sábado, 13 de diciembre de 2008

Se perdió el romance

Resulta desconcertante la visión del Gobernador de Jalisco respecto a la causa y solución de los problemas sociales. Así lo demuestran sus declaraciones, que ya marcan una clara tendencia a culpar a la ciudadanía de los males que padece.

El 16 de febrero del año en curso, MURAL publicó "Reparte Emilio culpas; omite tema en informe". La nota hace referencia a la muerte del niño Miguel Ángel López Rocha, quien falleció ahogado en las aguas del Río Santiago. González Márquez cuestionó "¿Quién va a dar la cara por la muerte de Miguel Ángel? ¿A quién le aplicamos el peso de la ley? ¿Quién es responsable de que el 80 por ciento de las aguas de Jalisco estén contaminadas?".

Muy lejos ha quedado el discurso panista que encontraba (en la simbiosis PRI-mal Gobierno) a los culpables con facilidad. Se llegaba rápida y contundentemente a una conclusión irrebatible.

Ahora el PAN ha venido ejerciendo y envejeciendo -que no necesariamente madurando- como partido en el poder. Con la vejez ha llegado la reflexión, se ha ido diluyendo el brío, el ímpetu y el idealismo de cambiar a México: "lo malo" ya no es más culpa exclusiva del Gobierno, ahora la culpa se comparte y la responsabilidad se diluye.

El partido joven ha cedido el paso a la pérdida de su apetito por cortejar a la novia ciudadanía, a la novia sociedad. Una vez cortejada, el partido se ha descuidado: luce descuidado, panzón fodongo. Además, le empieza a encontrar los defectos a su pareja, la que enamoró y confío en él. Para cortejarla, el joven novio veía las virtudes de la hermosísima dama que no era apreciada por el galán en turno, que la engañaba, no la apreciaba, la maltrataba.

Una de las mayores virtudes de la novia sociedad radicaba en que, a pesar de lo malo que era el pelafustán, todo lo bueno de esa relación era gracias a la doncella. Era tan buena que a pesar de lo grotesco del patán tenía la capacidad de irradiar sus atributos y generar los activos de la relación. No solamente era bella, sino esforzada al grado del heroísmo. La bella además era benevolente y paciente frente a la bestia que se la había robado.

El joven apuesto, decente, trabajador y honesto logró convencer a la princesa -llena de atributos- de entablar una relación prometedora. Ahora, el novio galante le reclama a la novia, ser corresponsable de los males que aquejan lo que debería ser una espléndida relación.

El pasado jueves MURAL publicó "Endosa Gobernador la responsabilidad". La nota transcribe las declaraciones del Mandatario con motivo del lamentable suceso en que perdiera trágicamente la vida una señora al ser asaltada: "Muy seguido se presentan ante mí personas de nuestra comunidad, a señalar deficiencias en nuestras corporaciones, y la primera pregunta que hago es: ¿permitirías que tu hijo fuese un servidor público en el área de Seguridad?... Hasta ahora no he encontrado a un solo hombre prominente de Jalisco que me diga que sí, que acepte que sus hijos participen como policías. Y estoy hablando de directores de medios de comunicación y estoy hablando de empresarios y estoy hablando de personajes encumbrados en todas las esferas de nuestra sociedad". Nuestro Kennedy remató "¿Por qué, entonces, reclamamos a la autoridad en Policía lo que no estamos nosotros dispuestos a dar?".

La novia -a los ojos del otrora enamorado- nuevamente no está poniendo su parte. La dama ahora es horrorosa; sucia con sus aguas y descuidada, egoísta, sin compromiso en su propia seguridad. Por si fuera poco, esta doncella se ha vuelto demandante y reclama lo que el ¿todavía? enamorado le había prometido.

Vaya que le llueve a la doncella. El enamorado veía como adorable gracia su actitud de querer mejorar, de atreverse a reclamar o cuestionar.... Ahora esa gracia se ha convertido en defecto, defecto que irrita y molesta al novio, al grado de sacarlo de sus casillas.

