viernes, 15 de abril de 2011

¿Matador o forcado?

El pasado 27 de marzo en el periódico español El País se publicó una entrevista que realizó Javier Moreno a Felipe Calderón. Ahí, el Presidente de la República sacó a relucir su afición taurina. La entrevista es extraordinaria, y la parte en la que invoca el paralelismo con la fiesta brava es reveladora.

Felipe Calderón dijo "yo estoy en mi tarea, en mis metas y en mis objetivos. En términos taurinos lo que viene es el tercer tercio, en lo que estamos es el de la faena y es precisamente la audacia y es el de más cosas".

En una corrida el matador lidia al toro, y efectivamente se desarrolla en tres tiempos (tercios). En el primero -el de varas- el toro es picado y además el torero se vale de un capote para ejecutar suertes. En el de banderillas, se "reanima" al toro del castigo y se puede apreciar cómo embiste por ambos lados. El tercero es el de muerte, y el torero se vale de una muleta y de un estoque.

Las palabras del Presidente revelan un cúmulo de aspectos importantes. En primer lugar se aprecia a un hombre solo; de hecho, una de las expresiones de los matadores es: ¡dejadme solo! Calderón bien podría ser llamado el "presidensolo", ya que su gabinete no se ve por ningún lado; es él y nadie más.

El Presidente también se ha alejado de los demás poderes; no se advierte interlocución eficaz -solamente reproches- por lograr reformas estructurales. Para muestra, esta semana desdeñó la invitación que le hizo el Senado para inaugurar sus nuevas instalaciones. Lo mismo ocurrió en los "Diálogos por la Seguridad", en los que -en principio- dejó de invitar a actores políticos importantes.

El Presidente también se ha alejado de su partido. Ha sugerido que el próximo candidato debe ser un ciudadano que no milite en el PAN, y las declaraciones de la secretaria general del PAN, relacionadas con la alianza en el Estado de México, lo dejaron muy mal parado y fueron causa de un cisma en las relaciones del Presidente con su partido.

Ni qué decir de los recientes reclamos presidenciales, dirigidos a la sociedad, para que no nos confundamos y dirijamos el ¡ya basta! a los criminales. Estos y otros aspectos se reflejan, en las recientes encuestas, en pérdida de popularidad y de aprobación.

La metáfora taurina bien podría aplicar -involuntariamente- debido a que el Presidente -como el torero- está solo en el ruedo. Pero la expresión refleja una gran insensibilidad, pues la fiesta brava está intrínsecamente relacionada con la muerte y esa palabra la tenemos presente -y no en buenos términos- todos los mexicanos. Tan presente la tiene el mismo Calderón que, traicionado por su subconsciente, recurre a este tipo de metáforas.

Sin embargo, Calderón se equivoca en por lo menos dos aspectos. Para que el tercer tercio sea bueno, regularmente los dos primeros tuvieron que ser por lo menos aceptables. Es muy raro que esta regla no suceda... y los dos primeros tercios de su sexenio -en términos taurinos- no presagian un buen final.

El segundo aspecto en el que se equivoca es en comparar su sexenio con una lidia dentro de una corrida de toros. Hay otras expresiones taurinas que podrían reflejar con mayor nitidez lo que viene ocurriendo.

Por ejemplo, existe el término "herradero" y aplica cuando reina la anarquía en el ruedo: es cuando el matador -que debe mandar sobre su cuadrilla- no ha puesto orden y cada quien está haciendo lo que puede. Es el caos.

También podría aplicarse el término "charlotada", que se refiere a un espectáculo taurino, pero en su vertiente cómica, la del toreo bufo. En las charlotadas abunda lo chusco y también las revolcadas a los toreros.

Otro espectáculo taurino que bien podría aplicar es el de los forcados. Los forcados son ocho aficionados que esperan a cuerpo limpio y a pie firme al toro, sin engaño y sin arma que pueda herir al burel. El que recibe el contacto con el toro se llama "forcado de cara" y en sus orígenes pertenecían a la milicia. Entre todos tratan de inmovilizar al toro, y no es raro que se lleven serias revolcadas.

Para nuestro infortunio, lo que viene ocurriendo, más que asemejarse a una lidia o faena, se parece más a un herradero, a una charlotada o a un espectáculo de forcados.

rogelio_campos@yahoo.com

viernes, 8 de abril de 2011

Trinidad PANamericana

¿Qué tienen en común el Gobernador de Jalisco y el presidente del Comité de los Juegos Panamericanos? Ambos cargos recaen en Emilio González, quien además aspira a ser candidato a la Presidencia de la República. Tres papeles que desempeñar, reunidos en una persona.

