sábado, 7 de julio de 2007

Lecciones del Trife

El pasado 20 de junio, el Tribunal Electoral del Poder Judicial de Baja California anuló la candidatura a Gobernador de Jorge Hank Rhon. Durante 16 días el PRI no contó propiamente con candidato. Ese no fue el único caso de candidatura anulada; el Tribunal Electoral bajacaliforniano se dio vuelo cancelando otras. Ayer, el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación puso las cosas en su lugar, pues le devolvió a Hank la candidatura que le fue arrebatada. Sin embargo, no podrá recuperar los 16 días de campaña que perdió.

¿Qué fue lo que motivó la anulación de las candidaturas? La Constitución Política de Baja California establece que: "No podrán ser electos Gobernador del Estado... Los Diputados y Senadores del Congreso de la Unión, Diputados locales, Presidentes Municipales, Síndicos Procuradores y Regidores de los Ayuntamientos durante el período para el que fueron electos; aun cuando se separen de sus cargos...". Hank fue electo Presidente Municipal de Tijuana y no había terminado su mandato cuando se registró como candidato al Gobierno de aquel Estado.

Esta disposición, conocida como "Ley Antichapulín", es muy popular y ha sido alabada donde se ha aprobado, y es demandada en no pocos Estados, entre ellos Jalisco. Al aprobar este tipo de medidas, el Congreso de Baja California fue popular, jugó para la tribuna. Sin embargo, al hacerlo estaba vulnerando los derechos políticos establecidos en la Constitución federal y en tratados internacionales que han sido asumidos como ley por nuestro país.

Efectivamente, un dispositivo constitucional local "prohíbe" a algunos servidores públicos ser candidatos. En contrapartida, hay otros dispositivos que prohíben prohibir. Esto es, el marco legal no permite que los Congresos pongan más restricciones que las señaladas por la Constitución federal y por tratados internacionales como la Convención Americana sobre Derechos Humanos. El punto es que hay de normas a normas, y la Constitución federal y los tratados internacionales tienen mayor rango que las constituciones locales. Si bien es cierto que los derechos políticos no son ilimitados, las restricciones a éstos deben adaptarse a los tratados internacionales; esto es, no pueden establecer prohibiciones adicionales.

La Convención Americana sobre Derechos Humanos, suscrita en San José de Costa Rica el 22 de noviembre de 1969, en la Conferencia Especializada Interamericana sobre Derechos Humanos, estableció en su artículo 23 que: "Todos (nótese: todos) los ciudadanos deben gozar de los siguientes derechos y oportunidades: a. de participar en la dirección de los asuntos públicos, directamente o por medio de representantes libremente elegidos; b. de votar y ser elegidos en elecciones periódicas auténticas, realizadas por sufragio universal e igual y por voto secreto que garantice la libre expresión de la voluntad de los electores; y c. de tener acceso, en condiciones generales de igualdad, a las funciones públicas de su país... La ley puede reglamentar el ejercicio de los derechos y oportunidades a que se refiere el inciso anterior, exclusivamente por razones de edad, nacionalidad, residencia, idioma, instrucción, capacidad civil o mental, o condena, por juez competente, en proceso penal". Lo anterior, quiere decir que no puede reglamentarse el ejercicio de estos derechos por razones ajenas a las mencionadas anteriormente.

Esta convención va más allá, pues en su artículo 30 establece el alcance de las restricciones a estos derechos: "Las restricciones permitidas, de acuerdo con esta Convención, al goce y ejercicio de los derechos y libertades reconocidas en la misma, no pueden ser aplicadas sino conforme a leyes que se dictaren por razones (nótese: razones) de interés general y con el propósito para el cual han sido establecidas". En la sesión de ayer del Trife se llegó al punto de decir que estas disposiciones que prohíben a los ciudadanos arribar a cargos públicos son indebidas, y la Convención Interamericana de los Derechos Humanos ha determinado que las restricciones indebidas son las que son irracionales y subjetivas.

