Segunda y última parte
La semana pasada advertimos que los costos que pagará el PRD serán tan altos como condenables las prácticas de su elección interna. No hay excusa ni justificación, pero tampoco son prácticas exclusivas del PRD; las que han aportado otros partidos son igualmente condenables. En la primera parte analizamos las del PRI: es momento de hacerlo con otros partidos y de tratar de responder por qué el PRD pagará costos más altos.
El PRD decidió abrir a su militancia la elección de sus dirigentes. En este sentido fue a contracorriente de los otros dos partidos grandes. Mientras el PRI la cerró a sus consejeros, el PAN no tuvo elección de facto y recurrió a la vieja receta del priismo: el dedazo del Presidente. A los ojos de todos, Acción Nacional designó como su dirigente nacional a uno de los hombres más cercanos al titular del Ejecutivo, quien meses antes se desempeñaba en el Gabinete de Felipe Calderón.
No es el caso establecer que el dedazo panista sea mejor o peor que el cochinero perredista; lo cierto es que ambas prácticas distan de ser democráticas. También es cierto que el costo que pagará el PRD será más alto. Finalmente el dedazo tiene, en nuestra realidad, justificantes y justificadores, no importa si estos últimos condenaron la misma práctica antes. En México no se condena la práctica, sino al practicante.
Este precedente se sentó a contrapelo de una larga tradición "democrática" del panismo. Por años, los panistas se ufanaron de ejercer la democracia al interior de su partido, pero en lo que raras veces se profundiza es en los pormenores de sus procedimientos. En los hechos, las elecciones albiazules se asemejan más a una convención de club que a la de un partido. Lo reducido de su militancia permite contar con un padrón altamente confiable (no exento de estar inflado, según registros periodísticos) y un alto control de daños y hasta de predicción en el caso de convenciones distritales. Reducido o no, un padrón confiable les da muchas ventajas sobre los otros partidos grandes que carecen de él por no hacer la tarea y por su aspiración de ser partidos de masas.
En el caso del PAN, tener pocos militantes es algo premeditado. Está asociado con el control de la militancia y con el origen mismo del partido, que aspira deliberadamente a no ser de masas. Los partidos de masas no están in y los que pretendan serlo pagan costos mucho más altos que los partidos-club. Basta ver el caso del PVEM: ahí se elige a su dirigente nacional en la calidez del círculo familiar. En el PANAL se elige por dedazo de la dueña del partido, que a la vez ostenta la democrática figura de presidenta vitalicia del SNTE, entidad corporativa, y por tanto, poco o nada democrática.
En este contexto se explican los candados con los que se encuentra un ciudadano al tratar de afiliarse al PAN, así como la discriminación entre militantes activos y adherentes. También permite comprender las denuncias de los panistas sobre las afiliaciones masivas dirigidas o las condiciones de resguardo (como si fuera tesoro) del padrón de militantes. De ahí la importancia de las dirigencias, pues poseen "llave mágica" del cofre del padrón y de las afiliaciones masivas. El caso de la dos veces fallida convención panista de Guadalajara refleja la sofisticación que han alcanzado las prácticas chapuceras... que denuncian los panistas.
No todo es sofisticación; también la historia reciente de este partido registra prácticas fraudulentas vulgares. En la pasada elección de candidato a la Presidencia de la República, Santiago Creel y Alberto Cárdenas denunciaron fraude a favor de Felipe Calderón en Yucatán y Veracruz, entre otros Estados.
También tenemos el caso de lo que ha sido llamado en Jalisco nominocracia, práctica denunciada por los propios panistas, que consiste en presionar a los servidores públicos o a los que pretenden serlo, para apoyar a determinado precandidato. Ni hablar de la lavadocracia, que según los panistas consistiría en lavar cuentas públicas (por medio de su democrática mayoría legislativa), a cambio del apoyo de los Presidentes Municipales (cuyas cuentas públicas se aprobarían en el Congreso). Este apoyo incluiría las "libres y democráticas" voluntades de los panistas que controla el munícipe en cuestión.