Ayer MURAL publicó "Reclama Emilio destacar crimen". La nota refiere la reacción del mandatario ante la publicación en MURAL del trágico suceso ya referido: "Los medios impresos sensacionalistas, no todos los casos los llevan a primera plana, solamente los que creen que pueden generar escándalo... No es con los empresarios, aunque MURAL quiera lucrar con eso, no quiero hacer escándalo, pero quiero hacer conciencia y hablar con claridad, porque yo respeto que cada quien hable, pero también yo tengo cosas que decir".

Cuando el joven novio cortejaba a la dama, encontró en los medios los aliados para hacerle ver a la doncella los maltratos propinados por el barbaján que tenía por pareja. Eran los medios quienes le hacían ver a la novia los defectos del salvaje. Aquel joven, apuesto y amoroso novio pasó de ver los defectos del primer amor de su amada y ahora sufre los de ella y los de quienes injustamente lo critican a él. Su envejecimiento le ha hecho olvidar las virtudes de la dama; también le impide recordar las razones que lo llevaron a conquistar a la doncella que él ya no ve. Ahora parece sufrirla.

rogelio_campos@yahoo.com

sábado, 6 de diciembre de 2008

Hace una semana se daba a conocer -por un trabajo de investigación de la periodista Anabel Hernández- un documento inédito que había sido emitido en mayo del 2007. Se trata de la sentencia que anuló el matrimonio religioso de Vicente Fox con Lilián de la Concha. El Tribunal de la Rota Romana -con sede en El Vaticano- no solamente dejó sin efectos el vínculo matrimonial de Fox -lo que resultaría un asunto meramente privado- sino que revela el estado de salud mental del ex Presidente. Fox no se ha pronunciado al respecto... ni lo hará. Sus fuertes y públicas convicciones religiosas no se lo permitirían. Sus ganas de volverse a casar, tampoco. El que calla otorga, y Fox ha otorgado.

El procedimiento de anulación se llevó a cabo durante la Presidencia de Fox. La conclusión es escalofriante: los "serios problemas psicológicos" existían mientras Vicente era Presidente. El Tribunal de la Rota Romana contiene un dictamen que determina que Fox tiene propensión a fingir, a llamar la atención; tiene una forma trastornada de ver las cosas. El suceso ha despertado un incipiente debate sobre la conveniencia de aplicar exámenes de aptitud mental a los gobernantes y de considerar pública esta información.

Dentro del procedimiento, Fox -que era el solicitante de la anulación matrimonial- señaló que su esposa tenía problemas sicológicos: no se encontró nada al respecto; pero en él, que era quien hacía el señalamiento, sí.

Los medios se han encargado de difundir los trastornos de Fox, pero no se ha detallado en qué consisten los mismos. Resulta conveniente detenernos a conocer los detalles. Es posible que mientras lea la descripción de los trastornos sea inevitable que vengan imágenes de otros personajes que se encuadran en la descripción.

Se llegó a la conclusión de que el ex Mandatario tiene -o tenía en ese momento- desórdenes de personalidad histriónica-histérica. Quienes padecen este trastorno buscan llamar la atención siempre, son inconformes y se sienten no apreciados cuando no son el centro de atención, tienden a tratar de llamar la atención hacia su persona y pueden, inicialmente, encantar a nuevos conocidos con su entusiasmo y aparente apertura y simpatía.

Quienes padecen este trastorno, para darse importancia representan un papel. En la medida que se desarrolla el papel es en la que les hace falta emoción propia y verdadera, según el erudito K. Schneider -consultado por la Rota-. Estas personalidades no son capaces de tener una relación afectiva o verdaderamente profunda.

Los histriónicos buscan constantemente el consuelo y/o la aprobación. No soportan las críticas o la desaprobación. Son muy influenciables por otras personas. Frecuentemente son incapaces de entender su propia realidad, sobreactúan y exageran. Culpan a otras personas de sus fracasos y decepciones y así se libran de su malestar.

