasado 1 de Julio su delfín arrasó con más del 63 por ciento.
No es la primera vez que Ebrard arrasa en el DF. Después de la victoria
oficial de Carlos Salinas de Gortari (1988), Ebrard fue secretario
general del PRI en el DF. Además fue candidato a legislador local por el
DF en 1991: iba en primer lugar de la lista plurinominal. El trabajo de
Marcelo fue tremendo: rescató para el PRI lo perdido en 1988. Ganó
todo, al grado de que ni su primer lugar en la lista plurinominal le
sirvió para llegar y quedó fuera, porque ya no había un solo lugar para
repartir a los candidatos plurinominales. Digamos que perdió porque
ganó.
Ebrard fue uno de los artífices de las alianzas PAN-PRD en 2010 que
permitieron arrebatarle Puebla, Sinaloa y Oaxaca al PRI, por lo que se
presume que tiene una excelente relación con esos Gobernadores. Marcelo
cedió -elegantemente- el paso a AMLO en la búsqueda por la candidatura
presidencial, por lo que tiene saldo a favor con el tabasqueño.
El actual Jefe de Gobierno del DF logró establecer una relación
institucional con la Administración calderonista cuando AMLO reclamaba
rompimiento. Se dice que puede ser el próximo presidente del PRD y desde
ahí podría darle otra imagen a la izquierda mexicana.
Pero lo más importante, Ebrard es uno de los priistas de origen que
mejor conoce al PRI, y sin duda ha demostrado que es quien mejor ha
aplicado ese conocimiento: eso representa un capital invaluable en un
entorno donde el PRI tendría la Presidencia de la República, la mayoría
-relativa- en las cámaras y la mayoría de Gubernaturas.
rogelio_campos@yahoo.com
Twitter @camposrogelio
A pesar de que en el conteo definitivo del IFE Enrique Peña Nieto tiene una ventaja tan amplia respecto al segundo lugar (6.69 puntos), como la que Vicente Fox obtuvo ante Francisco Labastida (6.4), el virtual triunfo del tricolor tiene un sabor amargo para los priistas. La votación que los regresa al poder (38.23) es apenas dos puntos mayor que con la que perdieron la Presidencia en el 2000 (36.11).
El porcentaje de votos de Peña Nieto está más cerca del obtenido por Felipe Calderón (35.89) que del que llevó a Fox a la victoria (42.52). Nada que ver con las expectativas de una mayor ventaja que perfilaban algunas encuestas, y tampoco les permitirá tener mayoría en la Cámara de Diputados.
En 2000 y 2006 los candidatos triunfadores venían de abajo, mientras que Peña Nieto y los candidatos priistas venían para abajo. Quedó la sensación de que los priistas fueron salvados por la campana. Peña Nieto enfrenta un escenario similar al que ya le tocó vivir a Felipe Calderón: impugnación de la elección y, en todo caso, vivir y gobernar desde una ciudad hostil, hoy más perredista que nunca. A lo anterior, hay que agregar la imagen del candidato, que ha sido seriamente vulnerada por las acciones de resistencia del movimiento #YoSoy132 y una intensa actividad en redes sociales.
Un tema obligado es el de las encuestas. Quitando los votos nulos y por candidatos no registrados se obtiene la votación efectiva, que es lo más parecido a lo que miden las encuestadoras. Los resultados oficiales (votación efectiva) reflejan una diferencia, entre el primer y segundo lugar, de 6.86 por ciento. Seis de 13 encuestas públicas -considerando el margen de error- coinciden con la ventaja entre Peña y AMLO: Ipsos (7), María de las Heras (7.6), Votia (6.2), Berumen-Observatorio Electoral Universitario (6.1), Grupo Reforma (10) y Covarrubias (11).
Las otras siete se salen de rango, en la diferencia entre el primero y segundo lugar: Mitofsky (15.1), Parametría (15.2), BGC-Ulises Beltrán (16), Buendía & Laredo (17.1), Conestadística (17.7), Gea-Isa (18.6) e Indemerc (19.9).
Hace seis años, el promedio de las encuestas fue muy cercano al resultado oficial. Calderón obtuvo 2.5 por ciento más votos que el promedio de las encuestas; los demás candidatos obtuvieron menor porcentaje: AMLO 0.4, Madrazo 4, Patricia Mercado 0.37 y Roberto Campa 0.04.
Durante los últimos meses siempre recomendamos seguir el promedio -también llamado consenso- de las encuestas. En esta ocasión, el promedio de las 13 encuestas, incluyendo las que marcaron grandes diferencias entre el primero y segundo lugar, estuvo más alejado de los resultados que en el 2006: Peña Nieto (2.97) y Quadri (0.52) obtuvieron menos de lo que les daba el promedio de las encuestas, mientras que AMLO (2.96) y Josefina Vázquez Mota (2.18) obtuvieron más.
En el 2006, la diferencia promedio, por candidato, entre todas las encuestas y los resultados oficiales fue de 1.46 por ciento, mientras que en el 2012 fue de 2.15. Sin duda, el problema está en que las que se salieron de rango tuvieron mayor frecuencia y exposición mediática: Milenio, OEM, Excélsior, Radio Fórmula (2), El Universal y El Financiero; mientras que las que se ajustaron al resultado -considerando el margen de error probabilístico- se publicaron con menor frecuencia y en menos medios: Radio Fórmula, SDP Noticias, Grupo Reforma y UnoTV.