Tan cochinero uno como otro, pero sin duda el PRD pagará un costo más alto. La curiosidad obliga a tratar de encontrar las razones. Aquí van varias hipótesis.
1. Los partidos de masas están out y los partidos-club están in, por lo tanto hay que privilegiar a los últimos y hacerlos pagar menos costos que a los primeros por su cochinero.
2. Vivimos en la modernidad y en ella se premia la sofisticación y el refinamiento. Nadie quiere lo premoderno: eso de quemar o robar urnas y meter boletas de más es de mal gusto, muy elemental, muy vulgar.
3. En México la izquierda es un peligro, como peligroso es proclamarse de izquierda, o simplemente proclamarse. En el PRD sus corrientes se llaman Izquierda Democrática, Izquierda Unida o Nueva Izquierda. Como la izquierda en México es chafa, entonces el costo que ha de pagar este partido no tiene que ver con la práctica, sino con el practicante. En México se privilegia el engaño y la indefinición; así, mientras que el PRI no acaba de resolver si son o no de izquierda, el PAN evade asumirse como lo que todos sabemos que son: de derecha.
Para reforzar lo anterior, veamos el caso de la pensión a los viejitos. El PAN criticó esta práctica y la tildó de populista, pero ya en el poder, la pone en marcha. Además, Gobiernos de derecha, como el de Colombia, la vienen llevando a cabo de manera más generosa que la practicada originalmente por la izquierda mexicana.
El perro flaco de moda es el PRD, y "al perro flaco se le cargan todas las pulgas".
rogelio_campos@yahoo.com
sábado, 29 de marzo de 2008
sábado, 22 de marzo de 2008
Perro flaco (I)
Primera de dos partes
"Al perro flaco se le cargan todas las pulgas", decimos en México; sería la adaptación de la expresión española "A perro flaco todo son pulgas". Ambas reflejan con claridad y dramatismo la situación por la que atraviesa el PRD.
Los costos que pagará este partido serán tan altos como condenables las prácticas que se han denunciado. No hay excusa ni justificación que alcance para tan bochornoso espectáculo. Ni siquiera existen en boca de los dirigentes, contendientes o protagonistas. Lo que aflora es una serie de recriminaciones que cimbran a ese partido y reflejan la fragilidad y la falta de señorío y de cohesión de la izquierda liberal mexicana.
Lo anterior es tan cierto como que las prácticas denunciadas no son exclusivas del PRD y tampoco son necesariamente las peores entre las que han desplegado otros partidos. Estos factores no son ni pueden ser justificantes. Los pormenores de este proceso electoral confirmarán y profundizarán en la imagen de un partido premoderno, anárquico, violento y peligroso, integrado por hordas, tribus y confederaciones de tribus. Las preguntas a responder son ¿por qué otros partidos son inmunes frente a situaciones similares y por qué el PRD pagará (como sucederá) costos más altos? No es, ni puede ser justificante. Es una interrogante que merece respuesta.
Empecemos por los dos ejemplos más recientes del PRI: El proceso para elegir candidato presidencial en 2005, inicialmente Madrazo vs. Montiel. Una similitud con el proceso perredista es la acusación al presidente del partido de favorecer a uno de los contendientes. En el caso del PRD se acusa a Cota de favorecer a Encinas. En el PRI, Madrazo dejó la presidencia (a Mariano Palacios) para ser candidato y fue acusado de dejar en todos los puestos clave a personas de su confianza que operaban en su favor.