Por si lo anterior fuera poco -y además del histrionismo- a Fox se le diagnosticó narcisismo grave. Las personas con este desorden suelen ser hirientes en sus señalamientos; tienen un grandioso sentido de autoimportancia; exageran sus logros y capacidades; esperan ser reconocido como superiores sin los logros proporcionados. Resulta habitual que sobrevaloren sus capacidades y cualidades.

Los narcisistas están preocupados por fantasías de éxito ilimitado, poder, brillantez; sienten que se les deben privilegios; creen que son especiales y únicos; exigen una admiración excesiva; son explotadores y asumen que los demás están muy interesados en su bienestar; envidian a los demás o creen que los demás los envidian; devalúan a los que son reconocidos, porque piensan que ellos son más merecedores del reconocimiento.

Esta combinación de elementos -narcisismo e histrionismo- produce una visión trastornada de las cosas, reacciones emotivas inadecuadas, dificultades en las relaciones interpersonales y en el control de los instintos.

Resulta escalofriante que las decisiones presidenciales se hayan tomado por una personalidad con estos trastornos. Sin embargo, hoy entendemos muchos de los episodios que en su momento rayaban en lo ridículo. Los mexicanos nos dimos cuenta muy tarde de esta situación. Pero como suele ocurrir en estos casos, el hallazgo fue fortuito, si Fox no hubiera pretendido anular su matrimonio religioso, difícilmente nos habríamos dado cuenta ¿Qué procedía si nos hubiéramos dado cuenta antes del 2006?

El episodio es para reflexionar sobre la pertinencia de que los personajes que dirigen instituciones se sometan a exámenes de aptitud sicológica y se discuta sobre la publicidad de este tipo de información. Esto debe servirnos de experiencia para observar e identificar las actitudes de los -actores políticos- histriónicos y narcisistas que no se quieren quedar atrás de Fox y que hacen gala de sus trastornos a todo lo que da.

rogelio_campos@yahoo.com

sábado, 29 de noviembre de 2008

Bizantinos y tapatíos

Hoy se inaugura la XXII Feria Internacional del Libro de Guadalajara, la más relevante del mundo de habla hispana y la segunda en importancia en todo el orbe. Como ya es una sana costumbre -de esas que escasean- se ofrece un rico programa literario, artístico, cultural y académico.

Una de las actividades que se encuentra en el programa académico es el "VIII Encuentro Internacional sobre Cultura Democrática", coordinado por José Trinidad Padilla López, director del Instituto de Investigaciones en Innovación y Gobernanza de la UdeG. Dentro del programa de este encuentro figuran grandes personalidades, pero de manera especial me referiré al Doctor Rodrigo Borja.

Rodrigo Borja ha logrado conjuntar el pensamiento y la acción. Profesor universitario e investigador de las ciencias sociales, autor de varios libros, fundador de un partido político, orador de excepción y Presidente de Ecuador (1988-1992).

Borja ha sido reconocido con el grado de Doctor Honoris Causa por la Sorbona de París, por la Universidad de Buenos Aires, la de San Andrés de Bolivia y la del Norte de Carolina en la Unión Americana, además de condecorado por los Gobiernos de España, Francia, Portugal, Argentina, Brasil, Colombia, Chile, Ecuador, México, Venezuela y República Dominicana.

Rodrigo Borja es una verdadera rareza. Se encuentra en la pirámide del homo politicus. Bajando los laberintos de esa pirámide encontramos algunos académicos o "intelectuales" que se meten a la política y fracasan. Todavía son más los políticos que se encuentran a años luz del mundo de las ideas, la academia o la investigación. Pocos son los reconocidos por universidades y condecorados por otros Gobiernos. Si seguimos descendiendo por esos laberintos, encontramos políticos que llegan a tener un gran desorden mental imposible de esconder. Recientemente ha sido documentado y publicado que Vicente Fox fue dictaminado como inestable emocional por especialistas, dentro del proceso de anulación de su matrimonio que se llevó ante los tribunales de la Santa Sede y que le impide volverse a casar si no cuenta con una autorización especial.

