viernes, 20 de julio de 2012

Con los pies

Algunos consejeros del Instituto Electoral y de Participación Ciudadana de Jalisco (IEPC) han cometido una serie de errores garrafales durante su desempeño. Los desaciertos van desde su comportamiento al margen de su desempeño institucional hasta la precariedad del trabajo por el cual se les paga muy bien.

Dejemos de lado lo que podría ser una comedia de enredos, cuando a un par de consejeros se les hizo fácil parecerse a los protagonistas de la película "The Hangover": irse a Cuba, en compañía del que ya pintaba para ser un candidato a la Gubernatura, y a bordo de un avión privado de dudosa procedencia (MURAL, 14/04/11).

También obviemos el caso del consejero al que se le hizo fácil asociarse con Enrique Alfaro, su acompañante del viaje a Cuba, y con Eduardo Rosales, ex presidente del PAN en Jalisco (MURAL, 31/05/12). Víctor Hugo Bernal actuó, indebidamente, como consejero en el proceso electoral del 2009, cuando ya era socio del candidato a Presidente Municipal de Tlajomulco, y también de quien era presidente de Acción Nacional en ese momento.

Centrémonos en las deficiencias que se han reflejado en su pésima presupuestación: consideraron 36 millones de pesos para el material electoral, y las propuestas económicas de las empresas licitantes fueron casi del doble (MURAL, 24/03/12).

Dijeron que las urnas electrónicas significarían ahorros, pues dejarían de comprar papelería y material tradicional, pero terminaron gastando doble: compraron las urnas y el material tradicional porque no sabían cuáles urnas podrían fallar. De hecho, las urnas sí fallaron y se tuvo que recurrir a las boletas y al crayón.

La cereza del pastel fue la extraña asignación que hicieron de una diputación, argumentando cuestiones de género e invocando un tratado internacional. El criterio utilizado para asignar la diputación a Faviola Martínez no es aplicable y su decisión será revocada por los tribunales.

Pero hay otros errores que no han sido ventilados, aunque las evidencias sí se encuentran publicadas. En el sitio de Internet del Instituto Electoral está el Anexo I, que contiene la votación en la elección de diputados de representación proporcional, http://web.iepcjalisco.org.mx/sites/default/files/Calificacion%20Eleccion%20Diputados%20RP_0.pdf. Todos los desaciertos que se mencionan a continuación -y que reflejan displicencia, negligencia, falta de meticulosidad y de exhaustividad- están contenidos en ese mismo documento.

Según el anexo, que sirve de fundamento para la asignación de diputados de representación proporcional, en el Distrito 5 hay 64 mil 301 votos nulos, que corresponden al 28 por ciento de la votación. Ahí triunfó el voto nulo por encima de la coalición PRI-PVEM, que obtuvo 25 por ciento (58 mil 054), y del PAN, que alcanzó el 24 por ciento (55 mil 609).

Para darnos una idea del "pequeño" error de la autoridad, el porcentaje promedio de los votos nulos en el resto de los distritos electorales que utilizaron material y papelería tradicional fluctuó entre el 5 y el 10 por ciento. En los Distritos 1 (234 votos nulos) y 17 (151), donde se instalaron las urnas electrónicas, los votos nulos son escasos porque los aparatos no lo permiten; los nulos registrados en esos dos casos deben pertenecer a las casillas donde las urnas fallaron y se utilizó material tradicional.

Hay más. En el Distrito 5 hay una grave inconsistencia, ya que para la elección de Gobernador se depositaron 202 mil 837 votos y en el caso de los diputados hay 229 mil 674 votos contabilizados en los propios registros de la autoridad electoral. Esa enorme disparidad no se observa en el resto de los distritos.

De los candidatos no ganadores, los que obtienen mayor porcentaje de votación pueden entrar "de repechaje" como diputados.

En el Instituto Electoral están peleados con las matemáticas o quieren jugarle al alquimista. Para los consejeros, las cifras de 32.25 y 29.78 por ciento, obtenidos por los candidatos panistas en los Distritos 15 y 6, respectivamente, son porcentajes mayores al 33.04, que obtuvo el candidato panista del Distrito 19. Ese fue el orden en el que dictaminaron: contra sus propias cifras.

Cabe preguntarse si con ese mismo rigor se realizaron otras actividades, incluyendo el diseño del programa que contó los votos de las urnas electrónicas...


rogelio_campos@yahoo.com
Twitter @camposrogelio

viernes, 13 de julio de 2012

Reciclaje priista y el factor Ebrard

Ebrard es uno de los priistas de origen que mejor conoce al PRI, y sin duda ha demostrado que es quien mejor ha aplicado ese conocimiento: eso representa un capital invaluable

Sin contar los resultados del 1 de Julio, el PRI gobierna 20 de las 32 entidades federativas. Seis entidades adicionales son gobernadas por priistas de origen, que llegaron al poder bajo las siglas de otros partidos.