Quizás la diferencia más importante entre ambos procesos radique en el equilibrio de fuerzas entre los contendientes. Mientras en el PRD se enfrentaban dos pesos completos (Encinas vs. Ortega) y un puñado de desconocidos, aquella elección priista terminó enfrentando a un peso completo (Madrazo) contra un sparring-patiño, un candidato de paja (Everardo Moreno). El otro peso completo (Montiel) había sido descarrilado al publicarse sus tan lujosas como inexplicables propiedades. Lo anterior permitió a Madrazo obtener un 90 por ciento de la votación. Si Ortega o Encinas tuvieran las propiedades de Montiel, podrían haber sido ventaneados y descarrilados; uno de los dos habría llegado a enfrentarse contra "la morralla" y obtener una diferencia monumental. No fue así. Mala suerte para ellos.
Otra diferencia de consideración es el tipo de elección. En el caso del PRI la elección fue abierta a la ciudadanía y en el proceso perredista fue abierta sólo a la militancia. El PRI demuestra no tener un padrón, aunque el que tiene el PRD de nada bueno sirve, pues está inflado y no está actualizado. Para lo que sí sirvió fue para abrir el frente de ataque interno de las afiliaciones masivas. Este argumento se da en todos los partidos que presumen de tener padrón de militantes. Lo patético en el caso del PRD es que con todo y las acusaciones mutuas de afiliaciones masivas, la participación porcentual del padrón es exigua. Sin afiliaciones masivas o de último momento la participación habría sido aún menor.
Algunos dirán que los casos no son comparables, en el tema priista se trataba de la elección de un candidato presidencial, y en el perredista se trata de la elección de dirigentes del partido. Lo que es más, en 2005 el PRD no eligió propiamente candidato. AMLO se apropió de la candidatura, como Fox lo hizo en 1999. Del PAN nos ocuparemos la próxima semana. Lo que se demuestra es que las capacidades de los partidos y los incentivos privilegian las decisiones cupulares sobre las elecciones abiertas a la militancia o a la ciudadanía.
Continuando con la comparación, acudiremos a la elección priista para elegir a su presidente nacional. El caso más reciente es el de Beatriz Paredes vs. Enrique Jackson (y quién sabe cuántos candidatos-morralla). Son varias las diferencias con el proceso perredista para elegir dirigentes: los perredistas eligieron consejeros y presidentes locales y fue un proceso más amplio. Los priistas solamente escogieron la fórmula presidente-secretario general. Los perredistas lo abrieron a la militancia, cosa que no hicieron en 2005 con su candidato presidencial. Los priistas aprendieron la lección de abrir los procesos, y en esta ocasión decidieron cerrarlo a sus consejeros. Por su parte, los perredistas no fueron señalados por hacer una campaña millonaria. En el caso de la elección priista, no obstante ser únicamente para consejeros, hubo hasta spots en horario AAA nacional e incluso se acusó de ser parte del arreglo entre un coordinador parlamentario con empresas televisoras. La elección perredista coincide con la negativa al IFE, por parte de las televisoras, a transmitir los spots de los partidos. Uno de los anuncios era del PRD e invitaba a participar en su jornada electoral.
En estos momentos el "perro más flaco" de moda es el PRD. Parece imposible que logre desterrar las prácticas de las que ha hecho gala en la última semana. Resulta más lógico pensar que, para quitarse la imagen de violentos, acudirán con los expertos que habrían asesorado a los distinguidos priistas que mataron a palos a un anciano en la víspera de la jornada electoral de Oaxaca en 2004 y que no solamente salieron libres por falta de pruebas, sino que se regodeaban con su candidato presidencial en 2006. También pueden acudir, para quitarse la imagen de mañosos y tramposos, con los asesores del Gobernador de Puebla, que no solamente libró el lío legal y mediático, sino que hace cuatro meses se llevó carro completo para su partido.
rogelio_campos@yahoo.com
"Al perro flaco se le cargan todas las pulgas", decimos en México; sería la adaptación de la expresión española "A perro flaco todo son pulgas". Ambas reflejan con claridad y dramatismo la situación por la que atraviesa el PRD.
