Durante la semana que está a punto de concluir, MURAL nos ha regalado un excelente trabajo periodístico que registra el pésimo estado en el que se encuentran los parques públicos y las unidades deportivas de la Zona Metropolitana de Guadalajara. Estos espacios son un retrato nítido del estado que guarda nuestra sociedad y del desempeño de nuestras autoridades.
Las autoridades han abandonado la plaza. Los Gobiernos municipales no resisten un mínimo escrutinio acerca del cumplimiento de sus obligaciones. Los parques públicos y las unidades deportivas tan sólo son un botón de muestra del letargo y la irresponsabilidad. Veamos cuáles son los servicios municipales que debe prestar la autoridad. El artículo 94 de la Ley de Gobierno y Administración Pública Municipal establece un mínimo de 11 servicios municipales; lo invito a que hagamos un breve recorrido por ellos, agrupados en rubros afines.
Agua potable, drenaje, alcantarillado, tratamiento y disposición de sus aguas residuales. Los problemas de abasto de agua para la ZMG son del conocimiento público, y también lo es la dificultad de concretar una alternativa convincente para garantizar este abastecimiento en el futuro. Arcediano sigue generando dudas en muchos sectores y su avance se aprecia lento. Los problemas de drenaje, alcantarillado y tratamiento de aguas son más que evidentes y reflejan una omisión monumental, como el terrible caso del Río Santiago evidencia.
Alumbrado público. En este rubro los Municipios más poblados tienen una mayor cobertura, sobre todo en las zonas con mejor situación económica. A menor densidad poblacional y a mayor marginación, el problema se agudiza.
Limpia, recolección, traslado, tratamiento y disposición final de residuos. Se repite el esquema de la cobertura de alumbrado. Ya es una costumbre que en zonas residenciales de Zapopan, el servicio sólo se preste tres veces por semana... ni hablar de lo que pasa en Tonalá o Tlajomulco. En el caso de Guadalajara, se da el fenómeno de hacer millonarias transferencias a la iniciativa privada mediante la figura de la concesión del servicio. No es la autoridad la que lo presta directamente, y en los casos de la renovación de contratos surgen las dudas y suspicacias de las operaciones entre la autoridad y la empresa que ha venido ganando los contratos. Dentro de estas discusiones esporádicas salen a la luz pública los incumplimientos de la empresa, según lo estipulado en el contrato.
Únicamente nos estamos refiriendo a la recolección, pero el problema va más allá: separación y disposición de residuos. Los tiraderos de llantas y la precaria implementación de acciones para la disposición de residuos tóxicos o peligrosos son también una asignatura ausente en la agenda pública.
Mercados y centrales de abastos. Aquí podemos encontrarnos desde el riesgo latente de que un mercado se venga abajo, como se menciona en el caso del Mercado Libertad, hasta el mal estado que guardan la mayoría de ellos. Si el problema no se aprecia en mayor magnitud, es porque los mercados y las centrales de abasto han venido cediendo terreno frente a las grandes cadenas comerciales en donde la mayoría realiza sus compras.
Rastros. Nuevamente se repite el esquema: es un tema que de manera periódica adquiere relevancia y pone al descubierto las pésimas condiciones sanitarias de estos lugares. En este ciclo, por cada semana de interés del tema, pasan dos años o más de desinterés ciudadano.
Panteones. Los que hay resultan ya insuficientes y su mantenimiento es de quinto mundo. La cremación y adquisición de criptas en templos ha venido a atenuar el grave problema que representa la inacción en este rubro.
Calles, parques y jardines y su equipamiento, y centros deportivos municipales. Parte del tema de la semana de MURAL. Los parques y jardines están para llorar y la Ciudad está llena de árboles mutilados. Se destina muy poco dinero a su mantenimiento. El descuido de estos espacios públicos explica en gran parte el éxito de la Vía RecreActiva. Allí las personas se sienten acompañadas y por tanto seguras, como deberían sentirse en los parques y unidades deportivas. Los asistentes a la vía cambian siete días de la semana por la mitad de uno. Este es el ejemplo máximo de la "cultura de muestreo" que viene prevaleciendo en nuestra comunidad. Un parque rehabilitado, que a las pocas semanas ya presenta un deterioro importante, se presume como un gran logro. Se anuncia que se pueden recuperar tres o cinco unidades deportivas, pero sólo representan un mínimo porcentaje del total. Se pretende recurrir a la inversión de la iniciativa privada, otra de las fórmulas mágicas que enarbolamos como dogma, pero que no alcanza en los hechos.
