viernes, 1 de mayo de 2009
Influenza y Panamericanos
El problema económico no solamente es de los trabajadores, también lo es de los patrones, que pueden sufrir quiebras expeditas. Si Chrysler quebró en circunstancias "normales", es mucho más fácil que los micro, pequeños y medianos empresarios corran esa suerte en las circunstancias extraordinarias que estamos viviendo.
No se ven acciones tendientes a resolver este problema. ¿No estaría bien un blindaje a las finanzas de los asalariados y los empresarios que estén en riesgo? Hace poco el Presidente fue a Europa por un blindaje para las reservas internacionales. Ya vamos tarde en pedir otro para el gasto corriente indispensable de quienes no están percibiendo ingresos, y en diseñar los mecanismos para -a la brevedad- distribuirlo.
Si las reservas internacionales y todos esos elementos -económicos- etéreos e intangibles merecen un blindaje, pues mucho más necesario es para el que cobra la "raya" mensual o para el empresario que ha visto mermados sus ingresos: restauranteros, hoteleros y muchos más.
Mientras el Secretario y el Gabinete de Salud atienden la epidemia, bien haría el Gabinete Económico en gestionar e informar sobre los apoyos que brindarán para que no falte el recurso económico indispensable para subsistir. En el universo de entes económicos, hay más que asalariados públicos -con la quincena garantizada- y los que pertenecen al Programa Oportunidades -que están presupuestados-.
Hay personas que no están en programas sociales porque generan sus propios recursos en situaciones normales. No son pobres, pero generan recursos para consumir -todo al día-. Esos agentes económicos -de carne y hueso- no están recibiendo sueldos, ni ingresos de sus negocios, no tienen ahorros... y hasta ahora, tampoco existen en la agenda del Gobierno.
Los estragos económicos no van a ser de una semana o un mes. El estigma internacional va a afectar al turismo y otras actividades económicas. En Jalisco, los restaurantes, hoteles y comercio aportan poco más de una cuarta parte del PIB estatal (26.1 por ciento).
La epidemia puede traer repercusiones -económicas- más graves, concretamente rumbo a octubre del 2011, fecha en que Jalisco ha cifrado grandes esperanzas para rediseñarse en torno al proyecto de los Panamericanos.Recurramos a la historia: los Panamericanos de 1975. Esos juegos recorrieron un tortuoso camino para llegar a México. En principio se eligió a Santiago de Chile. El golpe militar de Pinochet contra Salvador Allende motivó la renuncia de la sede. Brasil entró de emergente y se hizo cargo de la organización. Sin embargo, Sao Paulo fue afectada por una epidemia de meningitis y dimitió -algunas fuentes dicen que se le obligó a dimitir- a mediados de 1974.
A un año de su inauguración... los juegos estaban sin sede. El presidente del Comité Olímpico Mexicano y Luis Echeverría rescataron la justa panamericana, basándose en las instalaciones de los olímpicos del 68. México hacía historia al convertirse en el primer país que repetía como sede.
Los Panamericanos de 1975 no son el único caso de justas deportivas relacionadas con epidemias. En la edición más reciente de los olímpicos, China tuvo que desplegar un esfuerzo formidable para, en caso de epidemia, garantizar resultados y además prometer transparencia absoluta, pues había sido seriamente cuestionada por algunos capítulos fatídicos, como la tardanza de 11 días para anunciar el desastre ecológico en el Río Songhua, en la frontera con Rusia, o cuando retrasó información sobre la epidemia Síndrome Respiratorio Agudo y Grave.
En China se comprometieron a criar toda una camada de cerdos sin hormonas y sin antibióticos -usados para la engorda- con el objetivo de que no aparecieran en los exámenes antidopaje de los atletas que comieran cerdo.
Relacionemos estos antecedentes con temas actuales y locales como el manejo del dengue, el uso del clenbuterol y esta nueva influenza. Urge conocer y revisar los requisitos que -al respecto- impone la Organización Deportiva Panamericana y los compromisos que se han establecido. Afortunadamente -al parecer-, todavía no se confirman casos de influenza en Jalisco. Ese es un elemento que -mientras persista- podría ayudar a no empeorar las cosas.
rogelio_campos@yahoo.com
viernes, 24 de abril de 2009
De mentiritas (2)
Los correos electrónicos que invitan a anular el voto bajo la premisa de "si tenemos políticos nulos, hay que responder con votos nulos", nos dejan al descubierto como un país de mentiritas.