Los costos que pagará este partido serán tan altos como condenables las prácticas que se han denunciado. No hay excusa ni justificación que alcance para tan bochornoso espectáculo. Ni siquiera existen en boca de los dirigentes, contendientes o protagonistas. Lo que aflora es una serie de recriminaciones que cimbran a ese partido y reflejan la fragilidad y la falta de señorío y de cohesión de la izquierda liberal mexicana.
Lo anterior es tan cierto como que las prácticas denunciadas no son exclusivas del PRD y tampoco son necesariamente las peores entre las que han desplegado otros partidos. Estos factores no son ni pueden ser justificantes. Los pormenores de este proceso electoral confirmarán y profundizarán en la imagen de un partido premoderno, anárquico, violento y peligroso, integrado por hordas, tribus y confederaciones de tribus. Las preguntas a responder son ¿por qué otros partidos son inmunes frente a situaciones similares y por qué el PRD pagará (como sucederá) costos más altos? No es, ni puede ser justificante. Es una interrogante que merece respuesta.
Empecemos por los dos ejemplos más recientes del PRI: El proceso para elegir candidato presidencial en 2005, inicialmente Madrazo vs. Montiel. Una similitud con el proceso perredista es la acusación al presidente del partido de favorecer a uno de los contendientes. En el caso del PRD se acusa a Cota de favorecer a Encinas. En el PRI, Madrazo dejó la presidencia (a Mariano Palacios) para ser candidato y fue acusado de dejar en todos los puestos clave a personas de su confianza que operaban en su favor.
Quizás la diferencia más importante entre ambos procesos radique en el equilibrio de fuerzas entre los contendientes. Mientras en el PRD se enfrentaban dos pesos completos (Encinas vs. Ortega) y un puñado de desconocidos, aquella elección priista terminó enfrentando a un peso completo (Madrazo) contra un sparring-patiño, un candidato de paja (Everardo Moreno). El otro peso completo (Montiel) había sido descarrilado al publicarse sus tan lujosas como inexplicables propiedades. Lo anterior permitió a Madrazo obtener un 90 por ciento de la votación. Si Ortega o Encinas tuvieran las propiedades de Montiel, podrían haber sido ventaneados y descarrilados; uno de los dos habría llegado a enfrentarse contra "la morralla" y obtener una diferencia monumental. No fue así. Mala suerte para ellos.
Otra diferencia de consideración es el tipo de elección. En el caso del PRI la elección fue abierta a la ciudadanía y en el proceso perredista fue abierta sólo a la militancia. El PRI demuestra no tener un padrón, aunque el que tiene el PRD de nada bueno sirve, pues está inflado y no está actualizado. Para lo que sí sirvió fue para abrir el frente de ataque interno de las afiliaciones masivas. Este argumento se da en todos los partidos que presumen de tener padrón de militantes. Lo patético en el caso del PRD es que con todo y las acusaciones mutuas de afiliaciones masivas, la participación porcentual del padrón es exigua. Sin afiliaciones masivas o de último momento la participación habría sido aún menor.
Algunos dirán que los casos no son comparables, en el tema priista se trataba de la elección de un candidato presidencial, y en el perredista se trata de la elección de dirigentes del partido. Lo que es más, en 2005 el PRD no eligió propiamente candidato. AMLO se apropió de la candidatura, como Fox lo hizo en 1999. Del PAN nos ocuparemos la próxima semana. Lo que se demuestra es que las capacidades de los partidos y los incentivos privilegian las decisiones cupulares sobre las elecciones abiertas a la militancia o a la ciudadanía.
Continuando con la comparación, acudiremos a la elección priista para elegir a su presidente nacional. El caso más reciente es el de Beatriz Paredes vs. Enrique Jackson (y quién sabe cuántos candidatos-morralla). Son varias las diferencias con el proceso perredista para elegir dirigentes: los perredistas eligieron consejeros y presidentes locales y fue un proceso más amplio. Los priistas solamente escogieron la fórmula presidente-secretario general. Los perredistas lo abrieron a la militancia, cosa que no hicieron en 2005 con su candidato presidencial. Los priistas aprendieron la lección de abrir los procesos, y en esta ocasión decidieron cerrarlo a sus consejeros. Por su parte, los perredistas no fueron señalados por hacer una campaña millonaria. En el caso de la elección priista, no obstante ser únicamente para consejeros, hubo hasta spots en horario AAA nacional e incluso se acusó de ser parte del arreglo entre un coordinador parlamentario con empresas televisoras. La elección perredista coincide con la negativa al IFE, por parte de las televisoras, a transmitir los spots de los partidos. Uno de los anuncios era del PRD e invitaba a participar en su jornada electoral.