El PRD gobierna tres entidades: la Capital de la República (Marcelo Ebrard), Chiapas (Juan Sabines) y Guerrero (Ángel Aguirre). Los tres cuentan con un pasado priista. En 2010, la alianza PAN-PRD ganó tres Gubernaturas de la mano de... ex priistas: Oaxaca (Gabino Cué), Puebla (Rafael Moreno Valle) y Sinaloa (Mario López Valdez).

El pasado 1 de Julio no fue la excepción. Las izquierdas fueron con priistas de origen en Chiapas (María Elena Orantes), Jalisco (Enrique Alfaro) y Tabasco (Arturo Núñez). Solamente ganaron en la tierra de AMLO, donde además Núñez logró por primera vez la alternancia. Otro triunfo que se anotó el PRD fue en Morelos, de la mano de Graco Ramírez, quien ha militado en la izquierda toda la vida. La esposa de Graco es la Secretaria de Cultura en el Gobierno de Marcelo Ebrard.

Desde que el PRD se hizo de la Jefatura de Gobierno del DF no la ha perdido, pero los tres jefes electos que han desempeñado el cargo tienen origen tricolor: Cuauhtémoc Cárdenas, AMLO y Marcelo Ebrard. Los dos primeros fueron presidentes del PRD, y Ebrard podría ser el próximo en asumir ese cargo.

Otras dos personas han desempeñado interinamente la Jefatura de Gobierno del DF: Rosario Robles para cubrir la ausencia motivada por la campaña presidencial de Cárdenas, y Alejandro Encinas, quien hizo lo propio durante la campaña de AMLO. Ninguno se formó en el PRI, pero Robles sí participó activamente en la campaña presidencial de Peña Nieto.

El 1 de Julio, el PRD y sus aliados nuevamente ganaron en el DF. En esta ocasión arrasaron, y por primera vez el triunfador no es de origen priista. Tampoco lo hicieron con el estereotipo de un perredista: se trata de un destacado abogado, que inició en la función Pública cuando Ebrard era Secretario de Seguridad del DF en la Administración de AMLO.

La candidatura y el triunfo de Mancera -un abogado con frescura y reconocimiento académico- es algo nuevo y de la mayor importancia, que rompe con la inercia política de lo que venía ocurriendo en el DF.

En 2006 tres priistas de origen disputaron el Gobierno del DF: Demetrio Sodi (PAN), quien además era ex perredista; Beatriz Paredes (PRI) y el propio Ebrard (PRD). Marcelo obtuvo el 47 por ciento de los votos, pero el pasado 1 de Julio su delfín arrasó con más del 63 por ciento.

No es la primera vez que Ebrard arrasa en el DF. Después de la victoria oficial de Carlos Salinas de Gortari (1988), Ebrard fue secretario general del PRI en el DF. Además fue candidato a legislador local por el DF en 1991: iba en primer lugar de la lista plurinominal. El trabajo de Marcelo fue tremendo: rescató para el PRI lo perdido en 1988. Ganó todo, al grado de que ni su primer lugar en la lista plurinominal le sirvió para llegar y quedó fuera, porque ya no había un solo lugar para repartir a los candidatos plurinominales. Digamos que perdió porque ganó.

Ebrard fue uno de los artífices de las alianzas PAN-PRD en 2010 que permitieron arrebatarle Puebla, Sinaloa y Oaxaca al PRI, por lo que se presume que tiene una excelente relación con esos Gobernadores. Marcelo cedió -elegantemente- el paso a AMLO en la búsqueda por la candidatura presidencial, por lo que tiene saldo a favor con el tabasqueño.

El actual Jefe de Gobierno del DF logró establecer una relación institucional con la Administración calderonista cuando AMLO reclamaba rompimiento. Se dice que puede ser el próximo presidente del PRD y desde ahí podría darle otra imagen a la izquierda mexicana.

Pero lo más importante, Ebrard es uno de los priistas de origen que mejor conoce al PRI, y sin duda ha demostrado que es quien mejor ha aplicado ese conocimiento: eso representa un capital invaluable en un entorno donde el PRI tendría la Presidencia de la República, la mayoría -relativa- en las cámaras y la mayoría de Gubernaturas.

rogelio_campos@yahoo.com
Twitter @camposrogelio
 

viernes, 6 de julio de 2012

Victoria amarga

A pesar de que en el conteo definitivo del IFE Enrique Peña Nieto tiene una ventaja tan amplia respecto al segundo lugar (6.69 puntos), como la que Vicente Fox obtuvo ante Francisco Labastida (6.4), el virtual triunfo del tricolor tiene un sabor amargo para los priistas. La votación que los regresa al poder (38.23) es apenas dos puntos mayor que con la que perdieron la Presidencia en el 2000 (36.11).

