La
próxima semana, el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la
Federación (TEPJF) debe resolver en definitiva la impugnación
interpuesta sobre la elección en Guadalajara. Los resultados
favorecieron a Ramiro Hernández (PRI), y en segundo lugar se ubicó
Alberto Cárdenas (PAN), quien ha impugnado -sin éxito- la elección en
distintas instancias.
Cárdenas señala múltiples violaciones durante el proceso electoral. Su
actitud no es diferente a la que ha mostrado en otras ocasiones cuando
los resultados no le han favorecido. Cuando fue precandidato a la
Presidencia de la República contendió contra Santiago Creel y Felipe
Calderón. Siempre se ufanó de ser mejor opción, pero cuando empezó a ver
cómo se configuraban las fuerzas, iniciaron sus reclamos.
El 10 de octubre del 2005, Cárdenas arremetió: "Voy a exigir que caigan
cabezas y que los responsables de esas irregularidades sean expulsados
del partido". Señaló irregularidades en Chiapas, Veracruz, Puebla y
Yucatán (MURAL, 11/10/2005). Un día antes había dicho: "El equipo de
Felipe Calderón es quien más ha manchado este proceso, que se limpie"
(MURAL, 10/10/2005).
Esa nota también reporta que Cárdenas no presentó formalmente las
denuncias ante la Comisión de Elecciones, pero afirmaba que "si la
Comisión decide limpiar esa elección, esos miles de votos 'que les van a
quitar a Creel y a Calderón' lo podrían colocar en segundo lugar". Un
argumento muy similar al que ahora recicla.
Cárdenas también decía: "Lo que sí se puede ver claramente, y hay
pruebas, es lo que ocurrió por parte de la estructura del DIF nacional
en Puebla, donde regaló autos en los Municipios en los que, por
coincidencia, todos los ganó Felipe". Un esquema recurrente del panista
es ver con claridad hechos y afirmar que hay pruebas que no son
sustentadas más allá de sus declaraciones.
Cárdenas llegó a amagar con reventar el proceso: "Yo si de aquí al
jueves, el viernes, no veo una sanción fuerte, expulsiones, quitar miles
de votos a los dos equipos, si no veo eso, tendré que tomar medidas más
drásticas, como es... reventar un proceso que el PAN no se merece"
(MURAL, 18/10/2005). La nota reporta que el representante de Cárdenas
declaró que nunca se solicitó formalmente dar celeridad a las denuncias.
Todo quedaba en pirotecnia verbal, fuegos de artificio de la retórica.
Ayer, Cárdenas publicó una columna con las razones que, según él,
existen para anular la elección en la Capital de Jalisco. El tono y la
argumentación son prácticamente iguales a los que recurrió hace siete
años. Pero lo más importante es que sus argumentos solamente son
publicados cuando él los expresa: no han generado eco ni encontrado
respaldo... igual que en 2005.
Quizás ese reiterado monólogo de reclamación ocasionó que le preguntaran
si no se ofendía al ser llamado "El Peje tapatío", a lo que respondió:
"Que me dicen el 'Peje de Guadalajara'. Mis respetos de hoy y de antes
también para siempre a quien luche con razón, quien luche por grandes
temas y grandes objetivos, quien dé la cara a contracorriente, a
contrapelo y contra muchos poderes... de entrada, para mí, va a merecer
un cierto respeto. No cualquiera tiene los arrestos que ha mostrado el
señor con o sin razón" (MURAL, 19/09/2012).
Es bueno que Cárdenas piense así; lo que llama la atención es que su
forma de pensar cambió. En junio del 2006, Cárdenas se expresaba así de
AMLO: "Que cierre la boca el estúpido, que no hable a lo güey, que no
hable a lo bruto... miente cual bellaco es... ya no le cabe la suciedad
que trae en el estómago, no le cabe la suciedad que trae en toda su
tarea y su quehacer político, y empieza a salírsele por donde más pueda y
por donde más siente" (MURAL, 26/06/2006).
No cabe duda, Cárdenas en la derrota es casi el mismo del 2005. En lo
que ha cambiado es que antes insultaba a AMLO y hoy lo alaba. Si el
tribunal decidiera dar la razón al "ex Góber", podríamos verlo
nuevamente como el candidato echado pa'lante, con su pirotecnia verbal y
los fuegos de artificio de su muy particular retórica.
