viernes, 11 de septiembre de 2009

A un paso

Se puede estar a un paso de cometer una ilegalidad y además ser incongruente... pero también se puede estar a un paso de que un área natural se declare protegida.

El Disparate es un predio de 71 hectáreas que se encuentra en la ceja de la Barranca de Huentitán; 25 de ellas fueron "adquiridas" por el Consejo Estatal para el Fomento Deportivo y el Apoyo a la Juventud para construir el estadio de atletismo para los Juegos Panamericanos. La "compra-venta" que hizo la autoridad está sujeta a que el Ayuntamiento de Guadalajara cambie el uso del suelo de la zona -está pendiente la publicación- y así se permitiría la edificación de torres de hasta 20 pisos en el terreno que se reserva el vendedor.

El problema radica en que la zona es considerada como área natural protegida. Así se estableció en 1982 y en 1997. La actual autoridad hizo una interpretación tramposa de la ley para argumentar que esas declaratorias no son vigentes o que pueden revocarse.

La versión electrónica de MURAL publicó ayer "Propuso Ejecutivo proteger El Disparate". La nota refiere que "el Gobierno del Estado justificó el año pasado, ante el Gobierno federal, que el predio El Disparate formara parte del Área de Protección de Recursos Naturales y Barrancas de los Ríos Santiago y Verde, por sus características paisajísticas, además por su flora y fauna".

Efectivamente, en el sitio de Internet http://www.ceajalisco.gob.mx/nota_barrancas.html, la Comisión Estatal de Agua de Jalisco publicó el 11 de febrero del 2008: "Barrancas del Santiago y Verde a un paso de convertirse en Área natural Protegida".

También llama la atención lo publicado por la Secretaría de Medio Ambiente para el Desarrollo Sustentable de Jalisco (Semades) el 12 de agosto del 2009 en http://semades.jalisco.gob.mx/boletines/comunicado12082009.htm: "Este año Jalisco contará con nuevas áreas protegidas, tales como... las Barrancas de los Ríos Santiago y Verde". Evidentemente se refiere al proceso vigente que se desarrolla en la Comisión Nacional de Áreas Protegidas (Conanp) del Gobierno federal.

La Conanp tiene publicado en su sitio de Internet, desde febrero de 2008, el Estudio Previo Justificativo para el Establecimiento del Área Natural Protegida de las Barrancas de los Ríos Verde y Santiago, un extenso documento de 128 páginas que apunta en el sentido de que se declare área protegida. El estudio fue presentado por el Gobierno del Estado... la misma entidad que firmó un contrato de compra-venta para hacer obras que estarían en contra de la declaratoria, y en el que se comprometió a que se cambiara el uso de suelo para permitir enormes torres con cientos de viviendas.

La Semarnat publicó, el primero de febrero del 2009, en el Diario Oficial de la Federación, un aviso dirigido a todas las autoridades y a la sociedad para informar que el estudio está a disposición por 30 días para recibir opiniones. De hecho, en el Diario de fecha 30 de diciembre del 2008, la Semarnat ya clasifica a la zona como "Región Prioritaria para la Conservación" y califica para recibir apoyos federales del Programa de Conservación para el Desarrollo Sostenible.

La Gran Alianza por Jalisco establece en su Programa 11 (Preservación del Medio Ambiente): "Actualmente se trabaja en colaboración con la CONANP, las declaratorias de Áreas Naturales Protegidas de las Barrancas del Río Santiago y Río Verde".

Hay un proceso para declarar el terreno comprado como área protegida de carácter federal. En tanto, el Ayuntamiento no puede modificar usos de suelo. De no declararse, ¿cómo explicaría el Gobierno del Estado su pretensión expresada en el contrato de compra-venta, las acciones ante Conanp, los comunicados de las autoridades y sus propósitos publicados?

Si no es por la protesta social, de especialistas y notas como la de MURAL, la autoridad -presurosa por el trámite- habría estado a un paso de cometer una ilegalidad y una incongruencia monumental. Quedémonos con lo que dice el comunicado de la Comisión Estatal del Agua "Barrancas del Santiago y Verde a un paso de convertirse en Área Natural Protegida". Dejemos que se dé ese paso.

rogelio_campos@yahoo.com

viernes, 4 de septiembre de 2009

De la manga

La expresión coloquial "se lo sacó de la manga" se utiliza cuando alguien sorprende a otros con algo que no se esperaba. En Argentina dicen "se lo sacó de la galera". Difícilmente puede encontrarse una mejor forma al referirse a la propuesta de financiamiento para la Villa Panamericana.