Ser Gobernador y presidente de los Panamericanos no es lo ideal y, en este aspecto, los brasileños nos ponen la muestra de cómo hacer las cosas. El presidente honorario en Río (2007) fue Joao Havelange, quien para empezar era originario de la ciudad sede. Havelange fue un deportista triunfador en waterpolo y natación, compitió en los Olímpicos de Berlín y Helsinki, fue miembro del Comité Olímpico Internacional, presidente del equipo de futbol Fluminense y de la FIFA, donde organizó seis mundiales de futbol.

Los brasileños atinaron en designar a un apasionado del deporte y experto en organización de este tipo de justas. Aquí se nos hizo fácil que ese cargo lo desempeñara Felipe Calderón, que podrá tener muchas virtudes, aunque el deporte -sin duda- no es lo suyo. Calderón ahora ostenta el extraño cargo -con connotación religiosa- de "patrono" de los panamericanos.

En Río 2007, el cargo que ahora ocupa González Márquez lo desempeñó Carlos Arthur Nuzman, voleibolista profesional, seleccionado nacional, competidor olímpico en Tokio, presidente del voleibol brasileño, presidente del Comité Olímpico Brasileño y del Deporte de toda América del Sur.

Para Guadalajara 2011, los políticos en activo y en funciones asumieron el control y se dejó a un lado el reconocimiento a los deportistas y a los profesionales en la organización de grandes eventos. Se priorizó el cargo político, y el riesgo de politización empezó a ser exponencial.

La dualidad de Emilio González dejó de serlo y ahora, como aspirante a la Presidencia de la República, encarna una extraña trinidad. Si la dualidad politizó los Juegos, la trinidad los vino a partidizar.

El pasado lunes, el Gobernador fue a Querétaro y al mediodía firmó un "Convenio Panamericano". El Universal reporta que después se reunió con panistas queretanos "a puerta cerrada"... entonces empezaba a manifestarse "La Trinidad", que comparaba a Jalisco con el Estado de México y que invitaba a tocar, puerta por puerta, para dar a conocer los logros del Presidente Calderón.

En ese marco de redestape, "La Trinidad" presentaba ante sus correligionarios ¡el programa de los Panamericanos!, y dijo que los Juegos "podrán realizarse gracias a que el Gobierno federal y los diputados federales del PAN gestionaron el 80 por ciento de los recursos requeridos". ¿Así o más partidizado?

En gira oficial, pagada con recursos públicos, en día hábil, "La Trinidad" se manifestaba en su faceta de aspirante y con marcadas intenciones proselitistas partidizaba el deporte, montándose en cifras millonarias y esfuerzos internacionales no cuantificables.

Una autoridad con espíritu deportivo privilegia altos valores. En Río los embajadores panamericanos fueron atletas olímpicos, originarios y representativos del país en el que serían embajadores; el de México fue el medallista olímpico Fernando Platas. La nominación de Platas y de los demás fueron hechas por los comités olímpicos nacionales de cada país y con muchos meses de anticipación. Se privilegió al deporte, se reconoció el triunfo, se ejercitó la internacionalización y se desconcentraron las decisiones.

Aquí se nombró como embajadores -atendiendo a criterios desconocidos- a La Banda El Recodo, Belanova, Galilea Montijo, Lorena Ochoa, El Canelo Álvarez, Checo Pérez y Luis Michel. Tendrán muchas virtudes y sobre todo mucho rating, pero ninguno ha sido atleta olímpico ni panamericano. Algunos ni deportistas han sido; una de ellas está retirada y todos los que están en activo tienen fuertes compromisos con patrocinadores.

Lula da Silva siempre tuvo muy altas calificaciones aprobatorias en su país y no ocupó ningún cargo en los Juegos Panamericanos, sin embargo, el día de la inauguración fue víctima de tan monumental rechifla en el Estadio Maracaná que no pudo hacer la inauguración oficial.

Veremos si La Santísima Trinidad logra el milagro y resulta que hasta hay ovación.

viernes, 1 de abril de 2011

¿Cuánto debes?

La deuda pública está nuevamente en el centro de la polémica en Jalisco por la propuesta del Gobernador para endeudarse por 5 mil 600 millones de pesos, pero también se debate el tema en todo el País.