Otra de las funciones de la autoridad municipal es la seguridad pública, la policía preventiva y el tránsito. El esquema se repite. La deficiencia, la inacción, la privatización de los servicios, el aislamiento en el coto para pretender resolver de forma individual un problema colectivo.
También tienen como función la operación de los centros culturales. Como prácticamente no existen, los hemos cambiado por los centros comerciales: ahí socializan nuestros jóvenes, en el marco de las marcas... total, eso importa más que la cultura.
Ni hablar del artículo 31 de la Constitución de los Estados Unidos Mexicanos, que establece la obligación de la autoridad municipal de impartir instrucción cívica. De ese tamaño es el incumplimiento de las funciones de la autoridad municipal: del mismo volumen de los pretextos que argumentan para no cumplir con el mandato de ley. Autoridad de membrete, autoridad de papel.
rogelio_campos@yahoo.com
sábado, 15 de marzo de 2008
sábado, 8 de marzo de 2008
Mujeres
Hoy se celebra el Día Internacional de la Mujer. Desde mediados del siglo 19 se hicieron varios intentos de establecer un día para reconocer los derechos de las mujeres. Son muchos los datos, pero poca la claridad acerca de la razón para haber elegido este día. Es lo de menos. En diversas latitudes de ambos lados del Atlántico, y durante poco más de un siglo, se hicieron esfuerzos en torno a la reivindicación de derechos de las mujeres muy específicos, como el de sufragar. No fue hasta 1975 que se "oficializó" el Día Internacional de la Mujer por la ONU, en el marco de la Conferencia Internacional de la Mujer, celebrada precisamente en México. Quienes rebasamos los 40 años todavía recordamos las bardas de los lotes baldíos de Guadalajara decoradas con leyendas alusivas a la Conferencia y al Año Internacional de la Mujer.
No deja de ser paradójico que se haya celebrado en México la primera conferencia de este tipo. No deja de serlo, porque hemos hecho poco para reivindicar sus derechos. Al margen de las cifras que cada año acaparan las notas que refieren la escasa participación de ellas en puestos de dirección del ámbito público y privado, hoy la discriminación se manifiesta en casos dramáticos de maltrato y muerte.
Más allá de haber sido rebasada, convendría cuestionarse si hemos tenido capacidad de asombro en materia de vulneración de derechos de las mujeres. Los feminicidios, ya sea de Ciudad Juárez, de la zona fronteriza o de nuestro Estado, no han estado presentes en la dimensión requerida en la agenda pública. La actitud sistémica de nuestra sociedad presta más atención a las versiones que tratan de desvirtuar que se trate de una ola de violencia en contra de las mujeres. La ausencia de acciones, ya no digamos de políticas públicas, caracteriza nuestra reacción frente a esta problemática. La historia se repite en los casos de violencia intrafamiliar.
Otro ejemplo que refleja el nulo interés que le prestamos a los derechos de las mujeres se manifiesta en la problemática sanitaria del cáncer de mama. En México, esta enfermedad es la segunda causa de muerte en la población femenina. El esfuerzo que hacen algunas organizaciones privadas no es suficiente para atender este mal y, lejos de abatirlo, los hallazgos se presentan en mujeres más jóvenes, rompiendo el paradigma de que es una enfermedad que suele suceder después de los 40.
El entusiasmo y voluntarismo de las integrantes de las asociaciones que se dedican a solidarizarse con quienes lo padecen es tan encomiable como insuficiente. Mujeres que han padecido el mal y que se han sobrepuesto comparten sus experiencias, piden dinero para ayudar a quienes se encuentran en la profundidad de la enfermedad. La respuesta de las autoridades es menos que tibia: todo pretenden reducirlo a la autoexploración. Lo que no dicen es que cuando la autoexploración detecta una "bolita", lo único que queda es resignarse a que sea benigna, porque de lo contrario, generalmente ya es demasiado tarde.