En julio del 2007, en la víspera de la inauguración de los decimoquintos Juegos Panamericanos, una comitiva mexicana visitó Río de Janeiro. Fue en el marco de la reunión ejecutiva de la Organización Deportiva Panamericana (Odepa) cuando se presentó la propuesta sobre la construcción de la Villa Panamericana.

Los detalles se dieron a conocer en un boletín de prensa de la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte(Conade) del 9 de julio del 2007. Al referirse a los programas de financiamiento para la Villa, Alfonso Petersen presentó cuatro opciones: la primera era la aportación de los terrenos -propiedad de los Gobiernos estatal y municipal- y sería considerada como una aportación a capital; la segunda consistía en una aportación de los propietarios de las fincas, quienes a cambio de sus inmuebles, abonados a capital, obtendrían el beneficio de una propiedad nueva; la tercera consideraba una aportación de Pensiones del Estado y que las viviendas fueran adquiridas por servidores públicos.

La última opción contemplaba la aportación de capital de algún desarrollador inmobiliario que se interesara. En ningún momento se habló de un crédito, mucho menos que el Municipio fuera el deudor.

Algo pasó entre el 8 y el 16 de julio del 2007. El 17 de julio MURAL publicó una nota ("Me la voy a rajar") que hace referencia a la expresión coloquial usada por Alfonso Petersen para "sacar adelante" el proyecto de la Villa en el Parque Morelos. Ahí ya no se habla de cuatro opciones de financiamiento, sino de cinco inversionistas: los Gobierno federal, estatal, municipal, inmobiliarias o instituciones de financiamiento público para vivienda, y particulares. No se mencionó un crédito ni la intervención de un banco privado, como en la propuesta que se presentó recientemente para endeudar al Municipio.

Nuevamente, algo pasó entre aquella fecha y el año que transcurre. El 12 de febrero MURAL publicó "Preocupan Juegos del 2011". Petersen ya no habló de opciones de financiamiento ni de inversionistas, sino de estrategia financiera: "La estrategia financiera que estamos nosotros solicitando es una estrategia de participación bipartita, el Municipio de Guadalajara aporta los predios y la constructora aporta los recursos necesarios para llevar a cabo la construcción". De las cuatro opciones pasamos a los cinco inversionistas y de ahí a la estrategia bipartita... pero en ningún momento aparecía la palabra crédito o deuda pública.

Por eso llama la atención que la autoridad -municipal y estatal- se rasgue las vestiduras y acuse a la Oposición de estar en contra de los Juegos. La propuesta de endeudamiento es una alternativa sacada de la manga, que refleja improvisación e irresponsabilidad. No es lo único que se ha sacado de la manga; lo mismo sucedió con el nuevo proyecto -la famosa L- que no tiene nada que ver con el original.

"Sacarse algo de la manga", según la Real Academia Española (RAE), significa "decirlo o hacerlo sin tener fundamento para ello". Al parecer eso sucedió con las cuatro opciones, los cinco inversionistas o la inversión bipartita: todo se dijo sin tener fundamento.

No fue lo único que se pretendió hacer sin fundamento. Se intentó endeudar al Municipio por mil millones de pesos, luego por 500 millones. La Ley de Deuda Pública lo prohíbe. Un Municipio no puede hacerlo por más del 10 por ciento de su presupuesto, sin considerar el monto a endeudarse. Ni los 500, y mucho menos los mil se ajustan al supuesto legal. Ese era argumento suficiente para que los regidores lo rechazaran: violación del marco normativo.

La RAE también define el término "echar de manga", que es valerse de alguien con destreza y disimulo para conseguir lo que se desea, sin darlo a entender. También eso estaría pasando: están echando de manga de los ciudadanos.

