sábado, 12 de enero de 2008
Mouriño
Se le ha llegado a preguntar si en sus planes estaría ser Presidente de la República. Según la última edición de Proceso, "Faro de Vigo le preguntó a Mouriño si tenía alguna inquietud en ser el próximo candidato presidencial del PAN". La respuesta habría sido la siguiente: "Pues mira, la verdad es que no me marco techos así. Las cosas se han ido dando. La política es un tanto de voluntad y de objetivos propios, pero también de mucho de circunstancias. No siempre está en la decisión de uno, depende de muchas cosas". Tiene razón, depende de muchas cosas, entre otras de que se clarifique la situación de su nacionalidad y la de sus padres.
Lo anterior, debido a que el artículo 82 de la Constitución establece los requisitos para ser Presidente. La fracción I dice que es necesario ser ciudadano mexicano por nacimiento, en pleno goce de sus derechos, hijo de padre o madre mexicanos y haber residido en el País al menos durante veinte años. Hasta donde se sabe, según lo reportado por diversas publicaciones, la más reciente es la última edición de Proceso, Mouriño es originario de Madrid, España. En una entrevista publicada por el Grupo Reforma (29/11/06), se precisa que Juan Camilo nació en Madrid en agosto de 1971 y que adopta la nacionalidad mexicana a los 18 años. Es, pues, mexicano por naturalización y no por nacimiento.
A mayor abundamiento, el artículo 30 de la Constitución establece que: "La nacionalidad mexicana se adquiere por nacimiento o por naturalización. A. Son mexicanos por nacimiento: I. Los que nazcan en territorio de la República, sea cual fuere la nacionalidad de sus padres. II. Los que nazcan en el extranjero, hijos de padres mexicanos nacidos en territorio nacional, de padre mexicano nacido en territorio nacional, o de madre mexicana nacida en territorio nacional; III. Los que nazcan en el extranjero, hijos de padres mexicanos por naturalización, de padre mexicano por naturalización, o de madre mexicana por naturalización, y IV. Los que nazcan a bordo de embarcaciones o aeronaves mexicanas, sean de guerra o mercantes".
Si Mouriño nació en Madrid o fuera de México no se enmarcaría en los supuestos de las fracciones I y IV. Las únicas opciones que quedarían son las fracciones II y III. Sin embargo, lo que se sabe es que el padre de Mouriño es originario de Vigo y la madre de Avión, ambas localidades en España.
Solamente quedaría la posibilidad de la fracción III, que alguno de los padres de Mouriño se encontrara naturalizado al momento del nacimiento de Juan Camilo, cosa que es poco probable, pues llegaron a México en 1984 y Juan Camilo nació en 1971. Y en este escenario no tendría caso que se hubiera nacionalizado, como señalan las publicaciones, pues podía acceder a la nacionalidad por nacimiento.
No son pocas las publicaciones de México y España que señalan a Juan Camilo como el "número dos". Llama la atención que el cargo que ostenta se haya sacado del baúl de los recuerdos salinistas, ocupado en ese entonces por otro nacionalizado: José Córdoba. Que Juan Camilo no sea Secretario de Estado se debe precisamente a que es mexicano por naturalización, y el artículo 91 de la Constitución dice que "Para ser Secretario del Despacho se requiere: ser ciudadano mexicano por nacimiento, estar en ejercicio de sus derechos y tener treinta años cumplidos".
Hasta ahora nos hemos ocupado de una especulación a futuro: la posible aspiración de Juan Camilo a la Presidencia. Pero ahora veamos un hecho cierto, del pasado. El currículum de Mouriño señala haber sido diputado federal. Lo fue de 2000 a 2003 por la vía plurinominal.
