En 1983 se publicó el libro "El Síndrome de Peter Pan", la persona que nunca crece, escrito por Dan Kiley. La obra ha sido adoptada por la psicología popular. Se trataría de un trastorno en el que la persona crece, pero su visión internalizada es la de su infancia: no madura. Guadalajara podría tener el Síndrome de Peter Pan.
Nuestra Ciudad ha crecido, pero no ha madurado. Lo anterior viene a colación por la iniciativa del diputado panista Abraham González, que pretende atender un grave problema que aqueja a los mexicanos y de manera particular a los jaliscienses: la escandalosa magnitud de accidentes automovilísticos asociados al consumo de alcohol.
La iniciativa plantea varias medidas interesantes: los dueños de los antros serían corresponsables de sus clientes que salgan borrachos, endurecer los operativos del alcoholímetro, elevar las penas y multas para quienes cometan un delito en estado de ebriedad, fortalecer los programas de prevención de accidentes y cerrar los antros y bares a las dos de la mañana.
Todos los puntos han concitado simpatías, no así el que plantea cerrar más temprano. Hay quienes plantean que al hacerlo se incrementaría la oferta de diversión clandestina. Otros sostienen un destino manifiesto que nos condena a ser -en grado superlativo- adoradores del alcohol y de los desvelos; quienes sostienen esta teoría dicen que los trasnochados comprarán reservas etílicas antes de salir a disfrutar la noche: tomarán la precopa, irán al antro y de ahí partirán a sus casas a seguir ingiriendo alcohol hasta el grado del embrutecimiento.
Con frecuencia escuchamos lamentos sobre la situación que guarda nuestro País y arengas para tomar el camino de la competitividad y el desarrollo y así arribar algún día al primer mundo. Lo anterior implica madurez, además de crecimiento; sólo se necesita voltear hacia los países desarrollados y ver lo que sucede allá con relación a éste y otros temas.
Veamos el ejemplo de Estados Unidos. Allá el licor sólo se vende en licorerías con horarios restringidos, el consumo de alcohol es para mayores de 21 años, si un menor de 21 años maneja y lleva alcohol -aunque sea en botella cerrada- va a la cárcel, pocos se atreven a desafiar la prohibición de manejar borrachos, existe una intensa participación de la sociedad civil y hay campañas de sensibilización.
Aún así el problema sigue siendo grave, ya que el vecino país no es uno de los mejores ejemplos de restricción. En México encontramos licor en Oxxos, gasolineras y hasta en farmacias; se puede consumir desde los 18 años; se observa a conductores o acompañantes disfrutar de su lata, botella o vaso mientras pasean; ya ni siquiera hay patrullaje -ni vehículos ni agentes suficientes- para disuadir sobre estas prácticas.
En Guadalajara, la proliferación de billares, micheladas y barras libres, así como la ampliación de los horarios de los antros se dio con los Gobiernos panistas. Seguramente coincidió con el crecimiento -que no con la madurez- de la Ciudad. Cuando Emilio González era Presidente Municipal de Guadalajara rechazó una propuesta para reducir los horarios de los antros; en ese entonces se argumentó que hacerlo afectaría el turismo.
Lo que no se nos presenta son los números que reflejarían el impacto positivo sobre el turismo, al abrir los antros hasta bien entrada la madrugada. Una vez que los presenten, debemos pedir las cifras de los saldos negativos que los antros generan en la competitividad, la delincuencia, la violencia y la salud: ausentismo, violencia intrafamiliar, enfermedades y accidentes (viales y laborales).
Crecemos, pero no maduramos. Queremos ejercer nuestra mayoría de edad, como Ciudad, dando rienda suelta a las limitaciones que teníamos en nuestra infancia.
Las ciudades maduras se han autoimpuesto limitaciones: de horario, de zonas geográficas o de penalidades, y hasta se han firmado pactos por la vida nocturna para garantizar la coexistencia de los derechos de los que se quieren divertir, pero también de quienes quieren y tienen derecho a descansar. En las ciudades maduras el alcohol acompaña la gastronomía o es complemento de una actividad cultural.
