sábado, 27 de octubre de 2007

Riesgo invisible

Las muestras de inconformidad ciudadana en contra del placazo han despertado interés y dudas. No sabemos qué tan extendido, intenso y profundo es el malestar. Tampoco si resistirá al enemigo letal para este tipo de movimientos: el tiempo. Sin embargo, el enojo no ha permitido el espacio de estudio y reflexión del tema. Entre otros aspectos, se ha dejado de lado el aspecto jurídico.

Un ejemplo de esto es el hallazgo de la Acción de Inconstitucionalidad 1/2007, promovida por el Procurador General de la República, y cuya resolución fue publicada el 10 de septiembre de 2007. La acción fue interpuesta en contra de la Ley de Ingresos de Chiapas. La resolución de la Corte nos permite ver con claridad que algunas propuestas alternativas que han sido planteadas son inviables, como la que hizo el Cardenal y que coincide con la expuesta en este mismo espacio hace una semana, respecto a diferenciar el costo de las placas. De tomarse la medida de diferenciar el costo de las placas, y de ejercitarse una acción, la Corte se pronunciaría por la inconstitucionalidad de diferenciar el costo de los derechos por un mismo servicio. Este pequeño detalle debe ser tomado en cuenta seriamente por el Poder Ejecutivo. Veamos por qué.

De manera didáctica, la resolución referida expone las distintas especies del género contribución: impuestos, aportaciones de seguridad social, contribuciones de mejoras y derechos. Retoma la definición de los "derechos": básicamente son contribuciones por un servicio. La Corte establece que los derechos respetan los principios constitucionales de proporcionalidad y equidad cuando existe un equilibrio razonable entre la cuota y la prestación del servicio, y cuando se da un trato igual a los que reciben un servicio análogo. De ahí que no puede haber tarifas diferenciadas. De ahí también que si las placas cuestan al Gobierno 150 pesos, algunos podrían argumentar que no existe un equilibrio razonable en pretender cobrarlas a mil 200, la Corte tendría la última palabra.

Las placas son "derechos", así lo establecen la Ley de Hacienda (Artículos 1, 68, 69 y 70) y la Ley de Ingresos de Jalisco (artículos 1º y 22). El pago por la dotación, canje y refrendo de placas son del tipo de contribuciones que se tipifican en esa especie.Veamos algunas tesis de la Corte respecto a los derechos; todas referidas en la resolución de la Acción de Inconstitucionalidad 1/2007. La tesis P/J8/97 dice que el pago de derechos no es proporcional ni equitativo cuando no guarda relación con el costo de revalidación que presta la autoridad, pues el derecho se estaría cuantificando en términos de un elemento extraño al servicio prestado.

La tesis P. CXIII/96 establece: "tratándose de derechos por servicios, el criterio de proporcionalidad y equidad se refiere al costo del servicio que específicamente preste el Estado. De aquí que, aun cuando no es necesario que la cuota del derecho refleje con precisión matemática el costo del servicio, en cambio sí es necesario buscar un factor que guarde relación con dicho costo para establecer la cuota de tributación, lo cual, incluso, puede ser excepcionalmente dispensable cuando exista una razón de orden extrafiscal". En sentido similar se pronuncia en la tesis P CI/95. También, la tesis P/J 2/98 establece: "los derechos deben fijarse no con exactitud matemática al costo del servicio prestado, pero sí guardando relación con éste".

La Corte, al resolver establece: "el artículo 31, fracción IV, de la Constitución regula los principios que deben regir las contribuciones... ya que consagra los principios constitucionales tributarios de reserva de ley, destino al gasto público, proporcionalidad y equidad: los cuales, además de ser garantías individuales, enuncian las características que pueden llevarnos a construir un concepto jurídico de tributo o contribución con base en la Norma Fundamental... de acuerdo con la autonomía de las entidades federativas y con el sistema de distribución de competencias que prevé la Constitución... cada Estado para sí y para sus Municipios, tiene libertad para realizar su propia configuración de las categorías de las contribuciones o tributos, imprimiendo los matices correspondientes a su realidad; sin embargo, esta libertad no autoriza al legislador para desnaturalizar estas instituciones, por lo que debe respetar sus notas esenciales tanto en lo referente a su naturaleza como contribución, como a las notas de sus especies". Si bien es cierto que el Gobierno fija las contribuciones, según la Corte, debe hacerlo atendiendo ciertos criterios.