En estos momentos el "perro más flaco" de moda es el PRD. Parece imposible que logre desterrar las prácticas de las que ha hecho gala en la última semana. Resulta más lógico pensar que, para quitarse la imagen de violentos, acudirán con los expertos que habrían asesorado a los distinguidos priistas que mataron a palos a un anciano en la víspera de la jornada electoral de Oaxaca en 2004 y que no solamente salieron libres por falta de pruebas, sino que se regodeaban con su candidato presidencial en 2006. También pueden acudir, para quitarse la imagen de mañosos y tramposos, con los asesores del Gobernador de Puebla, que no solamente libró el lío legal y mediático, sino que hace cuatro meses se llevó carro completo para su partido.
rogelio_campos@yahoo.com
sábado, 15 de marzo de 2008
Autoridad de papel
Durante la semana que está a punto de concluir, MURAL nos ha regalado un excelente trabajo periodístico que registra el pésimo estado en el que se encuentran los parques públicos y las unidades deportivas de la Zona Metropolitana de Guadalajara. Estos espacios son un retrato nítido del estado que guarda nuestra sociedad y del desempeño de nuestras autoridades.
Las autoridades han abandonado la plaza. Los Gobiernos municipales no resisten un mínimo escrutinio acerca del cumplimiento de sus obligaciones. Los parques públicos y las unidades deportivas tan sólo son un botón de muestra del letargo y la irresponsabilidad. Veamos cuáles son los servicios municipales que debe prestar la autoridad. El artículo 94 de la Ley de Gobierno y Administración Pública Municipal establece un mínimo de 11 servicios municipales; lo invito a que hagamos un breve recorrido por ellos, agrupados en rubros afines.
Agua potable, drenaje, alcantarillado, tratamiento y disposición de sus aguas residuales. Los problemas de abasto de agua para la ZMG son del conocimiento público, y también lo es la dificultad de concretar una alternativa convincente para garantizar este abastecimiento en el futuro. Arcediano sigue generando dudas en muchos sectores y su avance se aprecia lento. Los problemas de drenaje, alcantarillado y tratamiento de aguas son más que evidentes y reflejan una omisión monumental, como el terrible caso del Río Santiago evidencia.
Alumbrado público. En este rubro los Municipios más poblados tienen una mayor cobertura, sobre todo en las zonas con mejor situación económica. A menor densidad poblacional y a mayor marginación, el problema se agudiza.
Limpia, recolección, traslado, tratamiento y disposición final de residuos. Se repite el esquema de la cobertura de alumbrado. Ya es una costumbre que en zonas residenciales de Zapopan, el servicio sólo se preste tres veces por semana... ni hablar de lo que pasa en Tonalá o Tlajomulco. En el caso de Guadalajara, se da el fenómeno de hacer millonarias transferencias a la iniciativa privada mediante la figura de la concesión del servicio. No es la autoridad la que lo presta directamente, y en los casos de la renovación de contratos surgen las dudas y suspicacias de las operaciones entre la autoridad y la empresa que ha venido ganando los contratos. Dentro de estas discusiones esporádicas salen a la luz pública los incumplimientos de la empresa, según lo estipulado en el contrato.
Únicamente nos estamos refiriendo a la recolección, pero el problema va más allá: separación y disposición de residuos. Los tiraderos de llantas y la precaria implementación de acciones para la disposición de residuos tóxicos o peligrosos son también una asignatura ausente en la agenda pública.