El artículo 55 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos establece los requisitos para ser diputado federal. En su fracción I señala: (Para ser diputado se requieren los siguientes requisitos:) "Ser ciudadano mexicano, por nacimiento, en el ejercicio de sus derechos". De la magnitud de la importancia del funcionario son los asuntos que maneja y las especulaciones sobre su nacionalidad. Lo extraño es que en ningún lugar de la Web (institucional o no) se encuentra la mención de la documentación que supuestamente aportó para su registro como diputado mexicano.
Es indispensable que se ventile y determine cómo pudo Mouriño ser diputado federal, y si tiene elementos válidos para eventuales aspiraciones políticas.
rogelio_campos@yahoo.com
sábado, 5 de enero de 2008
El TLCAN y el Atlas
Alberto Cárdenas, Secretario de Agricultura, dice que "hay con qué hacer frente" a esta nueva etapa de la apertura y exhortó a los productores nacionales a afrontarla "con mucho corazón". Una cosa deja clara: no es posible igualar los subsidios que en la Unión Americana y en Canadá se da a los agricultores.
De los subsidios mejor ni hablar, porque es una palabra proscrita de la religión económica practicada hoy en día en México, y quien la escriba, pronuncie, lea o simplemente la piense incurre en sacrilegio. Amén. Ya los sacerdotes de esta religión nos han explicado hasta el cansancio que esos son pecados mayores en los que no debemos incurrir. El dogma de fe impide cuestionar la razón de que nuestros socios comerciales realicen esas prácticas o que un país como Suiza sea líder de las mismas, sin que se vea que vayan a pagar por semejantes pecados.
Acerca de afrontar las cosas con "mucho corazón"... pues también sería bueno olvidarnos de la frase, ya que fue la misma que utilizó Alberto Cárdenas (a) El Caballo Negro, cuando fue impulsado por el Rey del Pan (Bimbo) como precandidato del otro PAN a la Presidencia de la República. En ese entonces, el Caballo Negro decía que iba por la candidatura "con el corazón por delante". Lo mejor sería afrontar las cosas "con mucha cabeza" o "con la inteligencia por delante", aunque a nuestros campesinos los han mandado desde hace más de 14 años, fecha de inicio del TLCAN, con otras partes del cuerpo por delante.
Por tanto, es mejor quedarnos a analizar el argumento de que "hay con qué hacer frente" a esta nueva etapa. Veamos.
Por lo pronto hay menos tierra que antes. Hasta donde se sabe la agricultura requiere de la tierra. La tierra agrícola ha cedido frente a los desarrollos habitacionales. Muchos de estos complejos se hicieron al vapor, sin los vocacionamientos adecuados; no son sustentables, se inundan y carecen de una infraestructura. Ni hablar de la calidad de las "viviendas" que ahí se construyen.
Si bien estos "desarrollos" carecen de lo que se menciona, sí han contado con algo: el visto bueno de las autoridades de todos los ámbitos de gobierno, que las han validado, convalidado o se han hecho de la vista gorda en las múltiples violaciones a diversos ordenamientos. Adicionalmente, se destinan créditos para la vivienda como nunca antes y se han reformado leyes para que los señores del dinero puedan prestar con las garantías que ellos requieren, entre otras muchas facilidades. No es que se esté en contra de los verdaderos y adecuados desarrollos habitacionales, lo que se evidencia es que todo lo que se ha dado a este sector se le ha negado al campo.
También hay menos mano de obra agrícola que antes, y hasta donde se sabe también es necesaria para la actividad agrícola. Nada más falta que nos vengan con el cuento de que no se necesita la mano de obra física, y que lo que se requiere es tecnificar o tecnologizar el campo. Si así fuera, cuál sería la razón de que en la Unión Americana sí estén contratando mano de obra mexicana, la misma que se va de México por falta de oportunidades en el mismo sector. Sobran evidencias de que cada vez son más los mexicanos que se van al norte a trabajar en el sector agrícola
El 24 de septiembre de 1999, MURAL daba cuenta de una gira que realizó Alberto Cárdenas a la Unión Americana. En ese entonces era Gobernador de Jalisco y visitaba a su homólogo de Arkansas, nada menos que Mike Huckabee, el evangelista y flamante ganador de la elección primaria del Partido Republicano en Iowa. En esa gira, Cárdenas propuso que se convocara a una reunión entre todos los Mandatarios de los estados por donde se "construiría" la carretera del TLCAN.