Los Magistrados del Trife han interpretado la ley. Y es que la ley no es un conjunto de normas confinadas en un libro; es el conjunto de ordenamientos que tienen relación con un asunto como el que se ventiló en esta sesión. El Trife hizo una interpretación integral y sistemática del marco legal y la aplicó a favor de lo que tutela el Derecho y sus principios generales.

Son varias las lecciones que nos ha dado el Trife. La primera, consiste en que la supuesta irracionalidad del "Efecto Chapulín" no se combate con otra irracionalidad, aunque ésta sea planteada dentro de la Constitución local. La segunda lección es que estos fenómenos tampoco se combaten a partir de la subjetividad y de la frivolidad legislativa, por muchos que sean los entusiastas que pidan adoptar este tipo de medidas. La tercera lección es que debemos estudiar los tratados internacionales, que son normas de la más alta jerarquía asumidas por México y parte importante de nuestro marco legal. La cuarta lección es que el Derecho se aplica a favor del ciudadano y, nos guste o no (la quinta lección es), los políticos, antes de serlo, son ciudadanos.

Seguramente esta decisión no gustará a muchos. Al manifestar su disgusto, sírvanse adjuntar solicitud de que nuestro país abandone los tratados internacionales que ha suscrito.

rogelio_campos@yahoo.com

sábado, 30 de junio de 2007

Fodonguez tapatía

El pasado domingo, Grupo Reforma publicó los resultados de la Tercera Encuesta sobre Calidad de Vida. La opinión que tenemos los habitantes de las condiciones en las que se vive en la Zona Metropolitana de Guadalajara viene a confirmar la pésima ubicación de Jalisco en la inmensa mayoría de los indicadores que han sido publicados recientemente.

Los resultados son reveladores y dramáticos para los tapatíos. En este ejercicio se evaluaron 36 ciudades de la República. Guadalajara quedó ubicada en un penoso lugar 34, sólo por arriba de Oaxaca y la Ciudad de México. En contrapartida, Colima, Mérida, Querétaro y Aguascalientes ocupan, en ese orden, los primeros lugares.

El estudio toma en cuenta, entre otros, los siguientes factores (entre paréntesis se indica el lugar que ocupa Guadalajara en cada uno de ellos): Oportunidades de empleo (29), calidad de los servicios públicos (28), seguridad pública (29), infraestructura urbana (32), disponibilidad de instituciones educativas (31), disponibilidad de actividades culturales (29), clima (27) y calidad del aire (35).

Por si fuera poco, la mejor (la menos mala) calificación la obtenemos en algo que no depende de los tapatíos: el clima. Cabe mencionar que el número que más se repite en la medición es el (lugar) 29, y en lo que peor estamos es en infraestructura urbana y en calidad del aire. No cabe duda que los tapatíos somos malagradecidos e ingratos, ya que no reflejamos con nuestra opinión el entusiasmo con el que nuestras autoridades anuncian las obras viales y las medidas para contener y revertir la contaminación del aire.

De lo que no hay duda, es que Guadalajara es una ciudad sotanera, calificada así por sus propios habitantes. Lo anterior es aún más relevante si consideramos que el próximo mes recibiremos la estafeta de organizar los Juegos Panamericanos de 2011. Tenemos cuatro años para hacer un esfuerzo por arreglar este cochinero o de plano mostrar nuestras miserias con proyección panamericana. Resulta increíble ser sede de una justa deportiva de esta magnitud, invitando a los atletas de alto rendimiento a que saboreen unas bocanadas de nuestro aire limpio.S

e requiere algo más que optimismo para considerar seriamente la posibilidad de que nuestra ciudad tendrá, con motivo de los panamericanos, una mejora sustancial en los aspectos que evalúa la encuesta y en muchos otros. Basta recordar que, mientras Río de Janeiro invirtió alrededor de 5 mil millones de dólares para la organización de sus panamericanos, Guadalajara invertiría una décima parte. El aspecto económico es quizás el peor antídoto contra el optimismo.