Ahora bien, se puede argumentar que las tarifas diferenciadas son inconstitucionales, y sin embargo la medida (de diferenciar tarifas) fue revertida en Durango y prevalece en Yucatán. La diferencia puede estar en si se ejercita o no la Acción de Inconstitucionalidad. Ahí estaría el riesgo real de esta medida. En el caso de Jalisco, podría hacerlo el Procurador General de la República. El procurador actual ya lo hizo en contra de la Ley de Ingresos de Chiapas, aunque no en el caso de las placas. También podrían hacerlo 13 de los 40 diputados locales. En caso de hacerlo, deberían presentarla dentro de los 30 días naturales siguientes a la fecha de publicación de la Ley de Ingresos del Estado de Jalisco.

La Corte estaría resolviendo aproximadamente en septiembre de 2008 y podría estar aplicando los criterios que han sido expuestos. Ahí estaría el mayor riesgo de que esta medida sea revertida. Es uno de los puntos que no se han tocado, ya que nos hemos concentrado solamente en la reacción de una parte (todavía no sabemos qué tan grande) de la ciudadanía.

rogelio_campos@yahoo.com

sábado, 20 de octubre de 2007

El engaño de las placas

Esta semana el Gobierno del Estado anunció su intención de renovar las placas vehiculares. Esta película ya la habíamos visto en 2001. Vale la pena ejercitar la memoria y analizar varios aspectos colaterales de esta medida.

En aquel entonces, el primer argumento que se esgrimió fue que la medida obedecía a la disposición de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes. Como quien dice, no fue porque la autoridad local quisiera, sino por disposición de la autoridad federal. La reacción de los partidos de Oposición fue de rechazo a la medida. Emilio González Márquez, entonces dirigente estatal del PAN, comentó: "todos los ciudadanos no quisieran pagar más contribuciones, pero que en este caso se trata de un requisito que pide la Secretaría de Comunicaciones y Transportes... Como ciudadanos todos los gastos los queremos evitar, pero las cosas que tenemos que realizar, como pago de derechos, las tenemos que hacer; antes se hacía cada dos años y no pasaba nada, no veo qué haya cambiado como para que ahora se piense que es innecesario", señaló el entonces líder panista.

En 2001 la autoridad declaró que cada juego de placas costó 116 pesos, mientras que al ciudadano le costaron 600 pesos. Estamos frente a una medida eminentemente recaudatoria, y así lo reconoció la autoridad: "Necesita Gobierno dinero; cobrará más caras las placas", tituló MURAL el 17 de noviembre de 2001. En la nota, el entonces Secretario de Finanzas, Ignacio Novoa López, dijo: "Tenemos la necesidad de obtener recursos, entre menos recursos tengamos para ir dando soluciones a las necesidades urgentes (tendríamos) que recurrir a deuda y queremos lo menos (posible) endeudar al Estado".

Lo extraño de esta situación es que en el documento "Deuda Pública del Distrito Federal", elaborado en 2005 por el Centro de Estudios de las Finanzas Públicas, mismo que puede consultarse en www.cefp.gob.mx/intr/edocumentos/pdf/cefp/cefp0522005.pdf, se aprecia que en términos absolutos, durante el Gobierno de Ramírez Acuña la deuda pública aumentó 49.66 por ciento. En millones constantes subió 16.78 por ciento. Como porcentaje del PIB, Ramírez Acuña no la subió, pero tampoco la bajó. Como porcentaje respecto al saldo total de la deuda de los Estados, Ramírez Acuña la subió medio punto porcentual. En términos per cápita aumentó 9.44 por ciento. En prácticamente todos los rubros indicados, Jalisco supera en deuda pública al Distrito Federal, donde paradójicamente no se cobran las placas. Estos datos no consideran el monto de la deuda por la Presa de Arcediano. En el momento en que se apliquen estas cifras a los cálculos, Jalisco se consolidará como toda una referencia en materia de deuda pública.