El trabajo de las autoridades, que prácticamente se limita a la recomendación de la autoexploración y a una muy deficiente capacitación para llevarla a cabo, se explica en razón de la imposibilidad de recomendar otro tipo de acciones más eficaces, como es el caso de la mamografía. Y es que para llevarla a cabo es necesario un mastógrafo, y de esos hay muy pocos. La razón es que cuestan mucho dinero. Y como estamos en un país con finanzas sanas, que no tiene para comprar este tipo de aparatos (porque la sanidad de sus finanzas se lo impide), pues la "racionalidad" indica que las mujeres deben ser mutiladas o tienen que morir a causa de este mal. Es el mismo país que sí tiene para bonos (algunos políticos elegantemente los llaman estímulos o prestaciones) y para burócratas que pretenden justificarlos de la manera más absurda.
Cabe mencionar que Jalisco se ubica en los primeros lugares de mortalidad a causa del cáncer de mama.
Esta enfermedad no es propia de las mujeres; también se presenta en los hombres, aunque en una proporción muy inferior. La enfermedad está cobrando vidas en la misma medida de la inacción de las autoridades por detenerla. Es un caso que ejemplifica la poca atención que prestamos al cuidado del ejercicio pleno de los derechos de las mujeres, en este caso a la salud y a la vida.
En otros países, como España, las acciones que se despliegan llegan al grado de tener un padrón para identificar a las mujeres que por edad deben realizarse revisiones periódicas. Las autoridades notifican a las mujeres la fecha en que deben acudir a la revisión. En España el éxito de estas políticas públicas ha llegado al grado de descubrir y atacar un nuevo problema: que la mujer que lo ha detectado oportunamente no sea objeto de discriminación laboral y que tenga las facilidades para atender su enfermedad de forma adecuada. En México no debemos preocuparnos de esta problemática de nueva generación, porque en estas latitudes, cuando se ha detectado el mal, en la mayoría de los casos ya es demasiado tarde.
Obvio que en otros países la atención de estos males es con cargo al erario público y con ello sus Gobiernos vulneran sacrosantos principios, pues destinan recursos públicos suficientes a la salud. Sin embargo, son países comprometidos con los derechos de sus habitantes y, por consecuencia, con su salud, no solamente con la de sus finanzas públicas. En cada acción de este tipo están siendo congruentes con la celebración de este día. Como cada año, en México este día fingiremos. Tenemos una cita con la congruencia; cuando acudamos a la cita podremos celebrar.
rogelio_campos@yahoo.com
No deja de ser paradójico que se haya celebrado en México la primera conferencia de este tipo. No deja de serlo, porque hemos hecho poco para reivindicar sus derechos. Al margen de las cifras que cada año acaparan las notas que refieren la escasa participación de ellas en puestos de dirección del ámbito público y privado, hoy la discriminación se manifiesta en casos dramáticos de maltrato y muerte.
Más allá de haber sido rebasada, convendría cuestionarse si hemos tenido capacidad de asombro en materia de vulneración de derechos de las mujeres. Los feminicidios, ya sea de Ciudad Juárez, de la zona fronteriza o de nuestro Estado, no han estado presentes en la dimensión requerida en la agenda pública. La actitud sistémica de nuestra sociedad presta más atención a las versiones que tratan de desvirtuar que se trate de una ola de violencia en contra de las mujeres. La ausencia de acciones, ya no digamos de políticas públicas, caracteriza nuestra reacción frente a esta problemática. La historia se repite en los casos de violencia intrafamiliar.
Otro ejemplo que refleja el nulo interés que le prestamos a los derechos de las mujeres se manifiesta en la problemática sanitaria del cáncer de mama. En México, esta enfermedad es la segunda causa de muerte en la población femenina. El esfuerzo que hacen algunas organizaciones privadas no es suficiente para atender este mal y, lejos de abatirlo, los hallazgos se presentan en mujeres más jóvenes, rompiendo el paradigma de que es una enfermedad que suele suceder después de los 40.
