viernes, 9 de diciembre de 2011

Petate del muerto

Ante la debacle que sufre su partido, el Presidente Felipe Calderón ha cruzado una delgada línea, recurriendo al discurso favorito y dominante de su Administración: la guerra contra el crimen organizado. Cuando parecían insuperables los niveles de estridencia y esquizofrenia que polarizaron las elecciones del 2006, ahora surge la arenga presidencial que presagia una elección turbulenta.

Felipe Calderón se quejó, este 6 de diciembre, de la intromisión del narco en las elecciones de Michoacán. En el marco del homenaje que rindió el PAN a José Francisco Blake Mora, preguntó a quién benefició la intervención del crimen organizado en las elecciones de Michoacán, que dieron el triunfo al priista Fausto Vallejo y propiciaron el asesinato del que fuera el Alcalde de La Piedad, Ricardo Guzmán Romero.

"A quién beneficia la acción de los criminales y a quién perjudica es una pregunta clave que el País tiene que responder. Por lo pronto, ya sabemos a quién perjudica: perjudica al PAN... la pregunta de a quién beneficia también tiene que ser respondida" (Grupo REFORMA, 07/12/2011).

Parece que la derrota de su hermana tiene ofuscado al Presidente y esa obnubilación no le permite ver ni recordar hechos que ponen en duda sus aseveraciones. El Presidente no recuerda que en La Piedad el PAN ganó por paliza (53.37 vs. 32.41 del PRI). Hablando de candidatos asesinados, para Calderón no cuenta -o ya se le olvidó- el homicidio de Rodolfo Torre Cantú, candidato del PRI al Gobierno de Tamaulipas. En la pobre lógica partidista del Presidente, ¿en ese caso quién fue el beneficiado o perjudicado?

Quizás tampoco recuerda sus palabras en otras entidades con presencia del crimen organizado. "Sinaloa tiene que sacudirse a la serpiente del narco que está enroscada en el poder político" (Grupo REFORMA, 20/02/2006), ¿Cómo explicar que ahí ganó -también por estrecho margen- el candidato del PAN? Si en Sinaloa ganó el PAN, debemos suponer que no intervino el crimen organizado, y quizás a ello obedezca el contraste en su comportamiento: el mismo día de la elección Calderón felicitó a "Malova" y le ofreció todo el apoyo, mientras que, pasado casi un mes de las elecciones de Michoacán, aún no ha felicitado al triunfador.

Las insinuaciones presidenciales no vienen acompañadas de pruebas ni de acciones legales. Cabe recordar los resultados en algunos casos en que esta Administración ha incriminado a políticos, desplegando su fuerza, poniendo en marcha el aparato de procuración y administración de justicia: los 35 funcionarios detenidos en el "Michoacanazo" están libres; es el mismo caso del ex Alcalde de Cancún, Greg Sánchez. ¿Los recientes señalamientos presidenciales tienen la misma fuerza que los casos mencionados?

A los jaliscienses tampoco se nos olvida el despliegue que hizo la PGR durante el proceso electoral del 2006, cuando se señaló al candidato del PRI, Arturo Zamora, por una serie de delitos. Legalmente, nunca pasó del escarceo. Actualmente, el candidato perdedor es diputado federal y, curiosamente, cuando admitió su derrota fue objeto de reconocimiento por el candidato triunfante y por la cúpula blanquiazul, como consta en la nota "Olvidan señalamiento de narco" (MURAL, 06/07/2006).

En 2006, el PAN iba abajo en las encuestas para Presidente de la República y se recurrió a lo que elegantemente se llamó una "campaña de contraste" en la que un candidato era "un peligro para México", y con eso alcanzó para un histórico y muy apretado resultado.

Ahora el PAN también va abajo en las encuestas, con una desventaja de más del doble que en el 2006 y el desgaste del partido en el poder en seis años más. A eso responde que el malo de la película vuelva a ser el puntero en las encuestas.

Valdría la pena replantearnos nuestro sistema de partidos: proscribir al PRI (aliado con el narco) y al PRD (que postula candidatos peligrosos para México) y quedarnos con el PAN, que es el único partido que no incurre en esos graves y condenables defectos.