A más de ocho años, dicha reunión nunca se efectuó, pero lo verdaderamente sorprendente es que prácticamente todas las entidades de México hicieron ya su tarea, con excepción de... Jalisco. Curiosamente, uno de los tramos que faltan es el que pasa por la tierra del Caballo Negro. Estas son algunas más de las obras faltantes en Jalisco para la carretera del TLCAN: el macrolibramiento de Guadalajara y el de Lagos de Moreno (obras que ya existen en San Luis Potosí, Matehuala, Saltillo, Monterrey y Nuevo Laredo).
También hace falta ponerle menos imaginación a las cosas y llamarlas por su nombre. Sirva como ejemplo la pomposamente llamada "Autopista de Guadalajara- Lagos de Moreno", que en realidad es Guadalajara-San Juan de los Lagos y que sólo poniendo mucho corazón e imaginación puede alargarse como autopista cuarenta kilómetros más. También para que sea autopista se requiere que tenga una gasolinera a la orilla de la cinta asfáltica. ¿Se ha percatado usted de que en poco más de 150 kilómetros no encuentra una gasolinera? En carreteras falta que los jaliscienses hagamos la tarea, ya que de toda la ruta (Colima- Jalisco- una pequeña parte de Zacatecas- San Luis Potosí- Coahuila- Nuevo León- Tamaulipas), sin duda los tramos más terribles están en Jalisco.
Alberto Cárdenas siempre mostró su simpatía con el TLCAN, lo hizo en cada declaración alusiva al tema; igual lo hizo con el Atlas. Para "El Gober" cada temporada el equipo de sus amores "estaba para campeonar". De hecho, resulta extraño que no se autonombrara El Caballo Rojinegro. El TLCAN y el Atlas tienen en común la simpatía del Caballo (roji) Negro; la unión de las letras TL; el hecho de que ambos, a la luz de sus seguidores "tienen con qué" y "ponen el corazón por delante" y... los resultados.
rogelio_campos@yahoo.com
sábado, 29 de diciembre de 2007
¿Intelectuales?
Los intelectuales empoderados han tenido la capacidad de que sus ideas transiten del socialismo, comunismo, anarquismo o guerrilla al sistema de partidos. Se han vuelto transparentólogos o especialistas en rendición de cuentas...
No son pocos los elementos que nos permiten advertir que en México se ha venido gestando una simbiosis entre los hombres del dinero y los autonombrados intelectuales. Cada vez son más los mecanismos que igualan a estos pequeños conglomerados de mexicanos.
Hace una semana un grupo de "intelectuales" promovió un amparo en contra de las reformas que prohíben a particulares la contratación de spots con fines políticos. Una semana después, el amparo ha sido rechazado por notoriamente improcedente. Esta acción ya había sido interpuesta por los hombres del dinero (autonombrados empresarios) y había tenido la misma suerte.
La preocupación de los hombres del poder económico es la misma de quienes se supone ejercen el poder ideológico. Ambos grupos piensan que si un particular no puede contratar spots, su libertad de expresión está en riesgo. Han recurrido al amparo porque consideran vulneradas sus garantías individuales.
Lo que llama la atención es que estos segmentos no se han pronunciado sobre la violación a la libertad de tránsito que ocasionan los operativos militares. Por el contrario, los hombres del poder (principalmente económico), han aplaudido a rabiar estas acciones, y los intelectuales las han justificado o se han hecho "ojo de hormiga".