Eso suena muy aburrido, ¡sigamos disfrutando nuestro Síndrome de Peter Pan!
viernes, 12 de marzo de 2010
viernes, 5 de marzo de 2010
Bailar samba
"En México no vendemos samba, sino proyectos contantes y sonantes", expresó el pasado lunes, en Madrid, el Secretario de Comunicaciones y Transportes, Juan Molinar Horcasitas, donde sostuvo una reunión con empresarios del país ibérico. Se trató de una "conferencia de infraestructura" en la que se presentaron a potenciales inversionistas españoles las licitaciones más atractivas de nuestro País.
Al parecer, el funcionario ha acatado la instrucción del Presidente Calderón para "hablar bien de México". En días previos, Calderón había reclamado que los medios publiquen en primera plana la colocación de narcomantas del crimen organizado sin que tengan que pagar por ellas, y también dijo que al Gobierno le cuestan millones de pesos las primeras planas de los diarios (sic).
Esta desafortunada expresión ya tuvo ayer una respuesta del PRI en la Cámara de Diputados, pues pidieron que se investiguen los gastos del Gobierno federal en este rubro. Ese día, Calderón dijo que había que hablar bien de México y se mostró contrariado porque Brasil "se lleva la Copa del Mundo y los Juegos Olímpicos" a pesar de que su tasa de homicidios es más alta que la de México.
Molinar siguió a pie juntillas la expresa instrucción presidencial y habló bien de México, pero también siguió la instrucción tácita de enfocar sus baterías contra el país sudamericano. Molinar fue a "promocionar la competitividad y el atractivo de México como foco de inversiones".
Lo que no queda claro es si Molinar desconoce los datos del Foro Económico Mundial (WEF) o si cree que los españoles no los conocen. El WEF mide la competitividad de los países y ha construido un índice. México ocupó en el 2008 el lugar 52, en 2009 el 60 y en 2010 repite en el lugar 60. Brasil ocupó en el 2008 el lugar 72, en 2009 el 64 y en 2010 el 56. La lectura es sencilla: nuestro país se movió 8 lugares y Brasil 16, ¡pero en sentido inverso!
El índice considera una encuesta realizada en conjunto con una red de institutos asociados. Además, se incluyen instituciones líderes en investigación y organizaciones de negocios. La encuesta está diseñada para capturar un amplio rango de factores que afectan el clima de negocios dentro de la economía de un país. El informe presenta, además, una lista exhaustiva de las principales debilidades y fortalezas de los países, haciendo posible la identificación de aspectos prioritarios a ser sujetos de reformas políticas.
El estudio evalúa la solidez de las instituciones, la infraestructura, la estabilidad macroeconómica, la cobertura y calidad de la salud y la educación, la eficiencia y el tamaño del mercado, los servicios financieros, la tecnología, la facilidad para hacer negocios y la innovación. La suma de estos factores da como resultado la calificación y el lugar que ocupa cada país. Las declaraciones estridentes, el entusiasmo o el nivel de las ocurrencias no cuentan.
Es difícil saber si los miembros del Gabinete conocen estos pequeños detalles. Si los desconocen entonces van a este tipo de reuniones con empresarios a presumir su ignorancia, pero si los conocen estamos frente a dos posibles escenarios: los desdeñan o de plano quieren verle la cara a los potenciales inversionistas.
El hecho de que en tres años México se haya desplomado en competitividad responde a que en varios de los aspectos que se evalúan hemos hecho las cosas mal. Lo mismo, pero al revés, ha pasado con Brasil: hicieron la tarea en diversos rubros que se estudian y se miden con una metodología. Y no andan hablando mal de los mexicanos.
Brasil ha podido tener estos logros, entre otros factores, porque es el país líder en el continente en recaudación de impuestos. Nosotros, por el contrario, somos de los que menos recaudamos. Esos ingresos son los que han hecho falta para avanzar en todo lo que se mide. Esos avances son los que los han llevado a ganar la sede del Mundial y de los Juegos Olímpicos, y a que sean considerados por los estudios serios de prospectiva como una de las cuatro nuevas potencias mundiales (BRIC). De manera que lo que Molinar fue a vender a Madrid son cuentos, y lo que Brasil vende son mejoras a los indicadores en los que deberíamos estar aplicándonos. Además, también saben bailar samba.
rogelio_campos@yahoo.com
Al parecer, el funcionario ha acatado la instrucción del Presidente Calderón para "hablar bien de México". En días previos, Calderón había reclamado que los medios publiquen en primera plana la colocación de narcomantas del crimen organizado sin que tengan que pagar por ellas, y también dijo que al Gobierno le cuestan millones de pesos las primeras planas de los diarios (sic).
