viernes, 28 de septiembre de 2012

Salario máximo

La reforma laboral propuesta por Felipe Calderón avanza. Esta semana se aprobó en lo general y los diputados se reservaron la discusión de artículos en lo particular. Todo indica que el apoyo del PAN y del PRI será suficiente para que sea aprobada por ambas Cámaras.

El pasado lunes, José Luis de la Cruz, director del Centro de Investigación en Economía y Negocios del Tec de Monterrey, dijo que la iniciativa que se discute en el Congreso generará la precarización del trabajo con una caída de 10 por ciento en los salarios mínimos y medio millón de pobres más por ingresos (MURAL, 25/09/12).

De la Cruz también dijo que la iniciativa beneficia a las empresas en detrimento de los propios trabajadores y que con la llamada flexibilización del mercado de trabajo, que supuestamente generaría la reforma, se incrementará la oferta laboral aunque con salarios más bajos. Quienes promueven la reforma dicen que se generarían 400 mil empleos, pero el análisis del Tec establece que solamente serían entre 150 mil y 200 mil si la inversión no ocurre como se espera.

El salario mínimo mensual en México apenas llega a los 136 dólares. Nos superan: Bolivia (144), Nicaragua (145), República Dominicana (150), Guatemala (228), Perú (280), Ecuador y Colombia (292), Honduras (300), Brasil y Uruguay (350), Paraguay (372), Costa Rica (375), Chile (386) y Argentina (más de 500). Si el análisis del Tec es correcto, el salario mínimo se reduciría a 122 dólares mensuales.

Llama la atención que tengamos un salario mínimo tan bajo cuando las remuneraciones por cargos públicos son extremadamente altas. Felipe Calderón percibe el equivalente a 111 salarios mínimos, y con la reducción planteada por el Tec ganaría poco más de 124. El sueldo del Primer Mandatario asciende a 15 mil 200 dólares mensuales.

En España, Mariano Rajoy percibe el equivalente a casi nueve de sus salarios mínimos. En Alemania no hay salario mínimo, pero sí un salario base, y Angela Merkel recibe el equivalente a casi 10 salarios base. En Estados Unidos, Barack Obama gana el equivalente a 22 salarios mínimos de su país.

En Francia, Francois Holande percibe poco más de 11 salarios mínimos, pero varios titulares de empresas públicas ganan el triple, o más, que el Presidente; el Ministro de Economía y Finanzas propuso que los directivos de empresas públicas no ganen más de 29 salarios mínimos, porque lo demás "rebasa el límite de la decencia". En Brasil, el ingreso de Dilma Rousseff equivale a poco más de 46 de los salarios mínimos de allá. Ningún caso se acerca a la brutal desproporción que existe en México.

Los salarios privados también están cuestionados en varias partes del mundo. La dirigente del partido alemán La izquierda, Katja Kipping, propuso en junio limitar los salarios a un máximo de 40 mil euros mensuales. En esa propuesta, los ingresos que excedan tal cantidad tendrían una tasa impositiva del 100 por ciento. En ese país, quienes ganan más de 250 mil euros anuales pagan 47.5 por ciento de impuestos.

En 2009, Barack Obama impuso un límite de 500 mil dólares anuales a los sueldos de los ejecutivos de empresas que fueron rescatadas con fondos públicos. Algo similar pasó recientemente en España, donde Mariano Rajoy estableció un límite de 500 mil euros anuales a los directivos de empresas que reciban ayudas estatales, y de 300 mil para las empresas nacionalizadas.

Aquí, todo gira en torno a mantener bajos los sueldos de los que menos ganan... o bajarlos más, como es el caso de la reforma que se discute y que seguramente se aprobará. Se trata -nos dicen- de ser flexibles y competitivos, pero basados únicamente en la mala paga.

Un buen principio sería establecer un salario público máximo equivalente a 60 salarios mínimos, la mitad de la equivalencia actual. Todavía estaríamos por arriba de todos los casos expuestos anteriormente: seis veces más que en España y Alemania, tres veces más que en Estados Unidos, una cuarta parte más que en Brasil y aún sería del doble de lo que los franceses consideran decente.