El entusiasmo y voluntarismo de las integrantes de las asociaciones que se dedican a solidarizarse con quienes lo padecen es tan encomiable como insuficiente. Mujeres que han padecido el mal y que se han sobrepuesto comparten sus experiencias, piden dinero para ayudar a quienes se encuentran en la profundidad de la enfermedad. La respuesta de las autoridades es menos que tibia: todo pretenden reducirlo a la autoexploración. Lo que no dicen es que cuando la autoexploración detecta una "bolita", lo único que queda es resignarse a que sea benigna, porque de lo contrario, generalmente ya es demasiado tarde.
El trabajo de las autoridades, que prácticamente se limita a la recomendación de la autoexploración y a una muy deficiente capacitación para llevarla a cabo, se explica en razón de la imposibilidad de recomendar otro tipo de acciones más eficaces, como es el caso de la mamografía. Y es que para llevarla a cabo es necesario un mastógrafo, y de esos hay muy pocos. La razón es que cuestan mucho dinero. Y como estamos en un país con finanzas sanas, que no tiene para comprar este tipo de aparatos (porque la sanidad de sus finanzas se lo impide), pues la "racionalidad" indica que las mujeres deben ser mutiladas o tienen que morir a causa de este mal. Es el mismo país que sí tiene para bonos (algunos políticos elegantemente los llaman estímulos o prestaciones) y para burócratas que pretenden justificarlos de la manera más absurda.
Cabe mencionar que Jalisco se ubica en los primeros lugares de mortalidad a causa del cáncer de mama.
Esta enfermedad no es propia de las mujeres; también se presenta en los hombres, aunque en una proporción muy inferior. La enfermedad está cobrando vidas en la misma medida de la inacción de las autoridades por detenerla. Es un caso que ejemplifica la poca atención que prestamos al cuidado del ejercicio pleno de los derechos de las mujeres, en este caso a la salud y a la vida.
En otros países, como España, las acciones que se despliegan llegan al grado de tener un padrón para identificar a las mujeres que por edad deben realizarse revisiones periódicas. Las autoridades notifican a las mujeres la fecha en que deben acudir a la revisión. En España el éxito de estas políticas públicas ha llegado al grado de descubrir y atacar un nuevo problema: que la mujer que lo ha detectado oportunamente no sea objeto de discriminación laboral y que tenga las facilidades para atender su enfermedad de forma adecuada. En México no debemos preocuparnos de esta problemática de nueva generación, porque en estas latitudes, cuando se ha detectado el mal, en la mayoría de los casos ya es demasiado tarde.
Obvio que en otros países la atención de estos males es con cargo al erario público y con ello sus Gobiernos vulneran sacrosantos principios, pues destinan recursos públicos suficientes a la salud. Sin embargo, son países comprometidos con los derechos de sus habitantes y, por consecuencia, con su salud, no solamente con la de sus finanzas públicas. En cada acción de este tipo están siendo congruentes con la celebración de este día. Como cada año, en México este día fingiremos. Tenemos una cita con la congruencia; cuando acudamos a la cita podremos celebrar.
rogelio_campos@yahoo.com
sábado, 1 de marzo de 2008
Farsa política
Del 7 al 14 de marzo se celebrará el 23 Festival Internacional de Cine en Guadalajara. Contagiados por la fiebre cinematográfica de este acontecimiento, los regidores tonaltecas se quieren llevar el Mayahuel y han decidido escribir la secuela de "Tonalá de los Saguaros", obra cumbre que humilló a "La Ley de Herodes".
Quienes tuvimos la fortuna de recrearnos con la "Ley de Herodes" recordamos que la trama se desarrolla en San Pedro de los Saguaros. Esa fue la razón de haber publicado "Tonalá de los Saguaros" el 13 de octubre de 2007, donde se recopila la historia real de poder, corrupción, intrigas y asesinatos en tierra tonalteca. La reseña publicada no recogió, por razones obvias, la emotiva parte en la que el Alcalde huye y se vuelve prácticamente invisible. Tampoco relataba la poca importancia que las autoridades le han prestado a su captura.
Para los que pensábamos que los autores de la historia y el guión de esta farsa política (Luis Estrada, Jaime Sampietro, Vicente Leñero y Fernando León de Aranoa) eran ingeniosos y divertidos, debemos situarlos en su lugar. Han sido superados en el mismo género (farsa política) por los autores de esta trama local. Los autores de la historia tonalteca lo han hecho de manera magistral.