Pero, por un momento, imagine que el problema económico está resuelto y que vamos a invertir tanto o más que en Río. ¿Usted cree que se invertiría en atender los problemas que refleja la encuesta de Grupo Reforma, o bien, que una parte importante de este recurso se invertiría en terminar los Arcos del Milenio, en el Teatro de la Ciudad -obras ornamentales de corta duración y pésima cali- dad-, en el pago de bonos y compensaciones y en aumentar el número de plazas burocráticas? ¿Usted confiaría en nuestros expertazos de la Administración y las políticas públicas; en nuestros todólogos? Ya muchos han tenido responsabilidades públicas, con revisar los antecedentes de su actuación, usted tendría una garantía de lo que harían.

No hace mucho, el líder local de un partido político se quejaba del "pesimismo y amargura" de quienes referían índices, indicadores, encuestas y otro tipo de mediciones que documentan la precariedad de nuestra ciudad y de Jalisco. Al parecer, es un mal generalizado, no solamente de editorialistas, periodistas y ciertos políticos; el estudio científico de Grupo Reforma documenta que los tapatíos, en general, estamos muy lejos de sentirnos orgullosos de vivir en esta ciudad. En contrapartida, algunos (pocos) tratan de equilibrar esta situación con un exceso de optimismo, que se traduce en vivir un "felicismo" desbordante, donde todo es posible.

Algunos (como el Alcalde de Guadalajara), para tratar de evadir la realidad señalan que esta percepción, traducida en el pésimo lugar con que nos autoevaluamos, es consecuencia del costo de vivir en una gran ciudad. Si así fuera, Monterrey sería el lugar 33 (inmediatamente por encima de Guadalajara), y no es así: nos supera por siete lugares."El orgullo de ser tapatío", "La Perla de Occidente", "La Ciudad de las Rosas", han quedado en el baúl de los recuerdos. Guadalajara ha sufrido un proceso de deterioro impresionante. El sentido de la estética y por la estética, se ha perdido.

La señorita Guadalajara: limpia, impecable, provinciana, bonita, radiante, atractiva, adornada e irresistible ha pasado a la historia. Ahora, la señora Guadalajara se presenta sucia, descuidada, desaliñada; en una palabra: fodonga.

rogelio_campos@yahoo.com

sábado, 23 de junio de 2007

¿Es o no es?

In & Out es el título de la película estelarizada por Kevin Kline. Se tradujo al español como "¿Es o no es?", y trata de un profesor que a los ojos de muchos es homosexual, pero él no lo reconoce; es más, está a punto de casarse cuando uno de sus ex alumnos, convertido en un famoso actor ha ganado el Óscar y lo dedica en red nacional a su maestro, haciendo referencia a la dignidad con la que había vivido su homosexualidad. Algo similar pasa en el caso de El Yunque, todos saben que existe, pero no termina de aceptarse del todo.

Esta semana MURAL publicó que Emilio González Márquez ofreció renunciar a las filas del PAN, a fin de que la dirigencia estatal panista investigue su presunta participación en el grupo de ultraderecha denominado "El Yunque". El Gobernador condicionó su renuncia en los siguientes términos "Esto, siempre y cuando el partido le entre a este 'divertitema' de 'El Yunque' y del 'Chupacabras'".

Para algunos, El Yunque puede ser un "divertitema"; sin embargo, para otros, como el periodista Álvaro Delgado, ha sido un tema (serio) de investigación. Para quienes han integrado el jurado de un reconocido premio periodístico ha sido el objeto de investigación que han premiado y seguramente quienes han comprado los libros que documentan la existencia del Yunque no lo han hecho con el ánimo de pasar el rato o de divertirse.