La semana pasada dimos cuenta de la imposibilidad real de ejercer nuestros derechos y cumplir con las obligaciones que tenemos como ciudadanos. Esta situación también aplica a quienes -sin ser ciudadanos- solamente son mexicanos.
Son obligaciones de los mexicanos: "hacer que sus hijos... concurran a las escuelas... para obtener la educación preescolar, primaria y secundaria, y reciban la militar". En los hechos, si alguien falta a esta obligación... no pasa nada, no hay sanción. Más que invitar a no ejercer el derecho ni cumplir con la obligación de votar, hacen falta voces que exijan las condiciones para que los padres puedan llevar a sus hijos a la escuela y que se sancione a quien no la cumpla, o de plano quitarle el rango de farsa constitucional a esta obligación.
Es el mismo caso de la obligación de "asistir en los días y horas designados por el Ayuntamiento, para recibir instrucción cívica y militar". Se busca el Ayuntamiento que ofrezca esos mentados cursos de instrucción cívica. Esos cursos -inexistentes- serían de mucha utilidad para ejercer adecuadamente el derecho a votar. Antes que los Ayuntamientos, las autoridades eclesiásticas -indebidamente- son las que andan adoctrinando a la gente -hasta- en cómo votar.
Hacen falta ciudadanos que exijan que los Ayuntamientos cumplan con esta obligación, más que invitar a anular el voto. Total, si se organizan entre todos los Ayuntamientos, bien podrían constituir un consejo que diseñara -o avalara- los materiales, y pagar tiempo aire en televisión para, por lo menos, difundir cápsulas cívicas. Entre todos les saldría muy barato; todo es cuestión de que el diez por ciento de lo que gastan en mensajes insulsos y para promoción de obras de dudosa calidad lo orienten a lo que es su obligación.
El excesivo gasto que los Ayuntamientos hacen en medios de comunicación se justifica -según los que lo gastan- por la obligación que tienen de informar. No se les ven las mismas ganas de cumplir con la instrucción cívica, que también es su obligación constitucional.
También la Constitución faculta al IFE para tener a su cargo en forma integral y directa las actividades relativas a la educación cívica. Ni en los mejores tiempos del IFE se cumplió con esta obligación. Su incumplimiento tiene una incidencia tremenda en la situación actual de desinterés, apatía y decepción ciudadana.
No es la única asignatura pendiente del IFE. No tenemos estudios que profundicen en las causas del aumento formidable del abstencionismo desde 1994. No los tenemos porque el IFE no los ha hecho. Su omisión es monumental, pues no permite dimensionar, por ejemplo, la proporción del "abstencionismo" que se relaciona con los flujos migratorios que se vieron exponenciados en el sexenio de Fox. Si los migrantes no pueden votar -la posibilidad de que lo hagan es mínima- es por la lamentable actuación que el IFE tuvo cuando le pidieron opinión respecto a la reforma constitucional en la materia que resultó todo un fracaso.
El abstencionismo ha venido en aumento, ni duda. Es previsible que la tendencia continúe y así se manifieste el próximo 5 de julio. El punto es que no hay forma de saber las causas específicas de ese aumento: apatía, migración, imposibilidad por no actualizar domicilio, etcétera. En esa zona oscura se guarece la posibilidad de "éxito" de los que llaman a esta campaña. Si somos más específicos, podríamos medir el "éxito" en el aumento de los votos nulos que se registran en cada proceso. Por cierto, tampoco hay un estudio del IFE que nos explique las causas de los votos nulos. Tampoco se escucharon las voces para orientar a quienes se les anuló -y se les seguirá anulando- sin que esa sea su intención (por error, etcétera).
Volvamos a las obligaciones de los mexicanos. La de pagar impuestos. Nuestra recaudación es del once por ciento con relación al PIB. Brasil recauda el dieciocho, Argentina el veinte y Chile el veintiuno. Dejar de cumplir con la obligación de votar es ridículo frente al daño que ha causado dejar de pagar impuestos. En ese rubro -evasión y defraudación- somos unos campeones.
Indudablemente sería más contundente y eficaz -como protesta- dejar de pagar impuestos que anular el voto. Pero como nuestra recaudación es ridícula, tampoco se notaría. Ahí podría encontrar explicación la convocatoria a anular el voto. Porque ya se habría acabado la imaginación y lo único que queda es dar de rebozazos.
rogelio_campos@yahoo.com
viernes, 17 de abril de 2009
De mentiritas (1)
En las últimas semanas han circulado correos electrónicos invitando a anular el voto el próximo 5 de julio. Bajo la premisa de que "si tenemos políticos nulos, hay que responder con votos nulos", se arenga a no votar para manifestar una supuesta inconformidad. La iniciativa deja al descubierto que somos un país de mentiritas.