El argumento de "placas caras = no endeudamiento" se diluye frente a estas cifras. Pero no es lo único que se ha diluido. En 2001 nos dijeron que las placas durarían 10 años. No será así; apenas habrán durado seis. No se cumplió el ofrecimiento. Ni hablar del "código de barras" de las láminas que, según el lector óptico, sólo dice JALISCO 14; de la nula visibilidad de los últimos dígitos; de la publicidad institucional (que se vuelve a repetir); o de la tinta de los dígitos de las placas de taxis, que también se diluyó desde los primeros meses.

El candidato González Márquez no mencionó durante su campaña que tomaría este tipo de decisiones ni mucho menos la magnitud del aumento. Hoy en día se debería aplicar un cuestionario a los candidatos que permita transparentar todas las acciones que realizarán y no únicamente las que se prestan al lucimiento.

Ante estas inconsistencias y engaños, es imprescindible que se establezca con claridad la duración de las nuevas láminas. También resulta de elemental lógica que el pago sea proporcional; esto es, si las láminas van a durar únicamente tres años ¿no resultaría justo que el comprador de un vehículo en 2010 pague solamente la parte proporcional?

Hay entidades donde las placas actualmente son más caras que para el automovilista en Jalisco: en Nayarit cuestan 660 pesos; en Chiapas, 685; Baja California, 713; Zacatecas, 740; Durango, mil 146 y en Chihuahua cuestan 2 mil 310 pesos. Hay otras entidades donde las placas cuestan menos: Tamaulipas, 214 pesos; Guerrero, 278; Aguascalientes, 305; Quintana Roo, 438; Sonora, 478; San Luis Potosí, 500; Guanajuato, 535 pesos. También está el caso extremo del Distrito Federal, donde no tienen costo. Con el aumento a mil 200 pesos, Jalisco se pondrá entre los Estados con placas más caras.

No estaría por demás explorar la fórmula de Yucatán, donde los vehículos con menos de tres años de antigüedad y con valor de factura mayor a 250 mil pesos pagan 658 pesos; los de menos de 250 mil pesos pagan 357 pesos. De 4 a 9 años de antigüedad y de más de 250 mil pesos, pagan 412 pesos; de menos de 250 mil pesos, pagan 357. Más de 10 años de antigüedad y valor mayor a 250 mil pesos, pagan 357 pesos; de menos de 250 mil pesos, pagan 302 pesos. Pero no, no damos para tanto, y las prioridades son otras.

El argumento de "placas caras = no endeudamiento" ha sido sustituido por el de "placas muy caras = proyectos estratégicos". El primer argumento resultó un engaño... veremos si no pasa lo mismo.

rogelio_campos@yahoo.com

sábado, 13 de octubre de 2007

Tonalá de los Saguaros

Varguitas, Alcalde de San Pedro de los Saguaros, ha sido reinterpretado por Vizcarra de manera sublime, magistral. Quizás Vizcarra se encomendó a Santo Toribio para superar a Damián Alcázar, pero al santo se le pasó la mano

Todo indicaba, al inicio, que llegaba con el apoyo divino. "Dice que gana por el apoyo de Santo Toribio"; así tituló MURAL la nota del 19 de diciembre de 2005 que daba cuenta del triunfador en la contienda interna del PAN, en la que se disputaba quién sería el candidato de ese partido para encabezar el Gobierno municipal de Tonalá, Jalisco.

La misma nota consignó: "Emocionado, con los ojos llorosos, el ganador agradeció a su familia, a la Virgen de Guadalupe y a Santo Toribio, a quienes se encomendó para obtener el triunfo. En cuanto pueda, irá a visitar al Santo para darle las gracias por el apoyo".