Mercados y centrales de abastos. Aquí podemos encontrarnos desde el riesgo latente de que un mercado se venga abajo, como se menciona en el caso del Mercado Libertad, hasta el mal estado que guardan la mayoría de ellos. Si el problema no se aprecia en mayor magnitud, es porque los mercados y las centrales de abasto han venido cediendo terreno frente a las grandes cadenas comerciales en donde la mayoría realiza sus compras.
Rastros. Nuevamente se repite el esquema: es un tema que de manera periódica adquiere relevancia y pone al descubierto las pésimas condiciones sanitarias de estos lugares. En este ciclo, por cada semana de interés del tema, pasan dos años o más de desinterés ciudadano.
Panteones. Los que hay resultan ya insuficientes y su mantenimiento es de quinto mundo. La cremación y adquisición de criptas en templos ha venido a atenuar el grave problema que representa la inacción en este rubro.
Calles, parques y jardines y su equipamiento, y centros deportivos municipales. Parte del tema de la semana de MURAL. Los parques y jardines están para llorar y la Ciudad está llena de árboles mutilados. Se destina muy poco dinero a su mantenimiento. El descuido de estos espacios públicos explica en gran parte el éxito de la Vía RecreActiva. Allí las personas se sienten acompañadas y por tanto seguras, como deberían sentirse en los parques y unidades deportivas. Los asistentes a la vía cambian siete días de la semana por la mitad de uno. Este es el ejemplo máximo de la "cultura de muestreo" que viene prevaleciendo en nuestra comunidad. Un parque rehabilitado, que a las pocas semanas ya presenta un deterioro importante, se presume como un gran logro. Se anuncia que se pueden recuperar tres o cinco unidades deportivas, pero sólo representan un mínimo porcentaje del total. Se pretende recurrir a la inversión de la iniciativa privada, otra de las fórmulas mágicas que enarbolamos como dogma, pero que no alcanza en los hechos.
Otra de las funciones de la autoridad municipal es la seguridad pública, la policía preventiva y el tránsito. El esquema se repite. La deficiencia, la inacción, la privatización de los servicios, el aislamiento en el coto para pretender resolver de forma individual un problema colectivo.
También tienen como función la operación de los centros culturales. Como prácticamente no existen, los hemos cambiado por los centros comerciales: ahí socializan nuestros jóvenes, en el marco de las marcas... total, eso importa más que la cultura.
Ni hablar del artículo 31 de la Constitución de los Estados Unidos Mexicanos, que establece la obligación de la autoridad municipal de impartir instrucción cívica. De ese tamaño es el incumplimiento de las funciones de la autoridad municipal: del mismo volumen de los pretextos que argumentan para no cumplir con el mandato de ley. Autoridad de membrete, autoridad de papel.
rogelio_campos@yahoo.com
Las autoridades han abandonado la plaza. Los Gobiernos municipales no resisten un mínimo escrutinio acerca del cumplimiento de sus obligaciones. Los parques públicos y las unidades deportivas tan sólo son un botón de muestra del letargo y la irresponsabilidad. Veamos cuáles son los servicios municipales que debe prestar la autoridad. El artículo 94 de la Ley de Gobierno y Administración Pública Municipal establece un mínimo de 11 servicios municipales; lo invito a que hagamos un breve recorrido por ellos, agrupados en rubros afines.
Agua potable, drenaje, alcantarillado, tratamiento y disposición de sus aguas residuales. Los problemas de abasto de agua para la ZMG son del conocimiento público, y también lo es la dificultad de concretar una alternativa convincente para garantizar este abastecimiento en el futuro. Arcediano sigue generando dudas en muchos sectores y su avance se aprecia lento. Los problemas de drenaje, alcantarillado y tratamiento de aguas son más que evidentes y reflejan una omisión monumental, como el terrible caso del Río Santiago evidencia.