Si usted consideró que los productores de la "Ley de Herodes" (Bandidos Films) hicieron un buen trabajo, qué pero le pone a los productores de este "trancazo". También han estado muy por encima, sobre todo en eso de bandidos. Ésta, es una obra que no deja de sorprender al espectador, de mantenerlo con interés en la pantalla... al filo de la butaca. Honor a quien honor merece; esa es la razón que amerita contar lo que solamente es el inicio de la secuela.
El pasado jueves MURAL publicó la nota que reporta el madruguete de 13 (el nivel de detalle de la obra llega hasta el punto de cuidar el número) regidores. Decidieron destituir al Presidente Municipal sustituto que ellos mismos habían nombrado en lugar de nuestro "Varguitas" tonalteca. La reacción del destituido Salvador González del Toro es un guión de manufactura impecable: dijo que no lo querían en el cargo porque no había cedido a las peticiones económicas de algunas personas. Agregó: "Se está buscando atender los intereses de unas cuantas personas, ya que no les quise dar recursos hasta llenarles las bolsas". ¡Tómala!
La emotiva trama revela que la conspiración de los 13 se mantuvo en el mayor de los sigilos. Ojalá y la película retomé en algún momento los detalles. En esta parte climática el Presidente destituido se aferra al cargo, se encierra en su oficina, lo sacan con cerrajero y a la fuerza, y entonces restituyen a los funcionarios que el "sustituto destituido" había, a su vez, destituido, y que están ligados al Alcalde prófugo... ¡una joya!
Estamos en el intermedio de este episodio y todo parece indicar que difícilmente podrán mantener la intensidad, pero todo puede pasar. Los regidores no tienen facultades legales para destituir a un sustituto. En ningún ordenamiento se establece tal hipótesis. Con lo anterior, los 13 conspiradores habrían vulnerado el principio de Derecho que establece la limitante a la autoridad de solamente poder hacer lo que expresamente le está permitido. También habrían vulnerado todos los ordenamientos aplicables para el caso, mediante una maniobra turbia y abrupta.
Mientras el prófugo no quiere regresar, el destituido ilegalmente sí quiere hacerlo y amaga con ejercitar acciones legales para conseguirlo. Habrá que ver si lo dejan. Mientras tanto, las instancias que deberían tomar cartas en el asunto se hacen de la vista gorda en público, y es muy probable que en privado den instrucciones. En esta parte, Pedro Armendáriz también es superado.
Los ordenamientos vulnerados son de interés público. El concepto de interés público nace como sustituto de la idea del "bien común". Qué detallazo. Que las leyes vulneradas por los 13 conspiradores se cumplan no es algo que se circunscriba al interés de los integrantes del Ayuntamiento -por muy representantes populares que sean-, ni tampoco es un asunto que se arregle entre ellos, ni por mayoría. El interés público va más allá del interés que pueda tener un partido político -incluso el ganador de la voluntad ciudadana-; también va más allá de la suma de los intereses de los partidos. El interés público es algo que está por encima del acuerdo de voluntades entre funcionarios y partidos. Su noción está ausente de nuestra vida comunitaria y no hay mecanismos legales para hacerlo valer.
Este elemento trágico le da un sabor muy especial a la trama tonalteca que hoy se presenta. En la obra de Luis Estrada, Claudia Becker y Sandra León fueron las encargadas de seleccionar un extraordinario reparto de profesionales. En nuestra obra, el reparto está a la altura, no podemos dudar de su profesionalismo. Ni hablar de las interpretaciones, que obligarían al propio Damián Alcázar a ponerse de pie y quitarse el sombrero. Estos elementos son los que verdaderamente llevan al género de la farsa política a alturas insospechadas. El Mayahuel les viene chico. Enhorabuena.
rogelio_campos@yahoo.com
Quienes tuvimos la fortuna de recrearnos con la "Ley de Herodes" recordamos que la trama se desarrolla en San Pedro de los Saguaros. Esa fue la razón de haber publicado "Tonalá de los Saguaros" el 13 de octubre de 2007, donde se recopila la historia real de poder, corrupción, intrigas y asesinatos en tierra tonalteca. La reseña publicada no recogió, por razones obvias, la emotiva parte en la que el Alcalde huye y se vuelve prácticamente invisible. Tampoco relataba la poca importancia que las autoridades le han prestado a su captura.
