viernes, 21 de septiembre de 2012

Del insulto a la alabanza

La próxima semana, el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) debe resolver en definitiva la impugnación interpuesta sobre la elección en Guadalajara. Los resultados favorecieron a Ramiro Hernández (PRI), y en segundo lugar se ubicó Alberto Cárdenas (PAN), quien ha impugnado -sin éxito- la elección en distintas instancias.

Cárdenas señala múltiples violaciones durante el proceso electoral. Su actitud no es diferente a la que ha mostrado en otras ocasiones cuando los resultados no le han favorecido. Cuando fue precandidato a la Presidencia de la República contendió contra Santiago Creel y Felipe Calderón. Siempre se ufanó de ser mejor opción, pero cuando empezó a ver cómo se configuraban las fuerzas, iniciaron sus reclamos.

El 10 de octubre del 2005, Cárdenas arremetió: "Voy a exigir que caigan cabezas y que los responsables de esas irregularidades sean expulsados del partido". Señaló irregularidades en Chiapas, Veracruz, Puebla y Yucatán (MURAL, 11/10/2005). Un día antes había dicho: "El equipo de Felipe Calderón es quien más ha manchado este proceso, que se limpie" (MURAL, 10/10/2005).

Esa nota también reporta que Cárdenas no presentó formalmente las denuncias ante la Comisión de Elecciones, pero afirmaba que "si la Comisión decide limpiar esa elección, esos miles de votos 'que les van a quitar a Creel y a Calderón' lo podrían colocar en segundo lugar". Un argumento muy similar al que ahora recicla.

Cárdenas también decía: "Lo que sí se puede ver claramente, y hay pruebas, es lo que ocurrió por parte de la estructura del DIF nacional en Puebla, donde regaló autos en los Municipios en los que, por coincidencia, todos los ganó Felipe". Un esquema recurrente del panista es ver con claridad hechos y afirmar que hay pruebas que no son sustentadas más allá de sus declaraciones.

Cárdenas llegó a amagar con reventar el proceso: "Yo si de aquí al jueves, el viernes, no veo una sanción fuerte, expulsiones, quitar miles de votos a los dos equipos, si no veo eso, tendré que tomar medidas más drásticas, como es... reventar un proceso que el PAN no se merece" (MURAL, 18/10/2005). La nota reporta que el representante de Cárdenas declaró que nunca se solicitó formalmente dar celeridad a las denuncias. Todo quedaba en pirotecnia verbal, fuegos de artificio de la retórica.

Ayer, Cárdenas publicó una columna con las razones que, según él, existen para anular la elección en la Capital de Jalisco. El tono y la argumentación son prácticamente iguales a los que recurrió hace siete años. Pero lo más importante es que sus argumentos solamente son publicados cuando él los expresa: no han generado eco ni encontrado respaldo... igual que en 2005.

Quizás ese reiterado monólogo de reclamación ocasionó que le preguntaran si no se ofendía al ser llamado "El Peje tapatío", a lo que respondió: "Que me dicen el 'Peje de Guadalajara'. Mis respetos de hoy y de antes también para siempre a quien luche con razón, quien luche por grandes temas y grandes objetivos, quien dé la cara a contracorriente, a contrapelo y contra muchos poderes... de entrada, para mí, va a merecer un cierto respeto. No cualquiera tiene los arrestos que ha mostrado el señor con o sin razón" (MURAL, 19/09/2012).

Es bueno que Cárdenas piense así; lo que llama la atención es que su forma de pensar cambió. En junio del 2006, Cárdenas se expresaba así de AMLO: "Que cierre la boca el estúpido, que no hable a lo güey, que no hable a lo bruto... miente cual bellaco es... ya no le cabe la suciedad que trae en el estómago, no le cabe la suciedad que trae en toda su tarea y su quehacer político, y empieza a salírsele por donde más pueda y por donde más siente" (MURAL, 26/06/2006).

No cabe duda, Cárdenas en la derrota es casi el mismo del 2005. En lo que ha cambiado es que antes insultaba a AMLO y hoy lo alaba. Si el tribunal decidiera dar la razón al "ex Góber", podríamos verlo nuevamente como el candidato echado pa'lante, con su pirotecnia verbal y los fuegos de artificio de su muy particular retórica.