En el caso de Jalisco, las autoridades declaran que los retenes (violatorios de la Constitución) se aplican porque así lo solicitan los organismos empresariales. Estas acciones pretenden encontrar justificación en ofrecer condiciones de seguridad. La deducción es que "el fin justifica los medios". Se puede violar la Constitución a cambio de ofrecer seguridad a los ciudadanos. El problema se vuelve mayor cuando vemos que ni con retenes tenemos seguridad, y adquiere signos de alarma cuando a los intelectuales se los traga la tierra para hacer una denuncia acorde con la gravedad de estas situaciones.
Hablemos brevemente de otras garantías individuales que protege nuestra Carta Magna, por ejemplo, la garantía de igualdad. En este tipo de garantías encontramos la prohibición de la esclavitud y la igualdad de derechos sin distinción de sexo. En México existe la esclavitud en la actualidad y la igualdad de sexos es, en muchos casos, letra muerta. Se entiende que los hombres del poder económico (que se han venido haciendo del poder político) no se pronuncien al respecto, en razón de que muchos de ellos son cómplices de la vulneración de estas garantías. Lo que no se entiende es el silencio de los intelectuales en este tipo de temas, tan sensibles como elementales.
Pero las coincidencias en los pronunciamientos, silencios y estrategias no es lo único que ha venido mimetizando al intelectual con el hombre del dinero; también los ha venido acercando el reparto de cuotas en organismos constitucionales autónomos, como el IFE.
La semana pasada documenté una serie de coincidencias entre los integrantes originales del actual Consejo General del IFE, que pareciera fueron reclutados en una misma institución bancaria privada, y comenté la cuota que también tienen los hombres del dinero en la consejera Alejandra Latapí, quien además tiene un muy cercano e íntimo nexo con un ex director general del mismo banco referido la semana anterior.
Los intelectuales no han venido operando de forma muy diferente. Hoy las vacas sagradas impulsan a los que fueron sus "asesores" (así pomposamente llamados), que en realidad, y en el mejor de los casos, fueron asistentes recién desempacados de sus estudios de posgrado.
Los intelectuales empoderados han tenido la capacidad de que sus ideas transiten del socialismo, comunismo, anarquismo o guerrilla al sistema de partidos, y cuando lo han alcanzado todo tienen además la capacidad de volverse transparentólogos o especialistas en rendición de cuentas... por lo pronto; mañana ya verán qué más sale. Lo que sea será aceptable por conservar los sueldos, que curiosamente en todos esos lugares son de privilegio.
La palabra intelectual, según Laura Blanca Olamendi en "Léxico de la Política", "identifica en la edad moderna a un individuo con capacidad crítica o de antagonismo en relación con cualquier tipo de poder".
Muchos de nuestros autonombrados intelectuales en realidad no lo son, pues les hace falta la capacidad crítica para con el poder económico y con el clerical, por solamente mencionar dos de los que actualmente reparten las cartas. De ser antagónicos con este tipo de poder, mejor ni hablemos; sucede exactamente lo contrario: cada vez se mimetizan más.
La propia Olamendi nos ofrece en la misma obra un pasaje histórico que hoy se reedita: "A mediados del siglo XIX, los intelectuales se dividen entre los que reclaman la libertad y entre aquellos viejos protagonistas de la derecha francesa, representantes de una cultura que hacía suya la tesis de que el verdadero intelectual debe saber subordinar la razón y la verdad a los intereses del Estado".
Esperemos que en esta reedición empiecen a surgir los nuevos valores del primero de los bandos, para que pongan el dedo en la llaga de las cuestiones graves y urgentes, para que llamen la atención de la sociedad y la comunidad internacional, y como buenos intelectuales sean antagónicos y críticos a todos los tipos de poder. Los del segundo de los bandos, ya están muy vistos, son predecibles y no aportan algo nuevo, solo hacen bola como corifeos del poder.
¡Que pase muy Feliz Año Nuevo!
rogelio_campos@yahoo.com