En caso de que se ratifique el resultado, es posible que veamos una
versión similar del Alberto Cárdenas que se reinventa después de la
derrota, como cuando aceptó la senaduría después de ser vencido en un
proceso cuestionado por él.
rogelio_campos@yahoo.com
Twitter @camposrogelio
Lo
que mal empieza, mal acaba. La urna electrónica jalisciense se ofreció
como una maravilla tecnológica y resultó un rotundo fracaso. Ayer, por
fallas de uno de los aparatos, la sala regional del Tribunal Electoral
federal revirtió el resultado de la elección municipal de Cuquío.
El Instituto Electoral y de Participación Ciudadana de Jalisco (IEPC)
tuvo la pretensión de que todos los jaliscienses votaran en urna
electrónica en el pasado proceso electoral y se lanzó a la aventura sin
contar con el presupuesto para hacerlo (MURAL, 23/08/11).
El proyecto fue respaldado por las cúpulas empresariales, el Gobernador y
el PAN, pero despertó dudas entre algunos consejeros electorales,
partidos y en el Congreso del Estado. Ante la falta de consenso, el
proyecto se limitó a dos de los 20 Distritos electorales.
El proceso de licitación careció de claridad: hubo protestas por parte
de las empresas que participaron y se acusó de beneficiar
específicamente a la que a la postre resultaría ganadora.
En la licitación, se omitió establecer -como requisito indispensable-
que las empresas participantes contaran con experiencia exitosa en la
fabricación de este tipo de aparatos, aunque sí se hizo caso a las
sugerencias que les externó el Gobernador para encontrar un proveedor
local; se eligió a uno que nunca había fabricado urnas y que incurrió en
múltiples incumplimientos en los plazos de entrega que se estipularon
en el contrato. En el DF, la autoridad electoral rescindió el contrato y
había demandado por incumplimiento a la misma empresa.
El 30 de septiembre del 2012, el director de informática del IEPC decía:
"Disponemos de un receptor de testigos de voto... impreso, a semejanza
de un voucher en el sistema financiero o bancario... lo que nos permite
comprobar que los resultados de los votos electrónicos son iguales a los
resultados que se tienen en papel dentro del receptor" (MURAL,
30/09/12).
Pero algo se salió del guión: la casilla 446E, instalada en Cuquío,
reporta 462 votantes y solamente 252 testigos impresos. Si lo correcto
son los testigos, hay 83 por ciento más de votantes. Si lo correcto son
los votantes, hay 45 por ciento menos testigos. Los datos no concuerdan,
y eso motivó que el Tribunal Electoral anulara esa casilla, y con ello,
se revirtió el resultado.
Debido a que durante los simulacros las urnas fallaron, el IEPC compró
papelería tradicional (boletas y crayones), que fueron llevados a todas
las casillas donde se instalarían urnas electrónicas. Se derrumbaba el
argumento de que, a la larga, los aparatos permitirían ahorrar.
En Cuquío se instalaron 25 casillas y se consideró instalar urnas
electrónicas en todas ellas. El día de la elección, en ese Municipio por
lo menos falló el 8 por ciento de los aparatos. Se tuvo que recurrir a
la papelería tradicional en la casilla 448C01. Una urna en un universo
de 25 representa el 4 por ciento.
La jornada electoral terminó y se publicaron los resultados que
favorecían a Movimiento Ciudadano. Los resultados fueron impugnados y el
IEPC envió al tribunal una impresión con el resumen de las operaciones
del aparato instalado en la casilla 446E, que es el que reporta la
inexplicable disparidad entre votantes y testigos impresos.
Uno de los magistrados que determinó la anulación de la casilla acusó la
omisión del IEPC al no atender la solicitud para que les entregara
copias de los testigos de votos de la casilla: "No envió ninguna
información, no envió ninguna documentación ni dio explicación alguna de
por qué actuaba así o por qué era omiso".
El IEPC pretendió poner en funcionamiento 8 mil 903 urnas electrónicas
en todo el Estado. Si el caso de Cuquío fuera representativo de lo que
hubiera pasado en Jalisco, habría sido un caos: 356 aparatos tendrían
que haber sido reemplazados por la papelería tradicional y otros 356
habrían aumentado significativamente el número de votantes o
desaparecido los testigos impresos.