Para los que pensábamos que los autores de la historia y el guión de esta farsa política (Luis Estrada, Jaime Sampietro, Vicente Leñero y Fernando León de Aranoa) eran ingeniosos y divertidos, debemos situarlos en su lugar. Han sido superados en el mismo género (farsa política) por los autores de esta trama local. Los autores de la historia tonalteca lo han hecho de manera magistral.
Si usted consideró que los productores de la "Ley de Herodes" (Bandidos Films) hicieron un buen trabajo, qué pero le pone a los productores de este "trancazo". También han estado muy por encima, sobre todo en eso de bandidos. Ésta, es una obra que no deja de sorprender al espectador, de mantenerlo con interés en la pantalla... al filo de la butaca. Honor a quien honor merece; esa es la razón que amerita contar lo que solamente es el inicio de la secuela.
El pasado jueves MURAL publicó la nota que reporta el madruguete de 13 (el nivel de detalle de la obra llega hasta el punto de cuidar el número) regidores. Decidieron destituir al Presidente Municipal sustituto que ellos mismos habían nombrado en lugar de nuestro "Varguitas" tonalteca. La reacción del destituido Salvador González del Toro es un guión de manufactura impecable: dijo que no lo querían en el cargo porque no había cedido a las peticiones económicas de algunas personas. Agregó: "Se está buscando atender los intereses de unas cuantas personas, ya que no les quise dar recursos hasta llenarles las bolsas". ¡Tómala!
La emotiva trama revela que la conspiración de los 13 se mantuvo en el mayor de los sigilos. Ojalá y la película retomé en algún momento los detalles. En esta parte climática el Presidente destituido se aferra al cargo, se encierra en su oficina, lo sacan con cerrajero y a la fuerza, y entonces restituyen a los funcionarios que el "sustituto destituido" había, a su vez, destituido, y que están ligados al Alcalde prófugo... ¡una joya!
Estamos en el intermedio de este episodio y todo parece indicar que difícilmente podrán mantener la intensidad, pero todo puede pasar. Los regidores no tienen facultades legales para destituir a un sustituto. En ningún ordenamiento se establece tal hipótesis. Con lo anterior, los 13 conspiradores habrían vulnerado el principio de Derecho que establece la limitante a la autoridad de solamente poder hacer lo que expresamente le está permitido. También habrían vulnerado todos los ordenamientos aplicables para el caso, mediante una maniobra turbia y abrupta.
Mientras el prófugo no quiere regresar, el destituido ilegalmente sí quiere hacerlo y amaga con ejercitar acciones legales para conseguirlo. Habrá que ver si lo dejan. Mientras tanto, las instancias que deberían tomar cartas en el asunto se hacen de la vista gorda en público, y es muy probable que en privado den instrucciones. En esta parte, Pedro Armendáriz también es superado.
Los ordenamientos vulnerados son de interés público. El concepto de interés público nace como sustituto de la idea del "bien común". Qué detallazo. Que las leyes vulneradas por los 13 conspiradores se cumplan no es algo que se circunscriba al interés de los integrantes del Ayuntamiento -por muy representantes populares que sean-, ni tampoco es un asunto que se arregle entre ellos, ni por mayoría. El interés público va más allá del interés que pueda tener un partido político -incluso el ganador de la voluntad ciudadana-; también va más allá de la suma de los intereses de los partidos. El interés público es algo que está por encima del acuerdo de voluntades entre funcionarios y partidos. Su noción está ausente de nuestra vida comunitaria y no hay mecanismos legales para hacerlo valer.
Este elemento trágico le da un sabor muy especial a la trama tonalteca que hoy se presenta. En la obra de Luis Estrada, Claudia Becker y Sandra León fueron las encargadas de seleccionar un extraordinario reparto de profesionales. En nuestra obra, el reparto está a la altura, no podemos dudar de su profesionalismo. Ni hablar de las interpretaciones, que obligarían al propio Damián Alcázar a ponerse de pie y quitarse el sombrero. Estos elementos son los que verdaderamente llevan al género de la farsa política a alturas insospechadas. El Mayahuel les viene chico. Enhorabuena.
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