En caso de que se ratifique el resultado, es posible que veamos una versión similar del Alberto Cárdenas que se reinventa después de la derrota, como cuando aceptó la senaduría después de ser vencido en un proceso cuestionado por él.



rogelio_campos@yahoo.com

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viernes, 14 de septiembre de 2012

Urna fallida

Lo que mal empieza, mal acaba. La urna electrónica jalisciense se ofreció como una maravilla tecnológica y resultó un rotundo fracaso. Ayer, por fallas de uno de los aparatos, la sala regional del Tribunal Electoral federal revirtió el resultado de la elección municipal de Cuquío.

El Instituto Electoral y de Participación Ciudadana de Jalisco (IEPC) tuvo la pretensión de que todos los jaliscienses votaran en urna electrónica en el pasado proceso electoral y se lanzó a la aventura sin contar con el presupuesto para hacerlo (MURAL, 23/08/11).

El proyecto fue respaldado por las cúpulas empresariales, el Gobernador y el PAN, pero despertó dudas entre algunos consejeros electorales, partidos y en el Congreso del Estado. Ante la falta de consenso, el proyecto se limitó a dos de los 20 Distritos electorales.

El proceso de licitación careció de claridad: hubo protestas por parte de las empresas que participaron y se acusó de beneficiar específicamente a la que a la postre resultaría ganadora.

En la licitación, se omitió establecer -como requisito indispensable- que las empresas participantes contaran con experiencia exitosa en la fabricación de este tipo de aparatos, aunque sí se hizo caso a las sugerencias que les externó el Gobernador para encontrar un proveedor local; se eligió a uno que nunca había fabricado urnas y que incurrió en múltiples incumplimientos en los plazos de entrega que se estipularon en el contrato. En el DF, la autoridad electoral rescindió el contrato y había demandado por incumplimiento a la misma empresa.

El 30 de septiembre del 2012, el director de informática del IEPC decía: "Disponemos de un receptor de testigos de voto... impreso, a semejanza de un voucher en el sistema financiero o bancario... lo que nos permite comprobar que los resultados de los votos electrónicos son iguales a los resultados que se tienen en papel dentro del receptor" (MURAL, 30/09/12).

Pero algo se salió del guión: la casilla 446E, instalada en Cuquío, reporta 462 votantes y solamente 252 testigos impresos. Si lo correcto son los testigos, hay 83 por ciento más de votantes. Si lo correcto son los votantes, hay 45 por ciento menos testigos. Los datos no concuerdan, y eso motivó que el Tribunal Electoral anulara esa casilla, y con ello, se revirtió el resultado.

Debido a que durante los simulacros las urnas fallaron, el IEPC compró papelería tradicional (boletas y crayones), que fueron llevados a todas las casillas donde se instalarían urnas electrónicas. Se derrumbaba el argumento de que, a la larga, los aparatos permitirían ahorrar.

En Cuquío se instalaron 25 casillas y se consideró instalar urnas electrónicas en todas ellas. El día de la elección, en ese Municipio por lo menos falló el 8 por ciento de los aparatos. Se tuvo que recurrir a la papelería tradicional en la casilla 448C01. Una urna en un universo de 25 representa el 4 por ciento.

La jornada electoral terminó y se publicaron los resultados que favorecían a Movimiento Ciudadano. Los resultados fueron impugnados y el IEPC envió al tribunal una impresión con el resumen de las operaciones del aparato instalado en la casilla 446E, que es el que reporta la inexplicable disparidad entre votantes y testigos impresos.

Uno de los magistrados que determinó la anulación de la casilla acusó la omisión del IEPC al no atender la solicitud para que les entregara copias de los testigos de votos de la casilla: "No envió ninguna información, no envió ninguna documentación ni dio explicación alguna de por qué actuaba así o por qué era omiso".

El IEPC pretendió poner en funcionamiento 8 mil 903 urnas electrónicas en todo el Estado. Si el caso de Cuquío fuera representativo de lo que hubiera pasado en Jalisco, habría sido un caos: 356 aparatos tendrían que haber sido reemplazados por la papelería tradicional y otros 356 habrían aumentado significativamente el número de votantes o desaparecido los testigos impresos.

