Hoy
llegamos al día 84 de las campañas: solamente faltan seis para que
concluya el periodo de proselitismo. El promedio de las encuestas
públicas, apartidistas y de empresas prestigiadas indica que en los
últimos 90 días perdieron puntos Peña Nieto (3.5) y Vázquez Mota (5.5);
mientras han aumentado sus preferencias AMLO (6.5) y Quadri (2.5) .
Estos números son los que promedia el reporte de empresas con
trayectoria, reconocimiento y prestigio que decidieron -como en otras
ocasiones- realizar y publicar periódicamente sus estudios de opinión:
BGC-Ulises Beltrán, Buendía & Laredo, Consulta Mitofsky, GEA-ISA,
Parametría y Grupo REFORMA.
Los seguidores de Vázquez Mota y de AMLO no dan crédito a los números:
no entienden las causas de que Peña no haya caído estrepitosamente. En
las redes sociales acusan a los encuestadores de ser priistas, corruptos
y vendidos. Llegan a la misma conclusión a la que arribó AMLO: las
encuestas están "copeteadas".
Para contrarrestar las prácticas "corruptas" de los encuestadores, los
seguidores de AMLO y de Josefina se dedican a compartir encuestas
falsas. Mediante correos electrónicos y en redes sociales (Facebook y
Twitter) envían y publican "Encuesta del Washington Post en la que va
ganando AMLO", o "Encuesta del New York Times en la que va arriba
Josefina", o "Encuesta del IFE, Resultados Oficiales...". Las supuestas
mentiras de los encuestadores combatidas con las falsedades de los
juzgadores: fuego contra fuego, la Ley del Talión. "Si los encuestadores
falsean los datos, por qué no vamos a hacerlo nosotros". ¡Faltaba más!
Entre abril y junio del 2000 y 2006, las preferencias de Fox y Calderón
solamente aumentaron 4 puntos. En este proceso electoral AMLO ha crecido
6.5. Entre abril y junio del 2000 y 2006, Labastida y AMLO -que eran
punteros- cayeron 8 y 2 puntos, respectivamente. Peña ha caído 3.5, pero
si consideramos los puntos más altos del priista, la caída ha sido
hasta de 10 puntos. Sí se ha detectado variación considerable de
preferencias con relación a procesos anteriores.
AMLO fue candidato imponiéndose a Ebrard en un ejercicio basado en
encuestas. Por cierto, una de las encuestadoras en las que se sustentó
la candidatura de AMLO (Covarrubias) ha reportado números similares que
el promedio de las encuestas públicas, apartidistas y prestigiadas.
Josefina llegó a ser candidata -en parte- por el apoyo que se reflejaba
en las encuestas.
Hace seis años, el promedio que arrojaban las encuestas en la segunda
quincena de junio fue muy cercano al resultado oficial. Cuatro
candidatos obtuvieron una votación menor a las preferencias reportadas
por los estudios de opinión: AMLO 0.4 por ciento, Madrazo 4, Mercado
0.37 y Campa 0.04. Solamente Calderón obtuvo un porcentaje de votación
mayor al que reportaba el promedio de las encuestas: 2.5 por ciento.
Diferencias dentro del margen de error que indican los propios estudios
de opinión.
A pesar de los antecedentes, en esta ocasión se ha optado por lo fácil:
negar los resultados, descalificar y ofender, con frenesí, a los
encuestadores. Definitivamente para algunos es fácil -y hasta
fascinante- imaginar a los corruptos y maquiavélicos encuestadores,
reunidos para conspirar y alinear sus resultados para que salgan casi
iguales y así poder influir en las débiles mentes de los mexicanos.
Lo difícil es plantearnos la posibilidad de que los encuestadores sean
parte de los mexicanos profesionales y honestos que quieren seguir
percibiendo ingresos, pero también incrementar su prestigio. Lo difícil
es aceptar que lo que se ha publicado puede ser muy cercano a los
resultados oficiales. Lo difícil es desentrañar y entender las causas de
que el candidato que no queremos, vaya alto y el que apoyamos, no
levante.
Si los resultados del 1 de julio son muy distintos -totalmente fuera de
los márgenes de error- del promedio de las encuestas prestigiadas, los
que tomaron el camino fácil habrán acertado: México podrá vivir sin sus
encuestadores chafas. Pero si se repite la historia del 2006, nos
daremos cuenta de que tenemos millones de mexicanos que descalifican y
difaman sin fundamento... y encuestadores profesionales y honestos,
aunque con eso no ajusta para construir un México democrático.
rogelio_campos@yahoo.com
Twitter @camposrogelio
En
el ocaso de su sexenio, Felipe Calderón se aferra a sus cifras. Los
números que él expresa son los que debemos creer. Nadie puede
desmentirlo, pero él tiene licencia para mentir.