Quizás ese sería el mejor camino para que los gobernantes se preocuparan por el salario mínimo, ya que si quisieran ganar más, primero tendrían que aumentar el salario de los que menos tienen.

rogelio_campos@yahoo.com

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viernes, 21 de septiembre de 2012

Del insulto a la alabanza

La próxima semana, el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) debe resolver en definitiva la impugnación interpuesta sobre la elección en Guadalajara. Los resultados favorecieron a Ramiro Hernández (PRI), y en segundo lugar se ubicó Alberto Cárdenas (PAN), quien ha impugnado -sin éxito- la elección en distintas instancias.

Cárdenas señala múltiples violaciones durante el proceso electoral. Su actitud no es diferente a la que ha mostrado en otras ocasiones cuando los resultados no le han favorecido. Cuando fue precandidato a la Presidencia de la República contendió contra Santiago Creel y Felipe Calderón. Siempre se ufanó de ser mejor opción, pero cuando empezó a ver cómo se configuraban las fuerzas, iniciaron sus reclamos.

El 10 de octubre del 2005, Cárdenas arremetió: "Voy a exigir que caigan cabezas y que los responsables de esas irregularidades sean expulsados del partido". Señaló irregularidades en Chiapas, Veracruz, Puebla y Yucatán (MURAL, 11/10/2005). Un día antes había dicho: "El equipo de Felipe Calderón es quien más ha manchado este proceso, que se limpie" (MURAL, 10/10/2005).

Esa nota también reporta que Cárdenas no presentó formalmente las denuncias ante la Comisión de Elecciones, pero afirmaba que "si la Comisión decide limpiar esa elección, esos miles de votos 'que les van a quitar a Creel y a Calderón' lo podrían colocar en segundo lugar". Un argumento muy similar al que ahora recicla.

Cárdenas también decía: "Lo que sí se puede ver claramente, y hay pruebas, es lo que ocurrió por parte de la estructura del DIF nacional en Puebla, donde regaló autos en los Municipios en los que, por coincidencia, todos los ganó Felipe". Un esquema recurrente del panista es ver con claridad hechos y afirmar que hay pruebas que no son sustentadas más allá de sus declaraciones.

Cárdenas llegó a amagar con reventar el proceso: "Yo si de aquí al jueves, el viernes, no veo una sanción fuerte, expulsiones, quitar miles de votos a los dos equipos, si no veo eso, tendré que tomar medidas más drásticas, como es... reventar un proceso que el PAN no se merece" (MURAL, 18/10/2005). La nota reporta que el representante de Cárdenas declaró que nunca se solicitó formalmente dar celeridad a las denuncias. Todo quedaba en pirotecnia verbal, fuegos de artificio de la retórica.

Ayer, Cárdenas publicó una columna con las razones que, según él, existen para anular la elección en la Capital de Jalisco. El tono y la argumentación son prácticamente iguales a los que recurrió hace siete años. Pero lo más importante es que sus argumentos solamente son publicados cuando él los expresa: no han generado eco ni encontrado respaldo... igual que en 2005.

Quizás ese reiterado monólogo de reclamación ocasionó que le preguntaran si no se ofendía al ser llamado "El Peje tapatío", a lo que respondió: "Que me dicen el 'Peje de Guadalajara'. Mis respetos de hoy y de antes también para siempre a quien luche con razón, quien luche por grandes temas y grandes objetivos, quien dé la cara a contracorriente, a contrapelo y contra muchos poderes... de entrada, para mí, va a merecer un cierto respeto. No cualquiera tiene los arrestos que ha mostrado el señor con o sin razón" (MURAL, 19/09/2012).

Es bueno que Cárdenas piense así; lo que llama la atención es que su forma de pensar cambió. En junio del 2006, Cárdenas se expresaba así de AMLO: "Que cierre la boca el estúpido, que no hable a lo güey, que no hable a lo bruto... miente cual bellaco es... ya no le cabe la suciedad que trae en el estómago, no le cabe la suciedad que trae en toda su tarea y su quehacer político, y empieza a salírsele por donde más pueda y por donde más siente" (MURAL, 26/06/2006).

No cabe duda, Cárdenas en la derrota es casi el mismo del 2005. En lo que ha cambiado es que antes insultaba a AMLO y hoy lo alaba. Si el tribunal decidiera dar la razón al "ex Góber", podríamos verlo nuevamente como el candidato echado pa'lante, con su pirotecnia verbal y los fuegos de artificio de su muy particular retórica.