Alumbrado público. En este rubro los Municipios más poblados tienen una mayor cobertura, sobre todo en las zonas con mejor situación económica. A menor densidad poblacional y a mayor marginación, el problema se agudiza.
Limpia, recolección, traslado, tratamiento y disposición final de residuos. Se repite el esquema de la cobertura de alumbrado. Ya es una costumbre que en zonas residenciales de Zapopan, el servicio sólo se preste tres veces por semana... ni hablar de lo que pasa en Tonalá o Tlajomulco. En el caso de Guadalajara, se da el fenómeno de hacer millonarias transferencias a la iniciativa privada mediante la figura de la concesión del servicio. No es la autoridad la que lo presta directamente, y en los casos de la renovación de contratos surgen las dudas y suspicacias de las operaciones entre la autoridad y la empresa que ha venido ganando los contratos. Dentro de estas discusiones esporádicas salen a la luz pública los incumplimientos de la empresa, según lo estipulado en el contrato.
Únicamente nos estamos refiriendo a la recolección, pero el problema va más allá: separación y disposición de residuos. Los tiraderos de llantas y la precaria implementación de acciones para la disposición de residuos tóxicos o peligrosos son también una asignatura ausente en la agenda pública.
Mercados y centrales de abastos. Aquí podemos encontrarnos desde el riesgo latente de que un mercado se venga abajo, como se menciona en el caso del Mercado Libertad, hasta el mal estado que guardan la mayoría de ellos. Si el problema no se aprecia en mayor magnitud, es porque los mercados y las centrales de abasto han venido cediendo terreno frente a las grandes cadenas comerciales en donde la mayoría realiza sus compras.
Rastros. Nuevamente se repite el esquema: es un tema que de manera periódica adquiere relevancia y pone al descubierto las pésimas condiciones sanitarias de estos lugares. En este ciclo, por cada semana de interés del tema, pasan dos años o más de desinterés ciudadano.
Panteones. Los que hay resultan ya insuficientes y su mantenimiento es de quinto mundo. La cremación y adquisición de criptas en templos ha venido a atenuar el grave problema que representa la inacción en este rubro.
Calles, parques y jardines y su equipamiento, y centros deportivos municipales. Parte del tema de la semana de MURAL. Los parques y jardines están para llorar y la Ciudad está llena de árboles mutilados. Se destina muy poco dinero a su mantenimiento. El descuido de estos espacios públicos explica en gran parte el éxito de la Vía RecreActiva. Allí las personas se sienten acompañadas y por tanto seguras, como deberían sentirse en los parques y unidades deportivas. Los asistentes a la vía cambian siete días de la semana por la mitad de uno. Este es el ejemplo máximo de la "cultura de muestreo" que viene prevaleciendo en nuestra comunidad. Un parque rehabilitado, que a las pocas semanas ya presenta un deterioro importante, se presume como un gran logro. Se anuncia que se pueden recuperar tres o cinco unidades deportivas, pero sólo representan un mínimo porcentaje del total. Se pretende recurrir a la inversión de la iniciativa privada, otra de las fórmulas mágicas que enarbolamos como dogma, pero que no alcanza en los hechos.
Otra de las funciones de la autoridad municipal es la seguridad pública, la policía preventiva y el tránsito. El esquema se repite. La deficiencia, la inacción, la privatización de los servicios, el aislamiento en el coto para pretender resolver de forma individual un problema colectivo.
También tienen como función la operación de los centros culturales. Como prácticamente no existen, los hemos cambiado por los centros comerciales: ahí socializan nuestros jóvenes, en el marco de las marcas... total, eso importa más que la cultura.
Ni hablar del artículo 31 de la Constitución de los Estados Unidos Mexicanos, que establece la obligación de la autoridad municipal de impartir instrucción cívica. De ese tamaño es el incumplimiento de las funciones de la autoridad municipal: del mismo volumen de los pretextos que argumentan para no cumplir con el mandato de ley. Autoridad de membrete, autoridad de papel.
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