Esta desafortunada expresión ya tuvo ayer una respuesta del PRI en la Cámara de Diputados, pues pidieron que se investiguen los gastos del Gobierno federal en este rubro. Ese día, Calderón dijo que había que hablar bien de México y se mostró contrariado porque Brasil "se lleva la Copa del Mundo y los Juegos Olímpicos" a pesar de que su tasa de homicidios es más alta que la de México.
Molinar siguió a pie juntillas la expresa instrucción presidencial y habló bien de México, pero también siguió la instrucción tácita de enfocar sus baterías contra el país sudamericano. Molinar fue a "promocionar la competitividad y el atractivo de México como foco de inversiones".
Lo que no queda claro es si Molinar desconoce los datos del Foro Económico Mundial (WEF) o si cree que los españoles no los conocen. El WEF mide la competitividad de los países y ha construido un índice. México ocupó en el 2008 el lugar 52, en 2009 el 60 y en 2010 repite en el lugar 60. Brasil ocupó en el 2008 el lugar 72, en 2009 el 64 y en 2010 el 56. La lectura es sencilla: nuestro país se movió 8 lugares y Brasil 16, ¡pero en sentido inverso!
El índice considera una encuesta realizada en conjunto con una red de institutos asociados. Además, se incluyen instituciones líderes en investigación y organizaciones de negocios. La encuesta está diseñada para capturar un amplio rango de factores que afectan el clima de negocios dentro de la economía de un país. El informe presenta, además, una lista exhaustiva de las principales debilidades y fortalezas de los países, haciendo posible la identificación de aspectos prioritarios a ser sujetos de reformas políticas.
El estudio evalúa la solidez de las instituciones, la infraestructura, la estabilidad macroeconómica, la cobertura y calidad de la salud y la educación, la eficiencia y el tamaño del mercado, los servicios financieros, la tecnología, la facilidad para hacer negocios y la innovación. La suma de estos factores da como resultado la calificación y el lugar que ocupa cada país. Las declaraciones estridentes, el entusiasmo o el nivel de las ocurrencias no cuentan.
Es difícil saber si los miembros del Gabinete conocen estos pequeños detalles. Si los desconocen entonces van a este tipo de reuniones con empresarios a presumir su ignorancia, pero si los conocen estamos frente a dos posibles escenarios: los desdeñan o de plano quieren verle la cara a los potenciales inversionistas.
El hecho de que en tres años México se haya desplomado en competitividad responde a que en varios de los aspectos que se evalúan hemos hecho las cosas mal. Lo mismo, pero al revés, ha pasado con Brasil: hicieron la tarea en diversos rubros que se estudian y se miden con una metodología. Y no andan hablando mal de los mexicanos.
Brasil ha podido tener estos logros, entre otros factores, porque es el país líder en el continente en recaudación de impuestos. Nosotros, por el contrario, somos de los que menos recaudamos. Esos ingresos son los que han hecho falta para avanzar en todo lo que se mide. Esos avances son los que los han llevado a ganar la sede del Mundial y de los Juegos Olímpicos, y a que sean considerados por los estudios serios de prospectiva como una de las cuatro nuevas potencias mundiales (BRIC). De manera que lo que Molinar fue a vender a Madrid son cuentos, y lo que Brasil vende son mejoras a los indicadores en los que deberíamos estar aplicándonos. Además, también saben bailar samba.
rogelio_campos@yahoo.com
viernes, 26 de febrero de 2010
Del mismo palo
El 4 de julio se elegirán Gobernadores en 12 Estados de la República. Los resultados de ese día serán una variable de la mayor importancia para la elección del 2012. Las encuestas para Presidente de la República (Mitofsky), al mes de enero, muestran al PRI con 39 por ciento, al PAN con 17 y al PRD con 11.