Durante el desarrollo del segundo debate entre candidatos
presidenciales, AMLO dijo que ahorraría 300 mil millones de pesos
reduciendo gastos que se destinan a la alta burocracia. Inmediatamente,
Calderón, mediante twitter desmentía al tabasqueño.
José Luis de la Cruz, director del Centro de Investigaciones en Economía
y Negocios del Tec de Monterrey, planteó que AMLO se quedaba corto.
Según De la Cruz, el ahorro podría ser tres veces mayor al planteado por
el tabasqueño.
No es el único caso en el que Calderón es manipulado o pretende
manipular a la opinión pública con "sus" cifras y criterios. Esta semana
fue entrevistado por The Wall Street Journal. Dijo que la
narcoviolencia ha disminuido 12 por ciento en los primeros cinco meses
del año.
Recientemente se publicó el Índice Global de Paz GPI 2012
(http://www.visionofhumanity.org). En el reporte fueron evaluados 158
países, y México aparece en el lugar 135. En 2007 se encontraba en el
lugar 78: al inicio del sexenio calderonista nuestro país se encontraba
dentro del 35 por ciento de los países más violentos, y en el ocaso de
la administración ya pertenecemos al 15 por ciento.
Llama la atención que Calderón llegue a semejante grado de simpleza.
Decir que la narcoviolencia disminuyó cuando por decenas se han
encontrado cuerpos desmembrados, colgados, tirados y en fosas
clandestinas, habla de algo más grave que insensibilidad. Resulta
increíble que quien ejerce sus funciones incurra en errores de
metodología como confundir homicidios y violencia. Si bien el GPI
considera los homicidios, este factor es solamente uno de los 23 que
determinan la situación de un país.
Evidentemente, en el dicho calderonista de "la narcoviolencia ha
disminuido", los desaparecidos no encuentran lugar. No sabemos cuántos
son, si muchos o pocos. Esas cifras no interesan a Calderón; las
importantes son las económicas, con las que se puede "desmentir" a un
candidato de un partido opositor.
En la manipulación -activa o pasiva- presidencial no podían faltar las
cifras electorales. El 24 de febrero habría dicho ante consejeros de
Banamex: "Recientemente mandamos a hacer una [encuesta], el 19 de
febrero, donde ya la diferencia (entre JVM y EPN) es de tan sólo 4
puntos, y para el final de la elección se cerrará a 2.5. Así es que
hagan sus apuestas, esto se va a poner bueno" (MURAL, 24/02/12).
Ayer, Juan Ignacio Zavala, cuñado de Calderón y vocero de Vázquez Mota,
dijo que según la misma encuestadora que se presumió ante los consejeros
de Banamex, la distancia ahora es de 7 puntos. Más allá de lo confiable
que pueda resultar la empresa encuestadora, resulta escalofriante el
manejo tan ligero de las cifras de Calderón y de su círculo más cercano.
Otro ejemplo de la manipulación calderonista lo tenemos en sus palabras
del 1 de marzo de 2011, cuando dijo que 2018 era la meta para convertir a
México en una de las cinco potencias turísticas en el mundo. Calderón
recibió el país en la 7ª posición mundial por el número de turistas
recibidos, y hoy estamos en el lugar 10, según datos de la Organización
Mundial de Turismo de Naciones Unidas.
Actualmente recibimos 21.5 millones de turistas al año. Para llegar al
quinto lugar debemos recibir 44 millones anuales. En 14 años (1995-2009)
el número de turistas tuvo un tímido incremento de 100 mil por año, y
para pensar en 44 millones debemos aumentar de manera sostenida en 3
millones por año hasta 2018. ¿Es esto posible?
Hay más ejemplos de mentiras, como decir que en esta Administración no
se ha adquirido deuda, cuando tenemos récord histórico de crecimiento de
deuda del gobierno federal; o decir que él nunca llamó "guerra" contra
el crimen a la serie de acciones que emprendió.
Parece que debemos comprar los espejitos que nos vende Calderón, pero él
nos alerta para que no nos dejemos engañar por los que -según su
criterio- nos quieren vender los candidatos que no pertenecen a su
partido. Calderón reclama para sí el monopolio de la venta de espejitos,
y nadie debe disputárselo.
rogelio_campos@yahoo.com
Twitter @camposrogelio
Las proclamas de los anulistas son muy similares a las de #YoSoy132Hace
poco más de tres años surgió una corriente que invitaba a anular el
voto. Después de las elecciones del 2009, el movimiento optó por
proponer reformas para democratizar la vida del País. Durante el actual
proceso electoral nadie se ha ocupado del tema. Sin embargo, los
anulistas del 2009 podrían haber tomado otras banderas que sí están
ondeando en estas campañas.