En caso de que se ratifique el resultado, es posible que veamos una versión similar del Alberto Cárdenas que se reinventa después de la derrota, como cuando aceptó la senaduría después de ser vencido en un proceso cuestionado por él.



rogelio_campos@yahoo.com

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viernes, 14 de septiembre de 2012

Urna fallida

Lo que mal empieza, mal acaba. La urna electrónica jalisciense se ofreció como una maravilla tecnológica y resultó un rotundo fracaso. Ayer, por fallas de uno de los aparatos, la sala regional del Tribunal Electoral federal revirtió el resultado de la elección municipal de Cuquío.

El Instituto Electoral y de Participación Ciudadana de Jalisco (IEPC) tuvo la pretensión de que todos los jaliscienses votaran en urna electrónica en el pasado proceso electoral y se lanzó a la aventura sin contar con el presupuesto para hacerlo (MURAL, 23/08/11).

El proyecto fue respaldado por las cúpulas empresariales, el Gobernador y el PAN, pero despertó dudas entre algunos consejeros electorales, partidos y en el Congreso del Estado. Ante la falta de consenso, el proyecto se limitó a dos de los 20 Distritos electorales.

El proceso de licitación careció de claridad: hubo protestas por parte de las empresas que participaron y se acusó de beneficiar específicamente a la que a la postre resultaría ganadora.

En la licitación, se omitió establecer -como requisito indispensable- que las empresas participantes contaran con experiencia exitosa en la fabricación de este tipo de aparatos, aunque sí se hizo caso a las sugerencias que les externó el Gobernador para encontrar un proveedor local; se eligió a uno que nunca había fabricado urnas y que incurrió en múltiples incumplimientos en los plazos de entrega que se estipularon en el contrato. En el DF, la autoridad electoral rescindió el contrato y había demandado por incumplimiento a la misma empresa.

El 30 de septiembre del 2012, el director de informática del IEPC decía: "Disponemos de un receptor de testigos de voto... impreso, a semejanza de un voucher en el sistema financiero o bancario... lo que nos permite comprobar que los resultados de los votos electrónicos son iguales a los resultados que se tienen en papel dentro del receptor" (MURAL, 30/09/12).

Pero algo se salió del guión: la casilla 446E, instalada en Cuquío, reporta 462 votantes y solamente 252 testigos impresos. Si lo correcto son los testigos, hay 83 por ciento más de votantes. Si lo correcto son los votantes, hay 45 por ciento menos testigos. Los datos no concuerdan, y eso motivó que el Tribunal Electoral anulara esa casilla, y con ello, se revirtió el resultado.

Debido a que durante los simulacros las urnas fallaron, el IEPC compró papelería tradicional (boletas y crayones), que fueron llevados a todas las casillas donde se instalarían urnas electrónicas. Se derrumbaba el argumento de que, a la larga, los aparatos permitirían ahorrar.

En Cuquío se instalaron 25 casillas y se consideró instalar urnas electrónicas en todas ellas. El día de la elección, en ese Municipio por lo menos falló el 8 por ciento de los aparatos. Se tuvo que recurrir a la papelería tradicional en la casilla 448C01. Una urna en un universo de 25 representa el 4 por ciento.

La jornada electoral terminó y se publicaron los resultados que favorecían a Movimiento Ciudadano. Los resultados fueron impugnados y el IEPC envió al tribunal una impresión con el resumen de las operaciones del aparato instalado en la casilla 446E, que es el que reporta la inexplicable disparidad entre votantes y testigos impresos.

Uno de los magistrados que determinó la anulación de la casilla acusó la omisión del IEPC al no atender la solicitud para que les entregara copias de los testigos de votos de la casilla: "No envió ninguna información, no envió ninguna documentación ni dio explicación alguna de por qué actuaba así o por qué era omiso".

El IEPC pretendió poner en funcionamiento 8 mil 903 urnas electrónicas en todo el Estado. Si el caso de Cuquío fuera representativo de lo que hubiera pasado en Jalisco, habría sido un caos: 356 aparatos tendrían que haber sido reemplazados por la papelería tradicional y otros 356 habrían aumentado significativamente el número de votantes o desaparecido los testigos impresos.

La urna electrónica jalisciense dista mucho de estar a la altura de lo que se prometió: no genera ahorros ni da certeza, por el contrario, hay que gastar en papelería tradicional porque no se sabe cuál va a fallar, y una vez "funcionando", puede enloquecer y cambiar los datos. Es una urna fallida.

rogelio_campos@yahoo.com
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