Vaya usted a saber las razones que tuvieron estas santidades para impulsar a Jorge Vizcarra para que no solamente fuera candidato sino Presidente Municipal de Tonalá. Vaya que el apoyo cuasi divino fue necesario, pues en la primera ronda había 402 votos en juego y el ganador requería la mitad más uno (202).

En esa primera ronda, Vizcarra solamente obtuvo 189 votos, por 117 de su más cercana competidora; 55 del tercero, 40 del cuarto y un voto nulo. Los votos no fueron suficientes para ganar en esa instancia. En la segunda ronda se anularon cuatro votos: Pitágoras dice que con todo y eso quedaban 398 votos, que se disputaban el primero y segundo lugar. Vizcarra obtuvo 199 y su contrincante 197. Nadie explicó qué pasó con los dos votos faltantes. Vizcarra ganó apenas por dos votos.

Todo esto fue reportado en la nota de MURAL, y también reportó que "...Ricardo Sigala Orozco, presidente del Comité Directivo Municipal, la hizo de organizador en las dos rondas...". Sigala, el mismo que fue jefe de Vizcarra en la Secretaría de Administración, cuando la encabezaba Abraham González Uyeda; el mismo que Vizcarra empoderó como su brazo derecho y hombre fuerte; el mismo que no aparece en público, que ha pedido licencia y, por si fuera poco, es señalado en diversas actuaciones por la comisión de varios delitos.

Ricardo Sigala... el mismo que fue señalado durante el proceso interno panista para elegir candidato a la Presidencia de la República, por Luis Jiménez Manzo (representante de Santiago Creel), por hacer campaña en favor de Felipe Calderón, según lo consigna la nota de MURAL del 24 de octubre de 2005, titulada "Es Tonalá el negrito en el arroz".

Todo indica que no solamente los santos (como Santo Toribio, mártir de la guerra cristera y santo patrono de los indocumentados y futbolistas) han abandonado a estos jóvenes políticos; también habrían sido dejados a su suerte por los santos de la política, quienes participaron en su encumbramiento. Contrario a su estilo, el dirigente estatal del PAN, Eduardo Rosales, ha dejado pasar la oportunidad de defender a sus muchachos. En la misma línea se ha mantenido quien les dio trabajo: el subsecretario de Gobernación del Gobierno federal, Abraham González Uyeda.

La furia de los dioses se ha ensañado contra las autoridades tonaltecas, al grado que ni las misas funcionan ya para ellos. El 9 de enero de 2007, MURAL tituló "Dan misa para nuevos gobernantes"; la nota nos cuenta de la ceremonia religiosa ofrecida por la máxima autoridad eclesiástica en la región, misma que se desarrolló en lo que algún día será el Santuario de los Mártires. En esa ceremonia, los Alcaldes de los Municipios metropolitanos hicieron las peticiones... habría que preguntarle a Vizcarra qué fue lo que realmente pidió.

El único santo que no ha abandonado a los personajes de este culebrón es San Pedro de los Saguaros, ese pueblucho en el que se desarrolla la trama de la película La Ley de Herodes. Ahí, Juan Vargas (Varguitas) ha sido reinterpretado por Jorge Vizcarra de manera sublime, magistral. Quizás Vizcarra también se encomendó a Santo Toribio, o lo pidió en la misa que ofició el Cardenal, para superar al actor Damián Alcázar (Varguitas), pero al santo se le pasó la mano; Vizcarra no solamente ha superado a Alcázar: lo ha humillado. El guión de La Ley de Herodes ha sido respetado de manera formidable. La devoción religiosa, los giros extorsionados, asesinatos, intrigas, enriquecimiento. Pareciera que no hay elemento que no se replique.

Lo que resulta inexplicable es la militancia de Vizcarra. Según la película, este papel debería recaer en un priista. Vizcarra es panista, y la verdad es que siendo tan honestos no se entiende que sea del PAN. Lo más seguro es que Vizcarra no pertenezca al PAN y que se infiltró para desprestigiar a ese grupo de mexicanos caracterizados por sus altos valores morales, por su elevado sentido de la ética y porque son garantía de desterrar los vicios que nos dejó el PRI.

rogelio_campos@yahoo.com