Las proclamas del voto nulo en México podrían tener explicación en un
sector de la población que, habiendo puesto demasiadas expectativas en
la alternancia del año 2000, terminó decepcionado. La idea del voto nulo
tuvo eco, sobre todo en universidades privadas y en electores
informados y politizados de clase media y media alta.
No es casualidad que la entidad que emitió mayor porcentaje de votos
nulos fue la más politizada: el DF. Tampoco es casual que, en Jalisco,
los distritos urbanos y donde viven las clases acomodadas hayan emitido
mayor porcentaje de votos nulos sobre los distritos rurales y de zonas
menos favorecidas.
¿Qué pasó con los promotores y seguidores de ese movimiento y cómo se
estarían manifestando en estas campañas? El 11 de mayo, Enrique Peña
Nieto visitó la Universidad Iberoamericana, con los resultados que son
ampliamente conocidos. A partir de ese día se empezó a gestar lo que se
conoce como #YoSoy132, que desembocó, una semana después, en las marchas
de estudiantes de la Ibero y el ITAM hacia las instalaciones de
Televisa.
El 12 de mayo, un día después de la visita de Peña a la Ibero, la
encuesta de seguimiento diario GEA-ISA ubicaba a Miguel Mancera con 57
por ciento de las preferencias y a Beatriz Paredes con 26. Antier,
GEA-ISA daba a Mancera 11 puntos más y a Beatriz 9 menos. Lo interesante
del caso es que en 2009, el crecimiento del voto nulo en el DF fue de 9
por ciento sobre la votación total. La cifra es muy cercana al
incremento de Mancera, e idéntica al retroceso de Paredes.
Previo a que surtieran efecto las manifestaciones en contra de Peña, el
priista aparecía en la encuesta semanal de Consulta Mitofsky (aplicada
el 18 de mayo) con 47 puntos; AMLO tenía 26 puntos. El martes pasado,
Peña marcaba 3 puntos menos, para situarse en 44; AMLO cosechó 3 puntos y
se situó en 29. El crecimiento del voto nulo en 2009 -en todo el País-
fue de 3.24 por ciento, respecto a la votación total, cifra casi
idéntica al avance y retroceso del mexiquense y del tabasqueño.
Antes del surgimiento del movimiento #YoSoy132 (principios de mayo), El
Universal aplicó una encuesta en Jalisco. Aristóteles Sandoval contaba
con el 48 por ciento de las preferencias y Enrique Alfaro tenía 26. El
mismo periódico publicó una encuesta, el pasado miércoles, en la que el
priista (45) perdió 3 puntos y el candidato del Partido Movimiento
Ciudadano (30) ganó 4. En 2009, el voto nulo en Jalisco creció 2.35.
Hay varios personajes que tuvieron un papel destacado en la promoción
del voto nulo y que en 2012 han abrazado la causa anti-EPN. Uno de los
líderes más visibles del movimiento #YoSoy132 en el ITAM es Antonio
Attolini, quien fue protagonista de la Asamblea Nacional Ciudadana
(ANCA) que los anulistas celebraron en el ITESO en 2009. Hace tres años,
Denisse Dresser promovió con intensidad el voto nulo, y el mes pasado
se hizo presente en las manifestaciones de la Ciudad de México. En 2009
Esteban Garaiz llamaba a anular el voto, y hoy es candidato de la
coalición que estaría capitalizando los efectos causados por #YoSoy132.
Los anulistas habrían dejado de serlo, y parece que decidieron entrarle
en serio -y con las reglas vigentes- al tema electoral. Decepcionados de
la alternancia del 2000, decidieron castigar a los partidos que han
ocupado la Presidencia de la República. Se olvidaron de anular y optaron
por vetar y -con ello- dar la oportunidad a una opción diferente a las
que han gobernado.
Las proclamas de los anulistas son muy similares a las de #YoSoy132. El
segmento del electorado que fue impactado hace tres años podría estar
acudiendo al nuevo llamado. Esa podría ser la explicación al movimiento
de las encuestas en las últimas cuatro semanas. De ser así, habrá que
ver si su entusiasmo logra contagiar a un porcentaje mayor del
electorado que lograron convocar en torno a su causa hace tres años.
rogelio_campos@yahoo.com
Twitter @camposrogelio