MURAL publicó: "Proponen regular deuda de Estados", y refiere la propuesta del PAN para modificar la Constitución y regular la deuda de las entidades, pues la consideran un riesgo para las finanzas públicas (25/03/11).

Al 31 de diciembre del 2010, según la Secretaría de Hacienda, la deuda pública de Jalisco era de 20 mil 931 millones de pesos. ¿Jalisco debe poco o mucho? Pongámoslo en contexto: somos el cuarto lugar en deuda, primero está el DF (49 mil mdp), el Estado de México (37 mil mdp) y Nuevo León (32 mil mdp); a continuación está Jalisco, y nos sigue Chihuahua (13 mil mdp).

Para saber si es poco o mucho, el análisis técnico obligaría a comparar la deuda con los presupuestos de dichas entidades, pero por un momento observémoslo desde otro punto de vista. ¿Cuál es la deuda per cápita de las entidades federativas?

Los tlaxcaltecas no deben; la deuda pública de Tlaxcala es de cero. Cada campechano debe 141 pesos, los zacatecanos y los morelenses deben 500 pesos y los tabasqueños 900. Entre los mil y los mil 500 pesos de deuda están los yucatecos, guanajuatenses, oaxaqueños, veracruzanos, queretanos, hidalguenses y poblanos. Entre los mil 500 y 2 mil pesos están los sinaloenses, potosinos, chiapanecos y colimenses.

Entre 2 mil y 2 mil 500 pesos están los michoacanos, hidrocálidos, duranguenses, nayaritas, mexiquenses y sudcalifornianos. Entre los 2 mil 500 y 3 mil están los coahuilenses, tamaulipecos, jaliscienses (2 mil 847) y los bajacalifornianos. Entre los 3 mil 500 y 4 mil, los quintanarroenses y los chihuahuenses. Cada sonorense debe 4 mil 600 pesos, los capitalinos 5 mil 500 y los regiomontanos casi 7 mil.

La deuda de Jalisco es la cuarta del País, pero la séptima per cápita. De aprobarse el crédito propuesto por el Gobernador seguiría siendo la cuarta por su monto y sería la sexta per cápita.

Desde que el PAN llegó al poder, la deuda se incrementó 620 por ciento, lo que ubica a Jalisco en el lugar 19, por el incremento de su deuda desde 1995. Dieciocho entidades se han endeudado en mayores proporciones y hay casos, como el de Hidalgo, que desde 1995 la aumentó 28 mil por ciento, o Michoacán, con casi 4 mil por ciento. Entidades que son referentes obligados: el Distrito Federal la aumentó 2 mil por ciento, Nuevo León 500 por ciento y el Estado de México 432 por ciento.

Alberto Cárdenas se quejaba en 1995 de la enorme deuda que le habían heredado. Jalisco tenía la cuarta deuda más grande del País, lugar que sigue conservando. Durante el sexenio de Cárdenas, Jalisco ocupó el lugar 15 por el crecimiento de la deuda, y durante el de Ramírez Acuña, el 18. En los cuatro años que lleva Emilio González como Gobernador hay un repunte, y del 2007 a la fecha ocupamos el sexto lugar, por su crecimiento.

En los dos primeros sexenios del PAN en el poder federal, la mayoría de las entidades se endeudaron en mayor proporción que Jalisco. Se privilegió una política timorata en materia de deuda pública, con el propósito dizque de tener finanzas públicas sanas, pero debemos meditar las consecuencias de tal medida.

Jalisco dejó de realizar obras y acciones públicas necesarias, como la construcción de líneas del Tren Eléctrico, el macrolibramiento y la modernización de áreas de Gobierno. Bien o mal, otras entidades se endeudaron proporcionalmente más que nosotros, y eso puede tener incidencia en el pésimo lugar que tenemos en materia de competitividad y en las inversiones públicas que se van a esos Estados.

Definitivamente es necesario revisar los criterios para establecer los límites de la contratación de deuda y la pertinencia de su destino.

Lo que es un hecho es que de 1995 al 2006 otras entidades se endeudaron más que nosotros: perdimos tiempo y oportunidad. Independientemente de si hicieron bien o mal al endeudarse más, han construido obras y nos han estado sacando ventaja.

La solución no está en "ponernos al corriente" y endeudarnos hoy al máximo, ya que la capacidad de endeudamiento también pasa por la posibilidad de invertir bien los recursos: con transparencia, pertinencia y en lo que sea realmente necesario.

rogelio_campos@yahoo.com