Hay quienes equiparan (o confunden) al Yunque con el Chupacabras. Sin embargo, hasta ahora no han sido los periodistas prestigiados, las revistas serias de análisis ni los integrantes de jurados de premios de periodismo quienes han caído en esta confusión, porque no se ha hecho un trabajo (serio) de investigación del personaje succiono-caprino, ni se ha publicado, ni mucho menos se ha premiado.

MURAL también da cuenta de las declaraciones del Secretario General de Gobierno, Fernando Guzmán Pérez Peláez, quien rechazó la existencia del Yunque y, en tono irónico, lo calificó como un "mito". Sería entendible que alguien negara su pertenencia a una asociación, o que manifieste desconocimiento a su existencia; lo que no resulta lógico es que se niegue la existencia de una organización a la que (supuestamente) no se pertenece.

Sería lógico que el mito hubiera sido construido por los adversarios del PAN, lo que no resulta tan lógico es que varios personajes del más alto nivel local (de varios Estados) y nacional del propio PAN hayan afirmado que El Yunque sí existe, y a lo que se apresuran es a deslindarse de pertenecer a esa organización. Señalan fechas, nombres, circunstancias y detalles de cuando fue penetrada la estructura de Acción Nacional.

Mientras las personas que afirman haber visto al Chupacabras tienen la característica de ser mundialmente desconocidas y de tener una aparición fugaz en el espectro público mediante programas amarillo-sensacionalistas, los que afirman la existencia del Yunque tienen nombre y apellido: en el caso de los panistas, algunos son connotados, tienen trayectoria, prestigio y reconocimiento, han presidido ese partido local o nacionalmente, han sido candidatos a la Presidencia de la República, actualmente son precandidatos o candidatos a cargos de elección popular, etcétera.

Uno de los que afirma que El Yunque es de verdad es Don Luis H. Álvarez, quien reconoció la existencia de la organización, pero dijo que era minoritaria al interior del PAN. Esto es, contrario a lo que dice Guzmán y Emilio, sí existe, aunque nomás poquito. La otra opción es que Don Luis sea un mitómano, o mañana nos salga con que él sí ha visto al Chupacabras.

El panista poblano Luis Paredes, que perteneció durante 33 años al Yunque, irrumpió en la asamblea panista de principios de mes para repartir 5 mil playeras con la leyenda "Yunque No. PAN Sí". Paredes afirma haber pertenecido a la organización y ha aportado información detallada de sus integrantes. Bajo la perspectiva de Guzmán, no nos extrañe que mañana, Paredes nos diga que fue raptado por unos extraterrestres.

En el marco de la misma asamblea, el secretario general adjunto del PAN, Carlos María Abascal Carranza dijo: "se le hace mucha publicidad a los tres o cuatro integrantes de esa organización, que deben estar muy felices". Por fin, ¿existe o no existe?, independientemente de si son pocos o muchos.

Recientemente, la precandidata del PAN a la Alcaldía poblana, Ana Teresa Aranda, dijo: "No encajo en El Yunque", y aseguró que "no aceptará reglas de la organización de ultraderecha".

Mientras para muchos panistas El Yunque sí existe, para el Gobernador no es un tema, sino un "divertitema", y para Guzmán es un mito... ¿dónde he escuchado eso?, ¿quién lo dijo? Ah, ya recuerdo, es la frase memorable de Pedro Aspe Armella, Secretario de Hacienda con Carlos Salinas de Gortari: "la pobreza en México es un mito genial". Si Aspe tuvo razón, no veo por qué no sea el caso de Guzmán, quien además dice que "Eso del 'Yunque' es como el 'Chupacabras', todos dicen que lo han visto, pero no sé (sabe) dónde está". Quizás lo que no se sepa es dónde sesiona, pero sí se sabe dónde está.

En el final de In & Out, el maestro termina aceptando, no sin dificultades, su realidad, y sale del clóset. La película de El Yunque va a la mitad, pero todo indica que tendrá un final similar, y se terminará aceptando lo que todos saben y algunos se resisten a reconocer.

rogelio_campos@yahoo.com