La desventaja que tiene el PAN es del tamaño de la desesperación que se refleja en la descabellada apuesta por lucrar electoralmente con la guerra contra el crimen organizado. El Presidente Calderón pretende asustar con el petate del muerto.


rogelio_campos@yahoo.com

twitter @camposrogelio

viernes, 2 de diciembre de 2011

Deudas ocultas

Todos sabemos que en Coahuila, Humberto Moreira disparó el nivel de deuda de manera desproporcionada. Coahuila debía 200 millones al inicio del Gobierno de Moreira y actualmente debe 34 mil millones. No hay justificación para esa operación aritmética. Todavía más grave es haber ocultado el monto del endeudamiento.

Este caso demuestra que los mecanismos de transparencia pueden ser burlados publicando un monto falso y escondiendo -hasta a la Secretaría de Hacienda- el real. También refleja que la rendición de cuentas es letra muerta en varios ámbitos de gobierno.

¿Cuántos casos más habrá como el de Coahuila? Difícil saberlo si el patrón de ocultar la información se ha replicado en otros Estados. Podría ser el caso de Jalisco, ya que la semana pasada se publicó información sobre una supuesta deuda que habría contratado el Gobernador.

Según la empresa Aregional, en el periodo 2007-2009, Jalisco adquirió una deuda de 12 mil millones de pesos con el fin de mejorar la infraestructura carretera y sanitaria para los visitantes de los pasados Juegos Panamericanos (EL NORTE, 23/11/2011).

Aregional es una compañía consultora, fundada en el 2000, especializada en temas financieros y económicos. Esta empresa ha calificado positivamente a nuestra entidad en diversos índices (MURAL, 26/05/2011). Ha sido contratada por el Gobierno de Jalisco para diversos trabajos, según consta en el Portal de Transparencia. No estamos hablando de una firma nueva o que carezca de prestigio; incluso la autoridad local, al contratarla, reconoce su profesionalismo.

Flavia Rodríguez, encargada del Índice de Desempeño Financiero que construye Aregional, expuso que el Estado contrató los 12 mil millones de pesos principalmente de Banorte y Banamex, y que la contratación se hizo en un mal momento, en medio de la crisis financiera, pues se tomó a plazos cortos de entre 10 y 15 años, con lo que será alto el costo financiero que deberá asumirse.

La analista agregó que Jalisco no tiene mucha capacidad de ingresos, por lo que se tendrán que subir o establecer nuevos impuestos, pues el periodo de gracia para pagar esa deuda es de entre seis meses y un año; es decir, ya se tiene que comenzar a pagar. Según la analista, la deuda deberá renegociarse para que se pueda cubrir sin afectar las finanzas del Estado, porque las calificadoras evaluarán el riesgo de la entidad y por ende se "tendrá que hacer algo". A pesar de que una parte de esta inversión se recobrará en impuestos como el de hospedaje o en servicios, difícilmente la recuperación será en una magnitud considerable.

En estudios anteriores, Jalisco pertenecía al grupo de entidades con un manejo de regular a bueno en sus finanzas; sin embargo, perdió nueve posiciones en el reciente informe por el alto nivel de endeudamiento en el que incurrió para organizar los Juegos Panamericanos (Milenio , 24/11/2011).

Sin duda alguna, alguien está muy equivocado, o miente, en las cifras. Los registros que tiene la Secretaría de Hacienda respecto de la deuda del Gobierno del Estado no coinciden para nada con las cifras y fechas que maneja Aregional.

Es posible que la consultora se equivoque, porque nunca se ventiló públicamente un monto tan significativo, que tan sólo para los Panamericanos equivale a dos años y medio del presupuesto del Municipio de Guadalajara. También es posible que la consultora se equivoque, porque no se advierte la existencia de las obras carreteras y sanitarias que supuestamente se hicieron con esa millonada.

La otra opción es que Aregional -que sí especifica detalles de montos, destino del gasto, plazos y hasta instituciones bancarias con las que se contrató- esté en lo correcto; de ser así estaríamos frente a otro caso similar al de Coahuila, donde se contrató deuda pública a escondidas, falseando los registros ante la Secretaría de Hacienda, y en forma y escala desproporcionadas.