Llama la atención que empresas internacionales como Gallup o Zogby no realizaron encuestas. Zogby sí publicó su encuesta en 2006, y Gallup las aplicó este año en República Dominicana y en Nicaragua para elecciones presidenciales, y en Colombia para medir la aprobación presidencial. La contratación y publicación de una encuesta de firma internacional habría tenido gran impacto.
El conteo rápido del IFE, basado en estadística y probabilidad, publicó resultados poco después de las 11 de la noche del domingo. Fue un excelente ejercicio que adelantó los rangos de votación que obtendrían los candidatos. La diferencia entre el conteo definitivo y el punto medio del conteo rápido fue mínima: Josefina 0.12, Peña .01 y AMLO -0.16. Extrañamos esa precisión en los resultados de las casas encuestadoras, aun sabiendo que una encuesta es tan sólo una aproximación, pues en mucho nos hubieran ayudado.
rogelio_campos@yahoo.com
Twitter @camposrogelio
El próximo domingo a partir de las seis de la tarde se empezará a difundir la información que perfilaría a los ganadores de las elecciones. Las encuestas de salida y el conteo rápido permitirían conocer las tendencias para Presidente de la República, gobernadores y Jefe de Gobierno del DF.
Las exit polls, también llamadas encuestas a boca de urna, son realizadas por empresas especializadas: mediante métodos de estadística y probabilidad se selecciona una muestra representativa de casillas, después de que el elector vota -y una vez afuera de la casilla- se le invita a que marque en otra boleta -no oficial- el sentido de su voto y que lo deposite en una urna.
En varias elecciones se han aplicado estas encuestas, como en la elección presidencial de 2006 y en varias entidades que eligieron titular del Poder Ejecutivo. Hace seis años, los resultados fueron certeros: lo publicado a las seis de la tarde fue muy cercano al resultado oficial, como en el caso de Jalisco, donde las encuestas de salida perfilaron a quien sería el Gobernador.
Sin embargo, las encuestas de salida, como todo estudio de opinión, no son exactas. Cuando la diferencia entre el primero y segundo lugar es pequeña y se encuentra dentro del margen de error, no se dan a conocer los resultados: se dice too close to call, o demasiado apretado para decretar un ganador. Este escenario ocurrió en la elección presidencial de 2006.
Las encuestas de salida se pueden publicar a partir de las seis de la tarde del domingo. A esa hora habrá resultados de varias entidades en las que se elige gobernador, y Jefe de Gobierno en el DF. En el caso de la elección presidencial, debido a los husos horarios del país, los resultados se publicarán a partir de las 20:00 horas del centro del país.
Las cifras de las encuestas de salida se difundirán como nunca antes. A los televidentes y radioescuchas se sumarán los usuarios de internet y de redes sociales que con una computadora o un teléfono móvil recibirán en segundos la lluvia de datos.
El conteo rápido también se basa en la estadística y la probabilidad, seleccionando una muestra representativa de casillas. Se espera a que los funcionarios de casilla realicen el cómputo y llenen las actas; se obtiene el resultado de las actas o el que se fija al exterior de la casilla; la suma de los resultados de la muestra permite perfilar al ganador. El IFE ha anunciado que a las 23:30 horas publicará los resultados de su conteo.
El Programa de Resultados Electorales Preliminares se forma a partir de la suma de las actas conforme llegan a los consejos distritales. No se basa en la estadística ni en la probabilidad, pues usa datos "duros". Si las encuestas o el conteo rápido no permiten adelantar un ganador, es momento del PREP.
Esos primeros resultados empiezan a publicarse a las 20:00 horas, una vez que las casillas cerraron y sumaron, y los paquetes se recibieron ya en los consejos distritales. Entonces empieza la captura y la suma de datos. Hasta que ha avanzado la captura de más de la mitad de las casillas se pueden perfilar tendencias claras.
A la una de la mañana del 2 de julio, la mayoría de los PREP reportarán avances superiores al 70 por ciento de las casillas. A las tres de la mañana el porcentaje de casillas aún por capturar no deberá ser superior al 10 por ciento.
A diferencia de las encuestas de salida y el conteo rápido, que se enfocan en los cargos de Presidente de la República, gobernadores, Jefe de Gobierno del DF y quizás algunas ciudades importantes, el PREP es el que permite conocer los avances en todos los cargos que se eligen, y con el detalle de conocer el resultado de cada una de las miles de casillas.
Este domingo, entre las 18:00 horas (seis de la tarde) y las 23:30 horas, los mexicanos podrían despejar las dudas sobre los ganadores a los cargos más importantes en disputa. La ciencia de la estadística, la teoría de la probabilidad y la aplicación de la tecnología permitirán conocer por anticipado los resultados, pero los datos sólo serán definitivos y oficiales el próximo miércoles. Todo esto que se mencionó es sin contar con las impugnaciones que podrían presentarse, pues ésas podrían alterar algunos resultados. Ya veremos.
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