Probablemente la obra más conocida de Rodrigo Borja es La Enciclopedia de la Política, libro de cabecera de estudiantes y profesionales de las ciencias sociales, periodistas y editorialistas. En esa ambiciosa obra, Borja muestra su enorme bagaje cultural y lo hace de acuerdo al personaje que es: con fineza y categoría.

En esta enciclopedia hay cientos de definiciones. Aquí me referiré a la que encontramos sobre "discusión bizantina". Es una discusión ociosa, estéril e inútil; el origen se encuentra en Constantinopla -antigua Bizancio- donde se discutía sobre el sexo de los ángeles en los momentos en que los turcos otomanos estaban a punto de conquistar la ciudad. La discusión se desarrollaba durante la época de división entre los imperios romanos de oriente y occidente; los cristianos se enredaron en diluciones hasta que vino el cisma de Focio, que separó la iglesia griega de la latina, agudizando las diferencias que las dos iglesias tenían sobre la autoridad del Papa, la castidad sacerdotal, la Inmaculada Concepción, el Purgatorio, la Santísima Trinidad, etc. En medio de estas dificultades -dice Borja- los ortodoxos se pusieron a discutir sobre el sexo de los ángeles. Se la consideró una discusión absurda e insustancial, bautizada como "discusión bizantina". El término se usa para ridiculizar este tipo de disquisiciones.

He querido referirme al término "discusión bizantina", para proponer un nuevo término: "discusión tapatía". Llámase así a la que, por sus características propias, no encaja adecuadamente en la definición de discusión bizantina. Con frecuencia se da entre la clase política, en las cúpulas empresariales, en algunos medios de comunicación y en algunos de los pocos grupos de lo que -sin saber- llaman sociedad civil.

El origen de esta frase lo encontramos en los últimos años del siglo 20 y principios del 21 en la ciudad de Guadalajara, en el occidente de México, y se refiere a los intrascendentes debates que evaden los temas importantes y ponen énfasis en aquellos que no lo son. Mientras el Estado de Jalisco -y con él Guadalajara, su capital- se encontraba descendiendo en todos los indicadores económicos y sociales, los tapatíos se enfrascaban en debates sobre los temas que surgían día con día, no siendo capaces de encontrar o dar continuidad a los temas verdaderamente trascendentes o vertebrales.

Los tapatíos podían discutir desgarrándose las vestiduras ante ciertos temas, pero sólo por plazos muy cortos, siendo incapaces de recordarlos por más de dos semanas; tampoco tenían la capacidad de ligar dos o más temas que tuvieran una línea en común. En el lenguaje cibernético, se les atribuía tan sólo la instalación de memoria RAM, pero carecían de disco duro y de procesador.

Este tipo de discusiones también tenían como característica criticar las obras y actividades que sí se concretaban y se realizaban con éxito -como la FIL. A éstas se les pretendía encontrar todos los defectos, mientras que el mundo las reconocía. Al mismo tiempo, los tapatíos eran incapaces de criticar los proyectos convertidos en eternos embriones, las obras inconclusas o las que fracasaban, o al menos no por más de dos semanas -por aquello de la memoria RAM-.

Las discusiones tapatías se caracterizan también por vivir de glorias pasadas, de recuerdos de una ciudad de la que poco quedaba, cuando estas discusiones se desarrollaban, y muchas veces se terminaban, con la verdad oficial contenida en felices declaraciones de funcionarios. La mayoría de las ocasiones en ellas no se recurría a los datos duros, sino a los "piensos". En estas discusiones abundaban los charlatanes y los fariseos. Privaban los mojigatos que decían una cosa y en la práctica hacían otra.

Es tiempo de feria, de celebración de la cultura y de regocijo por los visitantes que nos honran con su presencia. Felicidades a la FIL en su XXII aniversario y muy en especial a Carlos Fuentes por sus 80 años.

rogelio_campos@yahoo.com