Así es como se explica la importancia de parar las tendencias, que desde el 2007 se han caracterizado por un avance del priismo -en posiciones de poder y aceptación de la sociedad- y un desplome del partido en el poder. El nivel de rechazo del PAN registra niveles históricos, mientras que el PRI tiene el menor nivel de rechazo entre los tres partidos "grandes". Detener (o contener) al PRI en el 2010 resulta decisivo para mantener vivo el ánimo entre la militancia de Acción Nacional, que para lograrlo recurrió al viejo -y siempre vigente- principio de la política: "el enemigo de mi enemigo es mi amigo". Fue con el PRD y lo invitó a que juntos enfrentaran a su enemigo común.
Bajo la óptica, y con el vocablo perredista, los espurios convencieron a los legítimos para defendernos de la amenaza que representaría el regreso del PRI. Pero bajo la óptica y con el vocablo panista, ¿no eran los perredistas quienes representaban un peligro para México? Extraño. Aún más: durante varios meses -en la antesala de la elección del 2006- el PRD mantuvo el primer lugar de las preferencias y ahora es tercero. El PRI quedó en tercero y ahora es primero. Nada está escrito.
Ideológicamente, los panistas son de derecha -en términos económicos- y conservadores -en cuestión de valores morales-. Por el contrario, los perredistas son de izquierda y, además, liberales. ¿Cómo es posible entonces que se junten el agua y el aceite en el 2010? Si lo anterior resulta confuso o difícil de entender, esta alianza tiene otro elemento que desafía los límites de la imaginación: en varios Estados los candidatos de la Alianza PAN-PRD ¡serán ex priistas!
Es el caso de José Rosas Aispuro, en Durango, diputado en tres ocasiones y Presidente Municipal -siempre por el PRI- y, para rematar, presidente de su partido en ese Estado. Adicionalmente, es muy cercano a la maestra Elba Esther Gordillo.
En Oaxaca, Gabino Cué, militante de Convergencia, ex militante del tricolor y un político impulsado de manera recurrente por Andrés Manuel López Obrador. A Cué también se le atribuye el apoyo de la presidenta del SNTE.
En Puebla tenemos el caso del Senador panista Rafael Moreno Valle, un joven político talentoso y con excelente formación. Moreno Valle fue priista. ¿Con quién cree que tiene una cercana relación Moreno Valle? ¡Adivinó! Con Elba Esther Gordillo.
En Sinaloa, estamos a horas de conocer si el senador -todavía priista- Mario López Valdez, "Malova" resulta el candidato aliancista. Todo indica que sí. "Malova" recibiría el apoyo de Elba Esther a través del ex Gobernador sinaloense Juan S. Millán.
En Quintana Roo el PAN no va en alianza con el PRD, pero su abanderado será Gustavo Ortega Joaquín. Ortega hizo la mayor parte de su carrera política en el PRI y llegó a ser Secretario de Turismo del Gobernador Mario Villanueva, que actualmente se encuentra preso en el vecino país del norte acusado por delitos relacionados con el tráfico de drogas.
En Veracruz, Miguel Ángel Yunes, priista la mayor parte de su vida, ahora será el abanderado panista en aquella entidad. Su estrechísima relación con Elba Esther Gordillo es del dominio público. Aquí el frenesí puede llevarnos a otra dimensión: Gerardo Buganza, candidato panista hace seis años y actual senador por el PAN ¡podría ser el candidato del PRD!
La consigna es detener al PRI como sea, cueste lo que cueste. Lo demás es lo de menos. "Para que la cuña apriete debe ser del mismo palo" y se han decantado por ex priistas. Los principios democráticos de elección -tan presumidos por el PAN- pueden esperar; no importa saltarse la consulta a las bases, los méritos partidistas y todo ese bello fraseo que tan bien les sale a los del blanquiazul.