El porcentaje de votos de Peña Nieto está más cerca del obtenido por Felipe Calderón (35.89) que del que llevó a Fox a la victoria (42.52). Nada que ver con las expectativas de una mayor ventaja que perfilaban algunas encuestas, y tampoco les permitirá tener mayoría en la Cámara de Diputados.

En 2000 y 2006 los candidatos triunfadores venían de abajo, mientras que Peña Nieto y los candidatos priistas venían para abajo. Quedó la sensación de que los priistas fueron salvados por la campana. Peña Nieto enfrenta un escenario similar al que ya le tocó vivir a Felipe Calderón: impugnación de la elección y, en todo caso, vivir y gobernar desde una ciudad hostil, hoy más perredista que nunca. A lo anterior, hay que agregar la imagen del candidato, que ha sido seriamente vulnerada por las acciones de resistencia del movimiento #YoSoy132 y una intensa actividad en redes sociales.

Un tema obligado es el de las encuestas. Quitando los votos nulos y por candidatos no registrados se obtiene la votación efectiva, que es lo más parecido a lo que miden las encuestadoras. Los resultados oficiales (votación efectiva) reflejan una diferencia, entre el primer y segundo lugar, de 6.86 por ciento. Seis de 13 encuestas públicas -considerando el margen de error- coinciden con la ventaja entre Peña y AMLO: Ipsos (7), María de las Heras (7.6), Votia (6.2), Berumen-Observatorio Electoral Universitario (6.1), Grupo Reforma (10) y Covarrubias (11).

Las otras siete se salen de rango, en la diferencia entre el primero y segundo lugar: Mitofsky (15.1), Parametría (15.2), BGC-Ulises Beltrán (16), Buendía & Laredo (17.1), Conestadística (17.7), Gea-Isa (18.6) e Indemerc (19.9).

Hace seis años, el promedio de las encuestas fue muy cercano al resultado oficial. Calderón obtuvo 2.5 por ciento más votos que el promedio de las encuestas; los demás candidatos obtuvieron menor porcentaje: AMLO 0.4, Madrazo 4, Patricia Mercado 0.37 y Roberto Campa 0.04.

Durante los últimos meses siempre recomendamos seguir el promedio -también llamado consenso- de las encuestas. En esta ocasión, el promedio de las 13 encuestas, incluyendo las que marcaron grandes diferencias entre el primero y segundo lugar, estuvo más alejado de los resultados que en el 2006: Peña Nieto (2.97) y Quadri (0.52) obtuvieron menos de lo que les daba el promedio de las encuestas, mientras que AMLO (2.96) y Josefina Vázquez Mota (2.18) obtuvieron más.

En el 2006, la diferencia promedio, por candidato, entre todas las encuestas y los resultados oficiales fue de 1.46 por ciento, mientras que en el 2012 fue de 2.15. Sin duda, el problema está en que las que se salieron de rango tuvieron mayor frecuencia y exposición mediática: Milenio, OEM, Excélsior, Radio Fórmula (2), El Universal y El Financiero; mientras que las que se ajustaron al resultado -considerando el margen de error probabilístico- se publicaron con menor frecuencia y en menos medios: Radio Fórmula, SDP Noticias, Grupo Reforma y UnoTV.

Llama la atención que empresas internacionales como Gallup o Zogby no realizaron encuestas. Zogby sí publicó su encuesta en 2006, y Gallup las aplicó este año en República Dominicana y en Nicaragua para elecciones presidenciales, y en Colombia para medir la aprobación presidencial. La contratación y publicación de una encuesta de firma internacional habría tenido gran impacto.

El conteo rápido del IFE, basado en estadística y probabilidad, publicó resultados poco después de las 11 de la noche del domingo. Fue un excelente ejercicio que adelantó los rangos de votación que obtendrían los candidatos. La diferencia entre el conteo definitivo y el punto medio del conteo rápido fue mínima: Josefina 0.12, Peña .01 y AMLO -0.16. Extrañamos esa precisión en los resultados de las casas encuestadoras, aun sabiendo que una encuesta es tan sólo una aproximación, pues en mucho nos hubieran ayudado.


rogelio_campos@yahoo.com

Twitter @camposrogelio