Nuestra Constitución establece -artículo 35- que votar en las elecciones populares es una prerrogativa ciudadana. Se entiende que se llega al extremo de renunciar a ella cuando no se tienen incentivos para ejercer un derecho, o que su ejercicio resulta inútil. Pero ese mismo artículo establece otras prerrogativas, sobre las que no se pronuncian los promotores de la iniciativa.
Empecemos con la de ser votado y nombrado para cualquier empleo o comisión teniendo las calidades que establezca la ley. ¿No será que tenemos políticos de bajo perfil porque no se ha trabajado en definir criterios más estrictos para nuestros funcionarios y para sus equipos de apoyo? La solución puede estar en desarrollar un sistema de servicio civil de carrera de verdad, no como el de mentiritas -tan cacareado- que Alberto Cárdenas y Vicente Fox hicieron en sus respectivos ámbitos. Ahí no se escucha la voz de los ciudadanos que quieren que anulemos el voto.
En países como nuestro vecino del norte, el día de las elecciones es aprovechado para marcar boletas a diestra y siniestra. Se vota por una nueva ley, por una nueva obra pública. Muchas obras, ordenamientos y acciones se someten a plebiscito o referéndum. En esos países también hay un voto que determina que un gobernante deba separarse del cargo. Lo que faltan son voces que promuevan que ese día votemos más -no que dejemos de votar- y tomemos más decisiones.
Otra prerrogativa que tenemos es la de "asociarse individual y libremente para tomar parte en forma pacífica en los asuntos políticos del país". Vaya que hace falta. En Europa nos ven como un país que diluye sus esfuerzos, que no se asocia. Vaya golpes mortales se le han propinado al asociacionismo, como el que asestó la esposa de Vicente Fox con la organización -al parecer también de mentiritas- Vamos México, que compitió de manera desleal con organizaciones de verdad, se comió a algunas y a otras las mató de inanición. Hacen falta voces que inviten a organizarnos y asociarnos para tomar parte en los asuntos del país... aquí la imaginación llega a invitar a asociarnos para no tomar parte.
Una prerrogativa más es la de "tomar las armas en el Ejército o Guardia Nacional, para la defensa de la República y de sus instituciones, en los términos que prescriben las leyes". Como no hay Guardia Nacional -otra de las mentiras elevadas a rango constitucional- pues simplemente no es posible.
La última de las prerrogativas es la de "ejercer en toda clase de negocios el derecho de petición". Se trata de otra de las farsas elevadas a rango constitucional, debido a que un pueblo con tantas necesidades debería tener inundadas las oficinas de gobierno con peticiones... cosa que no ocurre. Tampoco sucede que los ciudadanos que invitan a no votar hayan invitado antes a organizarnos para ejercer de manera eficaz el derecho de petición.
Habrá quien diga que votar no solamente es un derecho, sino una obligación. Efectivamente, así lo dispone el artículo 36 constitucional. Pero también establece una serie de obligaciones "de mentiritas", como inscribirse en el catastro de la municipalidad, manifestando la profesión, industria o trabajo de que se subsista. En la práctica esto no sucede.
Otra obligación: inscribirse en el Registro Nacional Ciudadano. Esa instancia tampoco existe, por ende es imposible cumplir. ¡Lo grave es que esa institución es la que debe expedir el documento que acredita la ciudadanía mexicana! No recuerdo a este grupo de ciudadanos -que arengan a anular el voto- exigiendo que estas instancias empiecen a funcionar.
Una obligación más: inscribirse en la Guardia Nacional. Al no existir no se puede cumplir con ese compromiso. También se encuentra la de desempeñar el cargo de jurado. Al no existir jurados en México no hay forma de cumplirla.
Hay muchas obligaciones que no se pueden cumplir y prerrogativas que no se pueden ejercer, por eso sí hay que votar el 5 de julio. A los que invitan a no votar -posiblemente- les haré caso cuando propongan algo consistente y para sí hacer algo, no para dejar de hacerlo. Lo que hay que agradecerles es que dejan al descubierto que este país es de mentiritas... de otras tantas nos ocuparemos la próxima semana, incluyendo la iniciativa a anular el voto.