Se trata de detener al PRI que, en términos ciclísticos, se ha fugado. A como dé lugar, no importa si para lograrlo deba ganar un ex priista. El hecho de que hayan abandonado a su otrora partido político los ha limpiado de tan horrible pecado.
rogelio_campos@yahoo.com
Así es como se explica la importancia de parar las tendencias, que desde el 2007 se han caracterizado por un avance del priismo -en posiciones de poder y aceptación de la sociedad- y un desplome del partido en el poder. El nivel de rechazo del PAN registra niveles históricos, mientras que el PRI tiene el menor nivel de rechazo entre los tres partidos "grandes". Detener (o contener) al PRI en el 2010 resulta decisivo para mantener vivo el ánimo entre la militancia de Acción Nacional, que para lograrlo recurrió al viejo -y siempre vigente- principio de la política: "el enemigo de mi enemigo es mi amigo". Fue con el PRD y lo invitó a que juntos enfrentaran a su enemigo común.
Bajo la óptica, y con el vocablo perredista, los espurios convencieron a los legítimos para defendernos de la amenaza que representaría el regreso del PRI. Pero bajo la óptica y con el vocablo panista, ¿no eran los perredistas quienes representaban un peligro para México? Extraño. Aún más: durante varios meses -en la antesala de la elección del 2006- el PRD mantuvo el primer lugar de las preferencias y ahora es tercero. El PRI quedó en tercero y ahora es primero. Nada está escrito.
Ideológicamente, los panistas son de derecha -en términos económicos- y conservadores -en cuestión de valores morales-. Por el contrario, los perredistas son de izquierda y, además, liberales. ¿Cómo es posible entonces que se junten el agua y el aceite en el 2010? Si lo anterior resulta confuso o difícil de entender, esta alianza tiene otro elemento que desafía los límites de la imaginación: en varios Estados los candidatos de la Alianza PAN-PRD ¡serán ex priistas!
Es el caso de José Rosas Aispuro, en Durango, diputado en tres ocasiones y Presidente Municipal -siempre por el PRI- y, para rematar, presidente de su partido en ese Estado. Adicionalmente, es muy cercano a la maestra Elba Esther Gordillo.
En Oaxaca, Gabino Cué, militante de Convergencia, ex militante del tricolor y un político impulsado de manera recurrente por Andrés Manuel López Obrador. A Cué también se le atribuye el apoyo de la presidenta del SNTE.
En Puebla tenemos el caso del Senador panista Rafael Moreno Valle, un joven político talentoso y con excelente formación. Moreno Valle fue priista. ¿Con quién cree que tiene una cercana relación Moreno Valle? ¡Adivinó! Con Elba Esther Gordillo.
En Sinaloa, estamos a horas de conocer si el senador -todavía priista- Mario López Valdez, "Malova" resulta el candidato aliancista. Todo indica que sí. "Malova" recibiría el apoyo de Elba Esther a través del ex Gobernador sinaloense Juan S. Millán.
En Quintana Roo el PAN no va en alianza con el PRD, pero su abanderado será Gustavo Ortega Joaquín. Ortega hizo la mayor parte de su carrera política en el PRI y llegó a ser Secretario de Turismo del Gobernador Mario Villanueva, que actualmente se encuentra preso en el vecino país del norte acusado por delitos relacionados con el tráfico de drogas.
En Veracruz, Miguel Ángel Yunes, priista la mayor parte de su vida, ahora será el abanderado panista en aquella entidad. Su estrechísima relación con Elba Esther Gordillo es del dominio público. Aquí el frenesí puede llevarnos a otra dimensión: Gerardo Buganza, candidato panista hace seis años y actual senador por el PAN ¡podría ser el candidato del PRD!
La consigna es detener al PRI como sea, cueste lo que cueste. Lo demás es lo de menos. "Para que la cuña apriete debe ser del mismo palo" y se han decantado por ex priistas. Los principios democráticos de elección -tan presumidos por el PAN- pueden esperar; no importa saltarse la consulta a las bases, los méritos partidistas y todo ese bello fraseo que tan bien les sale a los del blanquiazul.
Se trata de detener al PRI que, en términos ciclísticos, se ha fugado. A como dé lugar, no importa si para lograrlo deba ganar un ex priista. El hecho de que hayan abandonado a su otrora partido político los ha limpiado de tan horrible pecado.
rogelio_campos@yahoo.com
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