Por lo anterior, es importante y urgente que se aclare quién está equivocado (o miente): Aregional, o el Gobierno del Estado. Ojalá que la empresa esté en un error, de lo contrario, será necesaria una mayor y profunda explicación y la corrección inmediata del monto de la deuda jalisciense en los registros de la Secretaría de Hacienda.


rogelio_campos@yahoo.com

twitter @camposrogelio

viernes, 25 de noviembre de 2011

Fantasmas del pasado

La próxima semana se cumplirán cinco años desde que Felipe Calderón asumió la Presidencia de México. Al cierre de las campañas electorales, Calderón expresaba: "Lo que vamos a decidir el 2 de julio es entre el pasado y el futuro" (MURAL, 2/06/06). Evidentemente él se autocalificaba como la propuesta del futuro, pero tal parece que nos persiguen los fantasmas del pasado
Al paso de los años, las prácticas que se habían erradicado han regresado. Como ejemplo, tenemos el reporte entregado al Presidente por Human Rights Watch, organización que ha documentado el resurgimiento de las desapariciones forzadas.

En la situación en que nos encontramos, donde la principal preocupación es la violencia desatada y, por consecuencia, la inseguridad, no hemos analizado otras prácticas del pasado que han regresado y que en su momento Calderón condenó, referidas al ámbito económico.

Cuando él era precandidato hacía un llamado "a no detener el cambio que había iniciado la Administración de Vicente Fox" que, según decía, era "el único Gobierno que en los últimos 50 años no ha endeudado con ningún centavo de dólar la deuda externa, y por el contrario, ha disminuido la deuda". Calderón siempre ha tenido un interés muy marcado en el tema de la deuda: en 1987 se tituló como abogado con la tesis "La inconstitucionalidad de la deuda externa pública de México".

Efectivamente, según las cifras del Quinto Informe de Gobierno http://quinto.informe.gob.mx/archivos/anexo_estadistico/pdf/est_nac_economia.pdf, la Administración foxista redujo la deuda externa neta en aproximadamente 32.75 por ciento. En lo que Calderón estaba equivocado -o mentía- era en que, el de Fox, fue el único Gobierno que no se había endeudado, debido a que el mismo Informe presidencial del actual Mandatario muestra que en la Administración zedillista la deuda también se redujo, en aproximadamente 7.68 por ciento.

En sus dos primeros años como Presidente, el discurso de Calderón seguía la misma línea y las acciones de gobierno eran congruentes con lo dicho. Hace tres años, el Presidente de la República decía: "Prueba de que México tiene estabilidad económica es que la deuda externa que durante mucho tiempo era una maldición para el País y que llegó a ser de hasta 114 mil millones de dólares, en dos años se ha reducido a 25 mil millones de dólares, lo que demuestra solidez" (MURAL, 06/12/08). Efectivamente, la cifra de 25 mil millones corresponde a la que se encuentra en su Quinto Informe, pero en ese mismo documento no aparece que la deuda externa hubiera llegado en algún momento a los 114 mil millones. El registro más alto, antes del presente sexenio, aparece en 1995, cuando el País llegó a deber 87 mil 500 millones de dólares.

En 14 años -los sexenios de Zedillo y Fox, y dos años de Calderón- la deuda se redujo 67 por ciento, pero los fantasmas del pasado despertaron en el 2009: en los últimos tres años la deuda se disparó ¡330 por ciento! Según el más reciente Informe de Gobierno, la deuda externa neta asciende a más de 107 mil millones de dólares, una cifra cuatro veces mayor a la presumida en el 2008; muy cercana a la que entonces horrorizaba al Presidente, y según cifras oficiales, ahora tenemos el registro más alto en toda la historia de México.

Atendiendo a las palabras pronunciadas en el 2008 por Calderón, si la reducción de la deuda era una prueba de estabilidad económica y solidez, ¿entonces el crecimiento desmesurado de la deuda contratada en los últimos tres años es muestra de inestabilidad y fragilidad? Si la deuda fue, durante mucho tiempo, una maldición para el País, ¿ahora que tenemos el registro histórico más alto, se cierne nuevamente sobre México esa amenaza?

No es el único fantasma del pasado que ha despertado: durante el sexenio de Vicente Fox el peso se devaluó 16 por ciento con respecto al dólar, y en los cinco años de Calderón está por duplicar ese porcentaje, pues llegará ya a 32 por ciento.

Es así que el futuro prometido se ha ido desvaneciendo, e indudablemente, veremos a los fantasmas del pasado jugar un papel determinante en las campañas del próximo año.


rogelio_campos@yahoo.com

twitter@camposrogelio