La urna electrónica jalisciense dista mucho de estar a la altura de lo
que se prometió: no genera ahorros ni da certeza, por el contrario, hay
que gastar en papelería tradicional porque no se sabe cuál va a fallar, y
una vez "funcionando", puede enloquecer y cambiar los datos. Es una
urna fallida.
rogelio_campos@yahoo.com
Twitter @camposrogelio
Hace
algunas semanas, en el camellón de la Avenida Lázaro Cárdenas, decenas
de árboles fueron brutalmente mutilados. Coincidentemente, los
principales favorecidos de este crimen serían los propietarios de los
anuncios espectaculares de la zona, que ahora, sin "el estorbo de los
árboles", ya pueden ser vistos con mayor facilidad por los
automovilistas.
Sucede que el paisaje urbano es un valor ambiental, formado por
elementos naturales y culturales que configuran la imagen de una ciudad.
El paisaje urbano es un bien colectivo y es un valor jurídicamente
protegible. En algunas ciudades, como Barcelona, España, el paisaje
urbano es definido como un elemento digno de protección que responde a
la conciencia cultural y estética de sus habitantes.
La publicidad exterior es un negocio privado -que beneficia a pocos- con
cargo al paisaje urbano: distrae a los automovilistas genera
contaminación visual y ahora también propicia la tala de árboles. La
industria de la publicidad exterior está reñida con la responsabilidad
social.
Debemos, pues, exigir un plan para ordenar y abatir al mínimo los
espectaculares en la Ciudad. Entre otras acciones, urge contar con un
censo real de todos los espectaculares (legales e ilegales), retirar
aquellos que no cuentan con autorización o que no han pagado los
refrendos o renovaciones, establecer una veda que nos lleve a que no
haya un espectacular más, elevar considerablemente el costo de las
licencias y cobrar una tasa de impuesto predial significativamente más
alta para las propiedades que tengan instaladas las estructuras.
Tiene que haber un diagnóstico sobre la cantidad de espectaculares que
soporta el paisaje urbano de la Ciudad e iniciar con un programa gradual
que permita el retiro progresivo, hasta llegar a la meta propuesta.
Otro asunto importante es el de los contenidos. Las televisoras tienen
restricciones para transmitir anuncios: no hay lugar para bebidas
alcohólicas antes de las 10 de la noche y los anuncios de tabaco no se
transmiten en horarios destinados a todo el público. Está prohibido
anunciar cantinas y la publicidad que ofenda la moral, el pudor y las
buenas costumbres. Las restricciones tienen como finalidad evitar que
los menores de edad estén expuestos a esos mensajes.
Y sin embargo, con los espectaculares no existen restricciones. Ahí
están, expuestos a todo el público, incluyendo los menores de edad:
alcohol, cigarrillos, cantinas y -no podían faltar- los table dance.
Cuando el individualismo se impone al colectivismo, resulta normal que
un particular instale en su propiedad lo que le venga en gana y se le
permita la explotación del paisaje urbano. Cuando se desprecian los
bienes públicos es perfectamente entendible que no se tenga noción del
paisaje urbano y mucho menos se pretenda defender.
En otros países hay múltiples ejemplos sobre las acciones emprendidas
por la sociedad y las autoridades para combatir la publicidad en el
espacio público, en el paisaje urbano. En Nueva York el colectivo Stay
Free! lanzó un boletín periódico con un mapa de contaminación visual en
Manhattan. También en Estados Unidos están Scenic America y Billboard
Front Liberation.
En Canadá, Black Point denuncia el abuso de la publicidad que ocupa el
espacio público; en España existe el grupo "Resistencia a la Agresividad
Publicitaria" y en Francia "Resistencia Antipublicidad".
Hay otros casos donde el Gobierno ha tomado el toro por los cuernos con
medidas radicales. En 2006, en la ciudad brasileña de Sao Paulo se
aprobó la ley Cidade Limpa. La ley está en contra de la publicidad en
espacios públicos: espectaculares, vallas, taxis y autobuses. A
principios del 2007 se iniciaron los trabajos para quitar todos los
espectaculares de una de las 10 ciudades más grandes del mundo,
caracterizada por su dinamismo industrial, comercial y financiero.
Esta semana, seis años después de la aprobación de esa ley, un juez
resolvió que es inconstitucional. Habrá que ver si la resolución
judicial es definitiva, pero en todo caso el ejemplo de Sao Paulo y de
otras urbes deja en claro que hay muchas cosas por hacer en materia de
publicidad exterior y que lo peor que puede pasar es quedarnos cruzados
de brazos ante la magnitud del problema.
rogelio_campos@yahoo.com
Twitter @camposrogelio