La urna electrónica jalisciense dista mucho de estar a la altura de lo que se prometió: no genera ahorros ni da certeza, por el contrario, hay que gastar en papelería tradicional porque no se sabe cuál va a fallar, y una vez "funcionando", puede enloquecer y cambiar los datos. Es una urna fallida.

rogelio_campos@yahoo.com
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viernes, 7 de septiembre de 2012

Espectacular abuso

Hace algunas semanas, en el camellón de la Avenida Lázaro Cárdenas, decenas de árboles fueron brutalmente mutilados. Coincidentemente, los principales favorecidos de este crimen serían los propietarios de los anuncios espectaculares de la zona, que ahora, sin "el estorbo de los árboles", ya pueden ser vistos con mayor facilidad por los automovilistas.

Sucede que el paisaje urbano es un valor ambiental, formado por elementos naturales y culturales que configuran la imagen de una ciudad. El paisaje urbano es un bien colectivo y es un valor jurídicamente protegible. En algunas ciudades, como Barcelona, España, el paisaje urbano es definido como un elemento digno de protección que responde a la conciencia cultural y estética de sus habitantes.

La publicidad exterior es un negocio privado -que beneficia a pocos- con cargo al paisaje urbano: distrae a los automovilistas genera contaminación visual y ahora también propicia la tala de árboles. La industria de la publicidad exterior está reñida con la responsabilidad social.

Debemos, pues, exigir un plan para ordenar y abatir al mínimo los espectaculares en la Ciudad. Entre otras acciones, urge contar con un censo real de todos los espectaculares (legales e ilegales), retirar aquellos que no cuentan con autorización o que no han pagado los refrendos o renovaciones, establecer una veda que nos lleve a que no haya un espectacular más, elevar considerablemente el costo de las licencias y cobrar una tasa de impuesto predial significativamente más alta para las propiedades que tengan instaladas las estructuras.

Tiene que haber un diagnóstico sobre la cantidad de espectaculares que soporta el paisaje urbano de la Ciudad e iniciar con un programa gradual que permita el retiro progresivo, hasta llegar a la meta propuesta.

Otro asunto importante es el de los contenidos. Las televisoras tienen restricciones para transmitir anuncios: no hay lugar para bebidas alcohólicas antes de las 10 de la noche y los anuncios de tabaco no se transmiten en horarios destinados a todo el público. Está prohibido anunciar cantinas y la publicidad que ofenda la moral, el pudor y las buenas costumbres. Las restricciones tienen como finalidad evitar que los menores de edad estén expuestos a esos mensajes.

Y sin embargo, con los espectaculares no existen restricciones. Ahí están, expuestos a todo el público, incluyendo los menores de edad: alcohol, cigarrillos, cantinas y -no podían faltar- los table dance.

Cuando el individualismo se impone al colectivismo, resulta normal que un particular instale en su propiedad lo que le venga en gana y se le permita la explotación del paisaje urbano. Cuando se desprecian los bienes públicos es perfectamente entendible que no se tenga noción del paisaje urbano y mucho menos se pretenda defender.

En otros países hay múltiples ejemplos sobre las acciones emprendidas por la sociedad y las autoridades para combatir la publicidad en el espacio público, en el paisaje urbano. En Nueva York el colectivo Stay Free! lanzó un boletín periódico con un mapa de contaminación visual en Manhattan. También en Estados Unidos están Scenic America y Billboard Front Liberation.

En Canadá, Black Point denuncia el abuso de la publicidad que ocupa el espacio público; en España existe el grupo "Resistencia a la Agresividad Publicitaria" y en Francia "Resistencia Antipublicidad".

Hay otros casos donde el Gobierno ha tomado el toro por los cuernos con medidas radicales. En 2006, en la ciudad brasileña de Sao Paulo se aprobó la ley Cidade Limpa. La ley está en contra de la publicidad en espacios públicos: espectaculares, vallas, taxis y autobuses. A principios del 2007 se iniciaron los trabajos para quitar todos los espectaculares de una de las 10 ciudades más grandes del mundo, caracterizada por su dinamismo industrial, comercial y financiero.

Esta semana, seis años después de la aprobación de esa ley, un juez resolvió que es inconstitucional. Habrá que ver si la resolución judicial es definitiva, pero en todo caso el ejemplo de Sao Paulo y de otras urbes deja en claro que hay muchas cosas por hacer en materia de publicidad exterior y que lo peor que puede pasar es quedarnos cruzados de brazos ante la magnitud del problema.



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