Según el comportamiento presupuestal de los últimos años, mil millones de pesos equivalen al presupuesto de toda la obra pública que puede hacer el Municipio de Guadalajara en tres años. No sólo estamos frente a soluciones sacadas de la manga, sino que nos están echando de manga con la pretensión de un esquema de gasto público de manga ancha.

rogelio_campos@yahoo.com

viernes, 28 de agosto de 2009

Bicentenario

El próximo martes inicia el mes de la Patria y resulta lamentable el estado que guardan los festejos por el Bicentenario. El sentido común indicaría que este primero de septiembre entraríamos en la etapa culminante de la conmemoración. Un año de festejos que concluirían el 20 de noviembre de 2010 -aniversario del Centenario de la Revolución- o el 6 de diciembre, fecha de la abolición de la esclavitud en Guadalajara.

De los festejos no se sabe nada. La "organización" es un desastre, la comunicación peor. Lo que se puede advertir es que para las autoridades lo importante es el Bicentenario y tratan de ignorar el Centenario. Pareciera que les estorba la Revolución Mexicana... no saben cómo esconderla.

Los mayores de 40 años podemos recordar los festejos en la Unión Americana con motivo del Bicentenario de su Independencia. Los mayores de 30 años presenciamos los festejos por el Bicentenario de la Revolución Francesa.

Se ha dejado pasar esta cifra emblemática con una negligencia tremenda, no obstante que la responsabilidad de México -en la conmemoración- tiene una dimensión que trasciende nuestras fronteras. México debería estar encabezando los festejos de la Independencia de los países de Latinoamérica e incrementar su presencia en los festejos en la Unión Americana para la quinta parte del total de los mexicanos que habitamos el planeta.

No se trata de construir -como en París en 1989, o en nuestro País en 1910- un monumento o un edificio emblemático que sea referencia del acontecimiento. Tampoco que haya monedas -Bicentenarios- de oro. No es que se esté pidiendo eso, aunque estaría muy bien que se hiciera como parte de otras actividades. Si se alega falta de dinero o la crisis, bastaría comparar el costo de la obra que se pretenda realizar con las que se construyen para los Juegos Panamericanos.

Tuvimos la imaginación para festejar el Milenio y hasta se mandaron a hacer unos arcos que -decían sus promotores- se convertirían en algo similar a la Torre Eiffel, transformarían las críticas en elogios y terminarían siendo un referente obligado de la Ciudad; miles acudirían a contemplarlos. En esa aventura llevamos invertidos 80 millones de pesos.

También imaginamos que un Guggenheim o los Juegos Panamericanos transformarían la Ciudad. Arcos inconclusos, Guggenheim sin una sola piedra y Panamericanos -sin todas las obras públicas ofrecidas- que se han venido desdibujando.

Nos faltó la imaginación para festejar el Bicentenario y el Centenario. Nunca vimos en esa fecha la oportunidad para construir un monumento -aunque se quedara inconcluso-. Al Guggenheim le regalamos el terreno de un parque público, pero nos faltó esa imaginación para hacer dos parques: uno Bicentenario y otro Centenario. Y eso que en el discurso se menciona constantemente el cliché de "rescatar los espacios públicos".

También faltó imaginación para ligar la historia de las naciones de Latinoamérica -muchas de ellas celebrarán en 2010 el Bicentenario de su Independencia- con la justa panamericana.

Se ha dejado pasar la fecha para enviar un mensaje de concordia y fraternidad. Lejos de lo anterior, 2009 fue el escenario elegido por los hombres del Presidente para reeditar su numerito de 2006: tratar de tundir a sus principales adversarios políticos.

Ni hablar de la oportunidad -que se va- para replantear nuestro pacto social. Los festejos de 1989 en Francia fueron el marco para reformar varias y muy importantes leyes. Se fue la oportunidad de imaginarnos en el futuro y -como hoy se dice- relanzarnos.

Todos somos responsables de esta monumental omisión, pero principalmente nuestro Jefe de Estado, al que le sobra enjundia para casi todos los temas. El optimismo que desborda a la menor provocación tiene en el Bicentenario y en el Centenario su kriptonita. Ahí no le entra.

Quizás todo lo anterior sea porque no hay mucho que celebrar, pero lo interesante era crear la oportunidad. Nada más se trataba de ver en el Bicentenario lo que algunos quieren ver en los Panamericanos.

rogelio_campos@yahoo.com